Señor Director:
Las impactantes y repudiables imágenes de la cobarde agresión de que fue víctima la ministra de Ciencia en la Universidad Austral dejaron en evidencia la notable diferencia entre la actitud de un oficial de marina que participaba como invitado al acto académico y la del rector de la institución.
El oficial de la Armada, con una varonil conducta, protegiendo a la ministra de la horda violentista.
El rector, brillando por su ausencia en el momento del ataque.
La Armada de Chile y la familia del marino deben sentir orgullo por la conducta del oficial.
No puede decirse lo mismo de la, hasta ahora, autoridad universitaria, que ni siquiera acompañó en la salida a su invitada para protegerla de los vándalos.
Francisco Orrego Bauzá