Señor Director:
Desde chico me enseñaron que cuando uno comete un error serio, sea por ignorancia o por equivocación o, peor aún, por mala intención, uno debía corregir lo obrado, cuando menos dando buenas explicaciones. ¿Por qué fue que actué de esta forma? ¿Fue un error o ignorancia o qué? Si ha sido una falta grave la que he cometido, debo pedir perdón.
Eso estaba esperando del fiscal nacional y seguimos a la espera de la hasta ahora inexplicable conducta, de no pagar el crédito universitario, sino hasta que estuvo a punto de aparecer en una denuncia pública. Pero no dar ninguna explicación, ni pedir perdón, deja muy mala impresión. No puedo creer que sea verdad lo que dicen las redes sociales, de que estamos solo ante otro caradura.
Juan Pablo Illanes