Señor Director:
La reciente volatilidad de las tasas de largo plazo en Chile refleja una tensión entre dos fuerzas. Los shocks externos, en particular los energéticos, han elevado las expectativas de inflación, presionando las tasas al alza, mientras el debilitamiento del ciclo económico empuja en la dirección contraria. La revista The Economist ha denominado a este fenómeno un “tug of war”.
Este fenómeno no es exclusivo de Chile. En marzo, las tasas largas aumentaron con fuerza, tanto a nivel local como en las principales economías, pero en las últimas semanas han comenzado a retroceder.
El resultado es un mercado que oscila entre ambos escenarios y, en ese contexto, las tasas comienzan a anticipar un escenario de menor crecimiento.
Mauricio Larraín E.
Profesor titular UAndes