Señor Director:
En una lúcida columna, José Joaquín Brunner sostiene que buena parte de la violencia escolar se explica por la pérdida de autoridad docente. Pero la pregunta de fondo es otra: ¿quién le quitó esa autoridad al profesor?
Una parte importante de la responsabilidad recae en el Estado que, a través de sus organismos de supervisión, ha inhibido la acción docente y la ha sustituido por protocolos normativos y mecanismos legales de intervención.
La otra recae en la expansión de psicólogos dentro de la escuela, que han desplazado el juicio del profesor para cederlo al experto. Así, donde antes había criterio pedagógico, hoy solo hay protocolos y derivación.
Ignacio Serrano del Pozo
Escuela de Educación y Humanidades UNAB