El Mercurio.com - Blogs : Obra de Gaudí
Cartas
Jueves 05 de febrero de 2026
Obra de Gaudí
Señor Director:
La reciente carta sobre la construcción en Rancagua del edículo concebido por Antoni Gaudí invita a una reflexión más profunda. La cuestión no es la existencia de una donación histórica, sino el sentido arquitectónico de materializar hoy, en otro continente, un fragmento pensado para un organismo específico como la Sagrada Familia.
La obra de Gaudí no es una suma de formas transportables. Su arquitectura surge de una integración radical entre lugar, estructura, materia, simbolismo y ciudad. Como han señalado diversos teóricos contemporáneos, entre ellos Josep Quetglas y Enric Miralles, la potencia de Gaudí reside en su condición situada: en su inserción en un contexto histórico y urbano irrepetible. Extraer un elemento de ese sistema y convertirlo en pieza autónoma altera inevitablemente su naturaleza.
La arquitectura no es un fetiche ni un objeto de colección cultural. No se legitima por su firma ni por su excepcionalidad geográfica. El patrimonio, por definición, está ligado a aquello que fue concebido, construido y vivido en un territorio concreto. Trasladar una parte de la Sagrada Familia no equivale a prolongar su sentido; puede, en cambio, convertirla en símbolo desanclado.
Rancagua —como cualquier ciudad— puede y debe construir su identidad desde su propio paisaje, su historia y su cultura contemporánea. La verdadera proyección arquitectónica no proviene de importar fragmentos ilustres, sino de generar obras que nazcan de su propio lugar.
La pregunta no es si es posible construir ese edículo, sino si fuera de su contexto original conserva el significado que lo hizo arquitectura.
Beatriz Stäger R.
Arquitecta