Señor Director:
A raíz de la circular 14 promovida desde el Ejecutivo a los directores regionales del Registro Civil, sobre inscripción de nacimiento de hijos de extranjeros, resulta incomprensible la falta de consideración de tratados de derechos humanos suscritos por Chile.
Los derechos humanos no son ideología: son un mínimo civilizatorio. Por eso la circular N° 014 del Registro Civil, vigente desde el 13 de abril, constituye un grave retroceso que expone a niños y niñas al riesgo de apatridia.
No está de más recordar que entre los años 1995 y 2014, la categoría “hijos de extranjeros transeúntes” dejó a 2.843 personas en situación o riesgo de apatridia, situación por la que Chile fue observado internacionalmente por incumplir el derecho a la nacionalidad.
Hemos ido avanzando y volver atrás no es simplemente un error administrativo: es una decisión política que sacrifica derechos de niños y niñas, porque cuando el Estado relativiza el derecho a tener derechos, lo que queda en evidencia no es una diferencia de criterio, sino una renuncia ética.
Eolo Díaz-Tendero
Director ejecutivo Fundación Horizonte Ciudadano