Señor Director:
En el diario de su dirección se consigna la afirmación de la diputada Lorena Pizarro en cuanto a que en los últimos días, a raíz de los lamentables hechos de violencia ocurridos en la Universidad Austral —cuyo blanco ha sido ni más ni menos que una ministra de Estado—, se ha intentado “criminalizar la protesta”, una expresión que vuelve a ser utilizada por enésima vez después de cuatro años de pausa (porque las protestas sociales brillaron por su ausencia en el gobierno del Presidente Boric).
¿Habrá reparado la congresista que lo que efectivamente —y literalmente— criminaliza la protesta social es la violencia que ejercen quienes participan activamente en ellas? Son los violentistas los que cuando actúan —como lo hicieron en Valdivia— la privan de legitimidad, y no quienes denuncian sus desmanes.
Claudio Hohmann