Señor Director:
Respecto del artículo sobre la potencial re-circulación de libros ya leídos —mejor que decir usados—, deseo comentar que en la pequeña ciudad de Villa Park, donde resido, al sur de Los Angeles, California, existen varios lugares en los jardines de las casas, incluida la entrada a la biblioteca local, donde los vecinos intercambian libros cuando salen a caminar, simplemente dejando los ya leídos y retirando otros que les interesen. Todo bajo el lema “take a book, leave a book”, dándole así al libro varias vidas más, aumentando su difusión.
Aunque como está el mundo no se pueda vivir en todas partes en un vecindario tranquilo y seguro, por qué no soñar como en los libros.
Sergio Stone Cereceda