La Serena concreta una campaña formidable y vuelve a Primera
Los granates vencieron por la cuenta mínima a Recoleta y aprovecharon la caída de Barnechea en Antofagasta para retornar a la división mayor después de dos temporadas en el exilio. El DT Erwin Durán, Eryin Sanhueza y Lionel Altamirano fueron los puntales de la histórica temporada.
Dos años debieron esperar. Dos temporadas de sufrimiento, de lágrimas, de dolor y de esperanza. Dos campeonatos que terminaron con ese pitazo de Claudio Díaz, que decretó el triunfo de La Serena por la cuenta mínima sobre Recoleta y que se tradujo en el título de campeón y el retorno a Primera División, serie que abandonó en 2022, ayudado también por la derrota de Barnechea en Antofagasta.
Doce mil personas gritan, se emocionan y se unen a una fiesta que se desata en el césped de La Portada y que continuaron la celebración durante toda la tarde en avenida Francisco de Aguirre, en las afueras del Cuerpo de Bomberos, el centro neurálgico de toda alegría en el Norte Chico.
No hay copa, que tendrá que esperar el siguiente partido, pero qué importa. Porque hay poleras de “Campeones 2024”, porque está el soldado símbolo del equipo y porque la alegría brota igual desde todos lados.
La Serena campeón.
Es una frase breve, pero para la ciudad se oye como melodía celestial. La Serena vuelve a Primera División, protagonista de una campaña que marca hitos sobresalientes. Apenas dos derrotas en 27 partidos, solo 12 tantos en contra, 19 victorias y el goleador del campeonato en sus filas, con un rendimiento que hace palidecer otras campañas inolvidables en el Ascenso.
Y una redención, porque al mando de todos está Erwin Durán, que el año pasado padeció el drama del descenso con Puerto Montt, pero que se rehízo y construyó una estructura sólida, pasito a pasito, para pavimentar un camino que condujo a una meta que todos esperaban.
“Uno hace muchos esfuerzos cuando la familia está lejos, es complicado llegar a la casa y no tener con quien compartir una alegría o una derrota”, reflexionó el entrenador, cuya familia recién llegó esta semana al Norte. “No dejaré que se vayan hasta el último partido”, dijo.
“El club nos da todas las comodidades para trabajar tranquilo y nosotros les damos todo el cariño a los jugadores. Son unos hijos para mí, no solo me preocupo del trabajo en la cancha, sino de cómo viven, si comen bien o mal, si hay que aportar en la casa, si están felices... Necesito que quieran venir a entrenar y cuando ellos encuentran ese cariño y respeto, el jugador agradece jugando de la manera en la que lo hicieron este año”, describió Durán.
La receta no es tan secreta: un arquero sólido, Eryin Sanhueza, suplente en la campaña pasada de Zacarías López, pero que se lució como el mejor arquero de la categoría, con una carga emocional enorme fuera de la cancha: su hija de dos meses pasó semanas hospitalizada por una meningitis, aunque siguió defendiendo la portería con todo el plantel rodeándolo con su cariño.

El gol de Altamirano que desató los festejos en La Portada. Si no pasa nada extraño, el argentino será goleador del torneo. Foto: Photosport.
“No fue fácil, no estaba 100% en la cancha, pero quedó en manos de los médicos. Además, el año pasado mi hija mayor fue diagnosticada con cáncer, y siempre sentí el apoyo de todos. Por suerte, ambas hoy están bien”, se emocionó el meta.
Le sigue una defensa bien organizada, con la experiencia de Enzo Guerrero, el talento de Lucas Alarcón y laterales que defienden y atacan, como Diego Sanhueza y Raúl Osorio; bien apoyados por el despliegue de Sebastián Díaz y Carlos Lobos.
El dueño de la varita fue Sebastián Gallegos, uruguayo que alguna vez llegó al Atlético de Madrid de Diego Simeone y que hoy se convirtió en el mejor asistente de un equipo que hería por las bandas con Ethan Espinoza, Sebastián Molina, Juan Ignacio Figueroa o quien fuera.
“Fue un año muy duro, nos mantuvimos todo el año peleando arriba, siendo regulares y formamos un grupo humano espectacular, que fue clave en el logro”, admitió el charr
Y arriba, Lionel Altamirano, el goleador infalible, que partió haciendo dudar a la hinchada, pero que convenció a punta de goles, sacrificio y perseverancia cuando no se daban las cosas. Pagó con 20 goles y esa sensación que siempre sobrevolaba en La Portada: que cuando se complicaban las cosas, siempre aparecería para salvar el día.
“Me costó al principio, no estaba bien psicológicamente porque estaba esperando una opción de ir a Primera que no se dio, hasta que en una entrevista el ‘profe’ dijo que confiaba a ciegas en mí y me dije ‘este es el lugar’ y con eso empezaron a darse las cosas”, contó el artillero.
Protagonistas del añorado festejo.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







