Señor Director:
Esta semana hemos leído varias cartas sobre las externalidades negativas del estadio de la UC en el barrio San Carlos de Apoquindo. Incluso, un lector lamentó que el colegio de su hija suspendiera clases el martes, con motivo del partido de la Católica con Boca Juniors, por razones de seguridad.
La discusión es muy legítima, pero no puedo evitar que también me resulte paradójica: el lunes de esta misma semana, un liceo de San Bernardo suspendió sus clases también por seguridad, aunque el motivo no fue un partido de fútbol, sino un funeral de alto riesgo.
Lo terrible es que en comunas del “Chile B” se han normalizado estas situaciones. Por eso urge tanto agilizar el reglamento para echar a andar la ley de seguridad municipal. Y por eso es tan importante, también, dejar de normalizar los rucos, que si bien tienen una problemática social y debe ser abordada de manera integral, son focos de delincuencia, incivilidades y deterioro urbano.
Es hora de empezar a trabajar de verdad por un país más seguro, donde una suspensión de clases por un partido o por un funeral nos llame la atención y nos parezca incomprensible.
Christopher White Bahamondes
Alcalde de San Bernardo