¿Qué significa llevar el apellido Alessandri? Fue una pregunta que les hicieron muchas veces a los descendientes del “León de Tarapacá”. El asunto cobra doble importancia para quienes se han llamado Arturo Alessandri, después del Presidente de la República que gobernó entre 1920 y 1925 y por segunda vez entre 1932 y 1938.
En una ocasión uno de ellos estaba haciendo una solicitud por teléfono y cuando le preguntaron su nombre dijo, como era obvio: “Arturo Alessandri”. “Claro, y yo soy Cristóbal Colón”, fue la respuesta, y le colgaron.
Arturo Alessandri Rodríguez, hijo del “León”, fue un destacadísimo abogado y profesor universitario, que falleció en 1970, cuando su hermano Jorge era candidato a la Presidencia de la República por segunda vez, después de haber gobernado entre 1958 y 1970. Su hijo Arturo Alessandri Besa fue diputado elegido en marzo de 1973, en ese Congreso de corta duración; al regreso de la democracia fue senador por Antofagasta e incluso candidato presidencial en 1993. A su vez el hijo de este, Arturo Alessandri Cohn, fue presidente del Colegio de Abogados, además de tener una activa presencia internacional en el ámbito del Derecho.
Este 31 de octubre el nieto del “León de Tarapacá” cumpliría 100 años de vida. Don Arturo Alessandri Besa nació en La Moneda, casa de gobierno y también de los gobernantes durante largos decenios de la historia nacional. Eran días complejos en la primera administración del “León”, que culminarían con el ruido de sables, su salida del gobierno y posterior regreso, la Constitución de 1925 y el final de la administración.
Su nieto estuvo marcado por “La fuerza del destino”, nombre con el que tituló sus memorias (publicadas por El Mercurio Aguilar, 2013), que le permitía unir en una frase la realidad de su vida vinculada a la política y al Derecho, así como su pasión por la música, recurriendo al nombre de una ópera de Verdi.
Estudió Leyes en la Universidad de Chile, donde su padre fue decano e impulsor del famoso edificio de Pío Nono. Si bien se dedicó con gran intensidad al Derecho, además participó en la vida política del país en momentos decisivos de su historia.
En 1973 fue elegido diputado por la agrupación Antofagasta, El Loa, Tocopilla y Taltal, cuando estimó que era necesario comprometerse para enfrentar a la Unidad Popular. Una situación similar vivió en 1989, como candidato y luego senador por la Región de Antofagasta, cargo que ejerció hasta 1998. Entremedio, los partidos de la centroderecha —la UDI, Renovación Nacional y la Unión de Centro Centro— lo nominaron candidato presidencial en 1993, en una campaña difícil y de indudable connotación histórica: un Eduardo Frei (Ruiz-Tagle, por la Concertación), se enfrentaba a un Arturo Alessandri (Besa, por la oposición).
Me ha correspondido entrevistar a personas que participaron de esa campaña y entre las mejores cosas recuerdan la vitalidad y el ánimo del candidato presidencial, su caballerosidad y compromiso, a pesar de que era un proyecto cuesta arriba, logrando incluso un éxito relativo en la elección parlamentaria.
En sus memorias dice que prácticamente solo tuvo buenos momentos en el Senado, en una época de reencuentro democrático, bajo el liderazgo de Gabriel Valdés en la Cámara Alta y con numerosas figuras en las izquierdas y derechas: Andrés Zaldívar, Ricardo Núñez, Sergio Onofre Jarpa, Jaime Guzmán, Sergio Romero, Eduardo Frei Ruiz-Tagle y tantos otros que definieron ese lugar de encuentro, como destacaron sucesivos presidentes de la corporación.
Al morir don Arturo el 13 de julio de 2022, el Senado le realizó un sentido homenaje, con participación de representantes de diversas bancadas: Juan Antonio Coloma, José Miguel Insulza, Paulina Núñez, Luciano Cruz-Coke y Ximena Rincón, quienes destacaron su valor humano y político.
En lo personal, tuve el gusto de conocer a don Arturo. Curiosamente, fue mi alumno, en los cursos de extensión de la Universidad San Sebastián. Siempre puntual, en primera fila, preguntando por los temas y expositores, divertido y lleno de vida, hasta que la pandemia suspendió las clases presenciales. También pude entrevistarlo en un par de ocasiones y disfruté sus anécdotas y recuerdos, incluso su amistad. Sentí su partida y pude despedirlo en su casa.
En momentos de división y crisis de instituciones, pienso que personas como Arturo Alessandri Besa tienen mucho que decir al Chile del siglo XXI.
Alejandro San Francisco
Profesor Universidad San Sebastián y P. Universidad Católica de Chile; director de Formación, Instituto Res Publica