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Cartas
Martes 06 de diciembre de 2022
De mutaciones y péndulos
Señor Director:
Es sabido que en los seres vivos las pequeñas mutaciones, si bien capaces de causar un daño, han permitido la adaptación gradual y supervivencia de las especies. Es igualmente sabido que en cambio las grandes mutaciones son invariablemente catastróficas, ya que destruyen las múltiples delicadas interacciones que mantienen el equilibrio y la vida de los sistemas.
Eso es igualmente válido en la política.
Hace 50 años vimos cómo una revolución en democracia, si bien inspirada en los más nobles ideales de mejorar las condiciones de vida de los más postergados, devino en un caos y tragedia de proporciones terminando en un cruento golpe militar y en el fin de nuestra democracia. Afortunadamente este año fue la ciudadanía quien nos dio una lección de cordura al negarse a aceptar otra reinvención y refundación del país de consecuencias potencialmente tan impredecibles y peligrosas como las ya sufridas.
Solo espero que la clase política emule la cordura y sabiduría popular y no caiga en la trampa de seguir creyendo que los sistemas solo se pueden mejorar si primero se les destruye.
Los vilipendiados y nunca bien ponderados 30 años, con su política de acuerdos graduales y sin estridencias, mejoraron la calidad de vida y sacaron de la pobreza a millones. Si ahora, por motivos estrictamente ideológicos, en vez de mejorar las fallas de diseño destruimos de cuajo el modelo de ahorro previsional de comprobada eficiencia para entregárselo a un monopolio estatal comprobadamente ineficiente; si desmantelamos el sistema de isapres sin un Fonasa sólido al cual recurrir, y seguimos dándonos gustitos sin fundamentos en algo tan básico para la supervivencia de un país como es educación, serán aún más los millones que caerán en la pobreza.
La espiral destructiva de rabia, frustración y violencia que ello generará nos puede empujar nuevamente a un péndulo de impredecibles y devastadoras consecuencias.
Los estaremos observando.
María Alicia Ruiz-Tagle Orrego