Santiago de Chile.   Sáb 24-09-2022
16:42

Tolerancia al límite

Como una ironía, los directores de Azul Azul, Carolina Coppo y Andrés Weintraub, que representan a la universidad, la tarde del jueves difundieron un comunicado en el que llaman a los controladores de la concesionaria a mejorar las formas y aumentar la transparencia del gobierno corporativo. El viernes por la mañana, Coppo y Weintraub supieron que Clark y compañía no leyeron la carta.
Foto: Aliosha Márquez
Danilo Díaz12 de agosto, 2022
La contingencia llama, pero es imposible no homenajear a Ricardo Perdomo, quien falleció este viernes. Un volante bravo, que se movía por la franja derecha, con ida y vuelta, a quien le sobraba voluntad e inteligencia para entender el juego. Llegó a Unión Española en 1992 desde Deportivo Mandiyú y de inmediato exhibió su seriedad y coraje para no restarse nunca. Amable, dispuesto al diálogo, las tardes de sábado en Santa Laura recordarán a este uruguayo de andar cansino fuera del campo, pero vital para contagiar en ese equipo de Nelson Acosta, campeón de la Copa Chile 92 y 93 y cuartofinalista de la Copa Libertadores 94. Con la partida de “Murmullo” la nostalgia nos llama a esos años en que muchas veces nos quejábamos sin saber lo que nos depararía el futuro.

No imaginábamos que en Quillota nadie conocería al mayor accionista de San Luis, que los dueños de Unión La Calera hacen y deshacen con sus vecinos y clásicos rivales, porque también disponen de su propiedad. Un hallazgo que se estableció en estas páginas en el reportaje que desnudó los malabares de los accionistas argentinos que regentan a estas instituciones tradicionales del fútbol local. Son los mismos que, descubiertos por un laboratorio clínico en Viña del Mar e investigados por el Ministerio Público, presentaron un impostor para eludir el PCR que marcaría el positivo de su entonces arquero Alexis Martín Arias.

En un tono similar actúan los controladores de Universidad de Chile, que persisten en elevar el listón de la tolerancia. La Tercera informó que Mauricio Etcheverry, el hombre de confianza de Sergio Jadue cuando el corrupto expresidente de la ANFP gobernaba Quilín, se sumaba a la U para ocupar un puesto inventado e inexplicable para un club de la envergadura del Chuncho.

Una decisión que suena a “tocada de oreja” de la administración de Michael Clark a una hinchada fiel, pero ante todo a la Casa de Bello, troncal de nuestra vida y valores republicanos. Etcheverry formó parte del círculo de hierro de Jadue, junto a Nibaldo Jaque y Óscar Fuentes, quienes tenían conciencia plena del nivel de ingresos del soplón del FIFA Gate, cuyo pasar y patrimonio resultaban injustificables. Un pecado del que también es culpable Patrick Kiblisky, quien lo asesoró en el manejo de los millonarios montos que el calerano recibió por las coimas que cobró en su condición de presidente de la ANFP y de la Federación de Fútbol Chile. Todos sabían que esa plata no era maná del cielo.

En esos días del todopoderoso Jadue, Etcheverry se encargó de llamar a dos clubes para que no contrataran como entrenador a Gustavo Huerta, debido a las investigaciones que su hijo homónimo llevaba en su condición de periodista de Zoom Deportivo de TVN. Unos meses antes, un innombrable expresidente de Deportes Antofagasta recibió un llamado de Quilín: “Si no echan a Huerta se van al descenso”.

Como una ironía, los directores de Azul Azul, Carolina Coppo y Andrés Weintraub, que representan a la universidad, la tarde del jueves difundieron un comunicado en el que llaman a los controladores de la concesionaria a mejorar las formas y aumentar la transparencia del gobierno corporativo. El viernes por la mañana, Coppo y Weintraub supieron que Clark y compañía no leyeron la carta.
Danilo Díaz

es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.

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