Cartas
Jueves 05 de noviembre de 2020
Un caudillo engreído
Señor Director:
Esta es una escena que los latinoamericanos conocemos bien, cien veces recreada por nuestros mejores novelistas. Un caudillo engreído, ramplón pero astuto, se hace de su país deshaciendo paso a paso sus instituciones. Miente, engaña y falsifica la razón, despreciando todo aquello que no se somete a su voluntad. Usa la democracia para fines iliberales y para dividir a la sociedad. Proclama demagógicamente: “pueblo contra élites”, mas la verdad es que se trata de los suyos contra los demás. Aspira a controlar desde dentro los poderes del Estado y los conquista gradualmente, sustrayéndoles su independencia. Vive una realidad propia y separada, construida por las fake news. Y la impone a los demás derrotando su sentido común.
La única diferencia con el caudillo tipo de la experiencia latinoamericana es que su tiempo fue anterior al de los tuits.
José Joaquín Brunner
Esta es una escena que los latinoamericanos conocemos bien, cien veces recreada por nuestros mejores novelistas. Un caudillo engreído, ramplón pero astuto, se hace de su país deshaciendo paso a paso sus instituciones. Miente, engaña y falsifica la razón, despreciando todo aquello que no se somete a su voluntad. Usa la democracia para fines iliberales y para dividir a la sociedad. Proclama demagógicamente: “pueblo contra élites”, mas la verdad es que se trata de los suyos contra los demás. Aspira a controlar desde dentro los poderes del Estado y los conquista gradualmente, sustrayéndoles su independencia. Vive una realidad propia y separada, construida por las fake news. Y la impone a los demás derrotando su sentido común.
La única diferencia con el caudillo tipo de la experiencia latinoamericana es que su tiempo fue anterior al de los tuits.
José Joaquín Brunner





