Señor Director:
Nunca he entendido mucho ese argumento que exhibe un lector el día de ayer, esto es, “el estadio estaba antes”. ¿Qué significa? ¿Que los vecinos tienen que soportar todas las externalidades negativas de un modelo de negocio que claramente no las contempló? ¿Que prácticamente todas las calles del sector, en forma muy ampliada, queden saturadas de autos estacionados donde se les ocurra a los que llegan?
Sí, el estadio estaba antes, y mientras fue solamente un estadio, nunca existieron los problemas actuales, dado que la capacidad de dicho recinto era sustancialmente menor, y las personas se podían estacionar al interior del recinto en forma gratuita, sin mayores perturbaciones para el barrio. Pero claro, el barrio llegó después...
Marcelo Lazen Aranki