Arsenal descalibró al Atlético de Madrid y quedó más cerca de la gloria europea
El equipo de Mikel Arteta rompió la quietud que le cuestionan en instancias clave y superó en fuego al replegado colectivo de Diego Simeone. Bukayo Saka marcó la diferencia (1-0) y Declan Rice sostuvo la estructura. Será la segunda final de Champions de los ‘gunners’, que tras sortear los fantasmas de marzo también aceleran por la Premier después de 22 años.
Foto: France Press.
Equipo Deportes05 de mayo, 2026
Las caricaturas hieren. Arsenal tiene la suya: un equipo que se suele encoger cuando asoman los tramos decisivos. Sus últimos tres subcampeonatos locales en línea y la palidez reciente mostrada entre marzo y abril —le costó desbarrancar en la Copa de la Liga, FA Cup y dos derrotas en Premier League— reforzaron la maldición. Por eso, el golpe de autoridad ayer en Londres fue macizo y espiritualmente gigante.
El equipo de Mikel Arteta se anotó después de 20 años en la final de la Champions League —perdió la definición de 2006 ante Barcelona (2-1)—, tras gestionar con argumentos emocionales y futbolísticos una jornada quemante ante el Atlético de Madrid.
“Es una noche increíble. Hemos vuelto a hacer historia juntos. No podría estar más feliz ni más orgulloso de todos los que formamos parte de este club. El ambiente fuera del estadio fue especial e irrepetible”, valoró el técnico vasco, cuyo equipo logró otra estatura mental a partir del gol de Bukayo Saka (44’), que capturó un rebote del meta Jan Oblak tras un disparo del inquieto Leandro Trossard.
Tacaño en exceso durante la primera parte, “Aleti” organizó un 5-4-1 sin pelota, con Antoine Griezmann y Ademola Lookman abocados a brindar apoyos a Giuliano Simeone y Matteo Ruggeri; le quedó demasiado lejos el arco inglés. La visita intentó espabilar una vez que se vio en desventaja, pero ahí chocó con la cara más lúdica de los “gunners”, entonados con un galopante Declan Rice (lideró los pases acertados, con 56), elegido el mejor futbolista de la noche por la UEFA.
La fiereza de Viktor Gyökeres —que lleva 21 goles y está a cuatro del registro de Alexis Sánchez en su primera temporada en Hertfordshire—, como punta de lanza fue determinante. El sueco, curtido en a Championship inglesa antes de florearse en el Sporting de Lisboa, se fajó con los gladiadores ‘colchoneros’, estiró siempre a la defensa madrileña e incluso falló la acción más limpia de la segunda parte, cuando elevó un centro a la carrera de Piero Hincapie. “Estuvo inmenso”, lo valoró Arteta. “Gyökeres hizo el trabajo sucio, fue crucial”, analizó Wayne Rooney.
El Atlético empezó a perder tracción a medida que avanzaba el reloj. Simeone hijo trastabilló en una situación inmejorable, cuando William Saliba calculó mal en un brinco y Gabriel cruzó de emergencia. Las buenas respuestas de Myles Lewis-Skelly, un pistón que le vino magnífico al tono de la batalla, ayudaron a mantener a flote al local.
“Hemos tenido un desempeño increíble. Nos encontramos en una situación que nadie esperaba. Competimos con un equipo con mucha fuerza y potencia. Estoy orgulloso de mis jugadores, me siento en paz”, confesó el “Cholo” Simeone, quien trató sin suerte de remecer la imaginación en los últimos metros con los ingresos de Alexander Sorloth, Álex Baena y Thiago Almada.
Jefferson Monastoque, autor del libro ‘El Método Simeone’, mastica una nueva temporada sin la gran obsesión del técnico argentino: la “Orejona”. “Hay tres aspectos para explicarlo (el revés): primero, el equipo llega a mayo reventado físicamente. Segundo, el nuevo director deportivo ha acertado en los fichajes, pero aún no hay recambio para Griezmann y Koke. Y por último, en el segundo tiempo fue el equipo que llegó hasta aquí, Simeone tiene que ir por los partidos porque ahora tiene plantilla, le falta arriesgar más tácticamente”, argumenta.
“Quizás les mostramos demasiado respeto en la primera y tuvimos miedo de jugar. Después jugamos bien, pero no lo suficiente para llegar a la final”, admitió el esloveno Oblak en la misma línea.
El Arsenal se vuelve a parecer al equipo que siempre quiso ser: determinante y corajudo, porque el juego lo tiene. Le restan tres fechas sensibles para definir la Premier League, carrera donde aventaja por cinco punto a Manchester City, que tiene un juego menos: West Ham (10 mayo), Burnley (18) y Crystal Palace (24) antes de la final continental en Budapest (30).
“Teniendo en cuenta la situación de este club en los últimos años, con las ajustadas derrotas en la Premier League y las eliminaciones en las copas, estas cosas pueden doler. El entrenador ha tomado las riendas, hemos seguido construyendo, nos encontramos en una muy buena posición a menos de un mes del final”, valoró Rice, piloto de una nave que llega invicta a la fiesta en Hungría.
Y no es caricatura.
La revancha del "partido del siglo"
El murmullo de la jornada de la ida en París, donde el PSG superó 5-4 a Bayern, es infinito. El diario L’Equipe subió una encuesta, donde el 54% de 30 mil usuarios votaron que la jornada en el Parque de los Príncipes fue la mejor en la historia de la Liga de Campeones.
The Athletic, espacio deportivo de New York Times, también hizo el ejercicio de escarbar en los partidos más rutilantes de la bitácora y la semifinal entre galos y germanos pelea arriba. En su análisis, el medio destacó la hoguera de presión, regates y desmarques. “Las tácticas no desaparecieron del todo, pero las posiciones sí, en parte porque el énfasis en el marcaje individual en el mediocampo hace que las posiciones prácticamente desaparezcan: tu posición la define únicamente tu rival directo”, subraya.
“Sin duda, el mejor partido que he presenciado como entrenador”, reforzó Luis Enrique, coach del campeón francés. Thierry Henry, astro francés, fue la contraparte: “Fue un fútbol callejero, de TikTok, no se puede defender tan mal”.
“Tuvo algo de eso, un juego de calle, pero fue un partidazo”, expone el analista Juan Pablo Ojeda. “En esta élite máxima no vemos tantos jugadores mecánicos, son más tipos de intuición. Se suele decir que los futbolistas van solucionando problemas en el juego, pero estos van creando, no es que van procesando las jugadas y luego meditan la decisión-ejecución, ellos simplemente van jugando, porque tienen un colchón neuronal de todo lo aprendido hacia atrás, tienen un bagaje tan grande de herramientas que les permite resolver por intuición. Eso hacen Kane, Olise, Díaz, Doué, Dembélé y Kvaratskhelia, el georgiano es un genio; todos tienen arranque, freno, finalización, son endemoniados. Casi no tienen pérdidas de balón. Sume que son dos modelos de juego muy aprendidos, entonces sale un show increíble”, justifica.
“La eficacia fue sublime, porque no es que crearon 20 situaciones por lado, fueron 12 contra 10 tiros al arco, y terminó 5-4. Se trata de los dos mejores ataques de Europa y están en su prime. Sus extremos, sumando a Doku del City, son los mejores del mundo. Son dos equipos completos, generan ataques construidos, dominan las transiciones y saben jugar de contraataque”, sintetiza Diego Santelices, segundo entrenador en Huachipato.
“Buscaremos ganar. Hay que ser lo más fiel a lo que somos como equipo”, adelantó Luis Enrique, que tiene la baja de Achraf Hakimi.







