El Mercurio.com - Blogs : Caos educacional
Editorial
Martes 31 de marzo de 2026
Caos educacional
Raúl Leiva: Así lograríamos la plena igualdad, con ricos y pobres aprendiendo nada.
Es acertado el título del editorial de “El Mercurio” del 10 de marzo, “Resultados educativos mediocres”. Un problema antiguo. Los primeros Simce (1988-1989) mostraron la baja calidad de la educación y la brecha entre ricos y pobres. Y desde hace ¡38 años! el sistema educacional ha hecho intentos infructuosos por resolverlo, obteniendo avances irrelevantes. La brecha se resume así: tanto ganan tus padres, tanto aprenderás.
Tenemos un sistema educacional caótico. El Simce de matemática de cuartos básicos 2025 nos ilustra al respecto. Tomemos la división en grupos socioeconómicos alto, medio alto, medio, medio bajo y bajo. El alto (familias de mayores ingresos) tiene los mejores resultados. ¿Cuánto demorarían los niños de los demás grupos socioeconómicos en alcanzarlo? A paso de pulga y con resultados que suben y bajan, los niños pobres demorarían unos 30 años en alcanzar a los más pudientes; los del grupo medio, unos ¡40 años!, siempre que continuaran avanzando, de lo cual no hay ninguna seguridad. Si su familia tiene buenos ingresos, pero no tan altos (grupo medio-alto), sepa que no lo alcanzarían ¡nunca!, pues, en promedio, los niños de este grupo en 2002 alcanzaron 274 puntos, y en 2025, después de 23 años, ¡270!
¿El grupo alto se salva? Tampoco. En 2002 este grupo obtuvo 301 puntos y en 2025 ¡292! Si continúa bajando, con el tiempo, el grupo “alto” alcanzaría al grupo “bajo” y así lograríamos la plena igualdad, con ricos y pobres aprendiendo nada. Otra muestra del caos: al Simce de 4° básico llegan cada año más de 90.000 niños que no saben restar o dividir, o las dos cosas, y esto ocurre después que han asistido a más de mil horas pedagógicas de matemática (promedio 7 horas por semana x cuarenta semanas x 4 años). En 8°, el aprendizaje de matemática de los pobres se “acercaría” al grupo alto en unos 160 años.
En el tema central, “cómo se enseña en las salas de clases”, intervienen muchos actores, entre ellos las universidades. El caos no lo crea el Mineduc ni los profesores, pues se localiza en un ámbito más amplio donde se importan, circulan y se comparten teorías, mitos, métodos que no funcionan. Este caos rebota en el Mineduc y en la sala de clases. Curiosamente, los únicos que no tienen poder para modificar el “sistema” son los profesores. Proyectos exitosos realizados por el Mineduc lograron resultados precisamente saltándose el “sistema”.
Los avances, aunque mínimos, han tenido un alto costo; por ejemplo: en 2009 se inició una Subvención Escolar Preferencial (Ley SEP), una suma extra para apoyar la educación de los más pobres. Hasta el 2025, el Mineduc había aportado a los establecimientos que atienden niños pobres más de $ 12.000.000.000.000, doce billones (para dimensionar la cifra, piense en novecientos noventa y nueve mil millones de pesos, luego piense en doce veces eso), fondos supervisados por la Superintendencia de Educación. ¿Resultados? Usted ya sabe. En cuanto a la diferencia de aprendizajes entre hombres y mujeres, se conoce desde hace 42 años. En fin.
Hasta hace poco, algunos expertos señalaban que los proyectos educacionales mostraban sus logros después de dos o tres generaciones (unos 30 a 40 años). Pero este aserto escondía un mensaje subliminal: “cuando los resultados se conozcan, lo siento, yo ya no estaré aquí”. Un proyecto eficiente debiera mostrar resultados ya a los 2 o 3 años como máximo, con una milésima o diezmilésima parte del costo de otros proyectos y abarcando el 80% de la población escolar. No tiene sentido seguir haciendo programas focalizados que se diluyen en el caos.
Se necesita un cambio, pero ¿tendrá interés en cambiar un sistema que recibe y hace circular billones y billones sin necesidad de cambiar? Por ahora seguiremos escuchando lo que ya sabemos: tanto ganan tus padres, tanto aprenderás. Situación injusta, dolorosa, infame.
Raúl Leiva