Señor Director:
Recientemente se publicó la cantidad de solicitudes sin respuesta de la DGA. Con mis clientes, titulares de derechos de aprovechamiento de aguas en Curepto, zona azotada por la sequía por más de una década, hemos sufrido ya por cuatro años los efectos de esta “permisología”. En forma más profunda, esta se traduce en el total desconocimiento del acto administrativo y de principios básicos por parte del Departamento de Fiscalización de esa Dirección, al incluir nuestras patentes año tras año en un listado anual afecto al pago de un tributo desproporcionado, injusto e inconstitucional.
Ello nos ha llevado a presentar recursos de reconsideración en la DGA desde el año 2021 a la fecha, los que por delegación del director general de Aguas resuelve el propio Departamento de Fiscalización y que fueron sistemáticamente rechazados sin investigar ni admitir administrativamente nuestras defensas, y resueltos fuera del plazo fatal establecido en el Código de Aguas, cuando ya se había iniciado la cobranza de Tesorería General de la República.
Así, dicho Departamento de Fiscalización, transformado en juez y parte, viene desde hace cinco años rechazando estos recursos, haciendo caso omiso de los derechos alegados por los afectados, lo que a nuestro parecer es peor que dilatar respuestas a las solicitudes presentadas ante la DGA, ante la sensación de injusticia del órgano administrativo.
Lo anterior ha llevado a los titulares de estos derechos de aprovechamiento de aguas a renunciar formalmente a ellos, al verse sometidos al pago de un tributo que no se sustenta en un acto y principios administrativos que por ley los órganos del Estado deben respetar.
Los daños y perjuicios producidos ya no se pueden recuperar. Pero confiamos en que en el futuro operen efectivamente las normas administrativas y del Código de Aguas, y especialmente por parte del Departamento de Fiscalización de la DGA, el principio servicialidad del Estado.
Reynaldo Herrera Hald
Abogado