Señor Director:
Hace 15 años, un día como hoy, llegó a mi vida mi segunda hija, Fátima. En el parto supimos que venía con síndrome de Down, y en medio del shock de la noticia me comuniqué con mi editora, Pilar Segovia, de Revista Ya de “El Mercurio”, y decidimos crear una columna donde se abordara la discapacidad desde la ignorancia y lo cotidiano.
No han sido años fáciles. He hecho lo que he podido por educar sobre este síndrome, por romper estereotipos, por mostrarla en lo bueno, lo injusto y lo desafiante. No cambiaría ni un solo día de los que compartimos. Ni una lágrima, ni un mal rato. Ella lo vale todo.
Escribo para decir que han pasado 15 años y sigo intentando ser un aporte en temas de diversidad y cuidado. Porque soy como todo chileno: las injusticias me importan solo cuando me tocan de cerca. Hoy los invito a pensar en eso: no tiene que pasarles algo para empatizar. Que esa reflexión sea el regalo de cumpleaños número 15 para mi maravillosa hija. Un salud, para celebrarla, con tantos lectores que nos acompañan en este camino.
Claudia Aldana Salinas
Mamá, periodista