Santiago de Chile.   Dom 24-05-2026
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La Católica apela a su fortín como aliado y Colo Colo rinde un examen pendiente

La UC, que enfrenta el clásico emboscada por los demandantes desafíos de la Copa Libertadores, no encanta, pero se apoya en en el Claro Arena y en la pegada de Zampedri para marcar territorio. “El equipo no juega tan bien, pero de la nada te hace un gol”, dice Gerardo Reinoso. “A Colo Colo le falta ganar con autoridad un partido de este tipo”, apunta Héctor Adomaitis sobre el líder que descansa en el rol de Felipe Méndez, el futbolista que conecta y pega todas líneas del equipo.
Foto: Photosport.
En un mes donde la Copa Libertadores agita el corazón, Universidad Católica recibirá por primera vez en el Claro Arena a Colo Colo (clásico versión 189), tres días después de enfrentar a Barcelona y cuatro antes de visitar a Boca Juniors, jornadas decisivas para escalar en el mapa de la Conmebol.


“Son tres partidos lindos, la Copa te da recursos económicos y la gloria, pero en el clásico todos quieren estar, te lo aseguro. Me habría encantado jugar con Colo Colo en el Claro Arena, una cancha hermosa, en mi época esos partidos eran en el Estadio Nacional y con el resto jugábamos en San Carlos, esas mañanitas donde dábamos sinfonía”, rememora Gerardo Manuel Reinoso, ex volante cruzado.


La UC en su cancha se rebela al historial adverso que tiene su bitácora ante sus archirrivales: Colo Colo y U. de Chile. Pero desde que juega los clásicos en el su fortín precordillerano, lidera el registro como local, superando a albos (5 ganados, 4 empates y 4 derrotas) y azules (9/1/3) en el campeonato nacional. Incluso a nivel de títulos, el salto en su producción va de la mano con la cancha propia, a partir de 1988, porque en sus primeros 49 años de profesionalismo ganó seis coronas y luego de San Carlos abonó una decena de títulos en 38 años.



“El repunte de Católica desde que inauguró el estadio en 1988 en notorio, empezó a jugar la Copa Libertadores ahí y de inmediato empezó a avanzar de ronda. Cuando llega a la final (1993) juega solo dos partidos fuera de San Carlos, la semifinal y final, pero el resto ganó todo de local, salvo un empate con Cobreloa en primera fase. Y a nivel local se nota mucho más, cuando empezó a jugar los clásicos de local en 2011, empezando con un 4-0 a Colo Colo. Todos concuerdan que ahora, por como está construido el estadio y su acústica, se siente mucho. El tema es cómo llegará físicamente el equipo. A Colo Colo no le ha ido bien en los partidos más importantes, perdió con Limache y con la U. No sé si le conviene salir a presionar arriba, como lo intentó Palestino, porque Católica salta líneas y le sale fácil poner a correr con espacios a sus atacantes. También dependerá como la visita se adapte al piso, que es distinto a otros sintéticos”, enseña Rodrigo Diez Prat, autor de dos libros sobre el historial cruzado.


En el Claro Arena, los números blindan a la UC, con 17 duelos oficiales, de los cuales ganó 11, empató tres y perdió tres.


“El equipo no tan juega bien, de tres cuartos hacia arriba le falta asociarse más, el propio ‘Dani’ (Garnero) lo ha dicho, se apostó a traer a Palavecino, pero no ha sido regular. Hay que mejorar eso, agregar juego, de contrario todo es centro y te haces predecible. Me encanta (Clemente) Montes, a veces es acelerado, pero hay que darle cariño, mimarlo, porque tiene un potencial bárbaro. El equipo no deja de ser respetado, tiene esa sangre ganadora, puede no jugar tan bien, pero de la nada te hace un gol, con Zampedri o Giani, que no participa tanto, pero siempre aparece”, refuerza la “Vieja” Reinoso.



Colo Colo llega con armadura de puntero a la precordillera, aunque su tranco tiene reparos en su feligresía.


“Colo Colo tiene buenos números, pero le falta ese plus sobre todo en ataque, ser más continuo en sus llegadas, más velocidad de ejecución, por ahí no tiene esas sociedades en bandas. Y el jugar con dos ‘9’ es perdida de tiempo, se restan espacios ambos, yo prefiero in tipo de área acompañado por un jugador de otras características. El DT (Fernando Ortiz) Le está dando posibilidades a chicos y eso obliga a tener paciencia. Pero le falta un partido de este tipo donde se gana con autoridad por dos o tres goles de diferencia, como decir ‘acá estamos nosotros, somos los punteros, mandamos en la tabla y en juego’, porque el partido de Ñublense no sirve como referencia, un rival que no marcó nada”, apunta Héctor Adomaitis, el primer refuerzo de Mirko Jozic después de ganar la Copa Libertadores 1991.


MÉNDEZ, PASE TRAS PASE


Un jugador vital en la campaña alba es Víctor Felipe Méndez, destacado entre los volantes que más acierta pases en el torneo (56,5 por partido) y responsable directo que el ranking de posesión que lidera la escuadra de Fernando Ortiz, con un promedio de 62,1%. Su regreso a la Roja refleja el alza.


“Méndez mejoró muchísimo, criterioso para jugar, talentoso y trabaja el partido, juega bien al fútbol, no a la pelota, y ahí algunos se confunden. Pero todavía creo que le falta para llegar al nivel que mostró en Unión Española. Junto a (Tomás) Alarcón sostiene el equipo”, observa Adomaitis.


Juan Pablo Ojeda, exayudante de Ronald Fuentes, tuvo al valdiviano en Unión, y entrega una radiografía. “Si a Méndez lo quieres para un ataque directo no te va servir tanto, es un jugador de asociarse, buscar espacios libre, tiene la secuencia del control-pase más rápido que la media, siempre el pase a la velocidad justa, en la cabeza tiene la jugada siguiente y cuenta con esa agilidad de pies que tiene no abunda, su juego es parecido a un audio de WhatsApp en 1.5, va más rápido. Cuando lo conocí era un chico obsesivo por mejorar y mentalmente él se hace fuerte jugando, muy inteligente en la percepción pase y espacio”, detalla.
Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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