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Editorial
Domingo 01 de febrero de 2026
El regreso del general Baquedano
Representa un triunfo para la memoria histórica de Chile.
Luego de un triste episodio de nuestra historia, volverá a su sitio el monumento al general Baquedano, que, presumiblemente, continuará unido a los restos del soldado desconocido. Tras permanecer por cerca de un siglo en el corazón de Santiago y luego de más de un año de ultrajes agraviantes, debió ser trasladado, en 2021, al Museo Militar, donde se repararon los daños ocasionados por violentas turbas. En febrero de 2025, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) autorizó su traslado para que regresara a la plaza que lleva su nombre, pero como en el intertanto se hicieron trabajos que procuran el mejoramiento urbano de la zona, la ubicación exacta quedó indefinida. Ahora, la Municipalidad de Providencia anunció que ha aprobado el presupuesto para realizar el traslado. Y si bien el CMN ha solicitado más antecedentes para confirmar que la estatua estará segura, el alcalde confía en que ello no será problema.
La historia reciente del monumento es reveladora de las posiciones políticas ante el llamado estallido. Fue la violencia desmedida la que provocó su traslado después de 93 años, pero se trató de un fanatismo ciego: Baquedano, como otros, sufrió los ataques solo por estar ahí. Lo mismo podría decirse de Violeta Parra, cuyo museo fue destruido solo por su ubicación, como las iglesias, las universidades, los locales comerciales, hoteles y todo lo que estaba dentro del barrio de la plaza. No obstante, las agrupaciones de izquierda, comenzando por el Frente Amplio, entraron a cuestionar la ubicación del héroe y encontraron apoyo en autoridades. Incluso la exministra del Interior Carolina Tohá, al preguntársele por un regreso de la estatua, afirmaba: “No es lo que prefiero; me da miedo traer de vuelta a Baquedano”. Agrupaciones cercanas al Ejército, junto a sectores de oposición, por el contrario, consideraban que el pedestal vacío representaba una suerte de triunfo para el octubrismo, que solo quedaría superado cuando volviera a relucir el general.
De no complicarse los cuestionamientos que hizo el CMN, todo indicaría que la remodelación de la plaza quedaría lista antes del cambio de gobierno. Pero en estas materias de incierto significado político siempre pueden esperarse sorpresas. La plaza ya parece bastante definida en su nueva estructura, que consulta la presencia de numerosos monumentos, los que arrojan la sospecha de que se busque relativizar el homenaje a Baquedano. En todo caso, el único nuevo es el de Gabriela Mistral, quien también recibe un homenaje en el mural del cerro Santa Lucía.
El regreso de la estatua que honra a Baquedano, junto al desconocido combatiente que lo acompañó en sus campañas por el norte, es un justo reconocimiento a un soldado que le dio momentos de gloria al país y representa un triunfo para la memoria histórica de Chile. Es bien sabido que ignorar la historia tiene consecuencias, pues significa dar la espalda a las narrativas que nos han constituido como nación. Y permitir que se imponga la ignorancia es crear un caldo de cultivo para quienes pretenden imponer versiones manipulativas y tergiversadas, y con ello promover sus particulares ideologías.