Santiago de Chile.   Sáb 10-12-2022
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José Pedro “Chapa” Fuenzalida prepara el adiós: “Mi etapa como jugador está llegando a su fin, el club necesita un recambio”

El capitán de Universidad Católica, un emblema en la historia estudiantil, abre el corazón: dice que cumplió una etapa, que el torneo de 2022 será el último de su carrera, que el transcurrir de los años le ha quitado energía. “Es el momento de dar un paso al costado, para que vengan otros”, reflexiona. “No sé qué haré después, no lo tengo claro”, puntualiza, y confiesa que le da cierto pudor pensar en un recuerdo suyo en el nuevo San Carlos: “Siempre fui hincha del club, hice todo para que Católica sea un lugar mejor y no necesito nada para que nuestra relación sea eterna”. El proceso de Ariel Holan y la montaña rusa en lo que se ha convertido esta temporada también fue tema.
Foto: Photosport
Raúl Neira05 de agosto, 2022
Para dimensionar la carrera de José Pedro Fuenzalida hay que retroceder el calendario y desempolvar archivos. Viajar en el tiempo. Explicar —a modo de obertura— cómo es que un jovial futbolista de 20 años tomó el balón en una serie de lanzamientos penales y en el Estadio Nacional lleno engaña a Johnny Herrera, con fama de bueno en esas instancias, justo frente a la barra de Universidad de Chile.

Era diciembre de 2005, en la final del Torneo de Clausura.

“Por esos días nunca me llamó la atención. Hoy, viéndolo, no entiendo cómo lo hice. El técnico Jorge Pellicer confiaba mucho en mí, porque pateaba en las inferiores, aunque mi etapa de cadete había terminado dos años antes… Llevaba mucho tiempo sin tirar: de hecho, el anterior fue en la semifinal contra Unión Española, en el Apertura, cuando me tocó el quinto, una locura”, recuerda el capitán de los cruzados, con la experiencia de los 37 años.

—A propósito del penal contra la U, ¿siente más nervios cuando lo ve en video que cuando lo pateó?

“Lo vi después, al año, y sí, me puse nervioso. Dije que nunca más iba a patear un penal. No sé como lo hice. No entiendo cómo me dieron esa responsabilidad”.

El tema del ‘Nico’ Castillo es complejo, porque tiene las puertas abiertas del club. Quisieron incorporarlo, pero no está disponible para jugar ahora, por eso no se dio. Va a volver si su condición física lo permite. Ojalá pueda, porque vestir esta camiseta es lo que más quiere. Me gustaría que lo haga cuando físicamente pueda entrar a la cancha y sea lo que siempre ha sido. Las redes sociales amplificaron todo el tema que hubo entre nosotros. Entre nosotros está todo bien Fuenzalida y el regreso del atacante

Si esa vez Fuenzalida comenzaba su camino en el fútbol, hoy, 18 años después, está muy cerca de colgar los botines. “Me queda poco”, confiesa.

—¿Qué es poco?

“No sé, probablemente este año sea el último. En la UC cumplí una etapa por todos los años que llevo, por la responsabilidad que asumí en lo que quiero que sea el club: que siga creciendo, ganando cosas… Es una linda etapa para cerrar estos siete años que llevo desde que llegué la ultima vez. Puede ser lo último”.

No quiere que se rotule la historia como un “adiós”, porque “uno deja de jugar, pero siempre voy a seguir acá. No lo tomo en el sentido de que no voy a estar, siempre voy a estar viniendo al estadio, a San Carlos, apoyando a los compañeros. Pero sí, siento que mi etapa de jugador está llegando al final”, admite.

—¿Qué lo llevó a tomar esta decisión?

“Es un proceso natural. Hemos tenido años de mucha exigencia, de autoexigencia, de querer ganar, salir campeones siempre, de no aflojar nunca. Hay momentos en que uno va perdiendo esa energía por un desgaste natural de los años y ya no se puede contagiar como siempre lo hice y como siempre he querido hacerlo. Además tengo cuatro hijos, van creciendo, y quiero estar más tiempo con ellos. Es parte natural de un proceso que lleva a tomar decisiones que son correctas, porque el club necesita tener un recambio. Me siento cómodo por lo vivido, por lo hecho, estoy muy contento, pero es el momento para que vengan otros”.

—Liderar un proceso por tantos años debe ser desgastante.

“Es cansador. Liderar tiene un dejo de responsabilidad y uno tiene que asumirla por todo: por jugar, por ser el capitán, por representar a mucha gente. Y como uno es hincha, quiere que el club siga ganando cosas, que siga siempre peleando por estar primero, por lograr títulos… Cuando uno no tiene esa energía, es el momento de dar un paso al costado. Que lleguen otros con esa energía para seguir con ese rumbo; es momento que otros jugadores asuman ese liderazgo y lleven al club donde tiene que estar”.

—¿Qué hará después?

“Siempre he pensado en tomarme un tiempo, disfrutar a mi familia, descansar, pensar y ahí definir para ver hacia dónde van las cosas. Siempre he pensado seguir ligado al deporte, pero no sé bien qué camino tomar. Siempre soñé ser futbolista, no soñé otra cosa y cuando termina esta etapa hay que tomarse un tiempo para pensar”.

—¿Conforme con su carrera?

“Sí, muy contento con la carrera que hice. Cumplí los sueños que tenía cuando chico: salir campeón con la Católica y jugar en la selección. Pude disfrutarlo, que es lo más importante”.


—Usted estuvo en un proceso sumamente exitoso: el tetracampeonato, ganó cuatro Supercopa, los dos títulos de 2016… ¿Le gustaría un recuerdo suyo en el nuevo estadio?

“Nooo, nada. No me gustan esas cosas. Tampoco las necesito. Siempre fui hincha del club, hice todo para que Católica sea un lugar mejor y no necesito nada para que nuestra relación sea eterna. ¿Que es merecido? Eso no lo puede decir uno, porque todos tenemos visiones distintas. Pero nunca pediría nada. La gente que hace las cosas lo verá, pero no me entra en la cabeza pedir algo así”.

—Dijo que otros jugadores deben tomar el liderazgo, pero cuesta, porque los nacidos en el club, como Diego Valencia o Marcelino Núñez, ya se fueron. ¿Quién entonces?

“Cuesta mantener jugadores de categoría y de potencial, se van muy rápido. En Sudamérica es algo que se da mucho. El fútbol europeo no espera que el jugador explote acá, se lo llevan rápido para desarrollarlo allá. A la UC, por los tiempos actuales, le va a costar retener jugadores como esos. Pero está ‘Nacho’ (Ignacio Saavedra) que lleva mucho tiempo. Hay gente formada en el club, otros que vinieron de otros lugares y están identificados con esta camiseta. Es lindo tener extranjeros que se han identificado a fondo con el club; habla bien de lo que está haciendo la institución”.

—Hablando de recuerdos y pensando en el retiro, ¿dos momentos atesorados de su carrera?

“Mi debut, por lo que significó jugar en San Carlos un partido oficial, es lo más lindo que puede vivir un jugador. Y después el 30 de abril de 2016, que claramente fue el momento más importante de mi carrera, cuando obtuvimos el título de Clausura”.

—Usted debutó contra Unión Española.

“Sí, en abril de 2004”.


—Perdieron 4-0 en San Carlos.

“Sí. Hicimos un buen primer tiempo, íbamos 0 a 0. Pero después todo se vino abajo…”.

—¿Y el penal ante la U?

“Era el tercero. Está el debut, ser campeón en 2016, por el gol que significó un titulo y que fue el momento más lindo que me tocó vivi-r en el estadio. La final ante la U, bueno, coronaba un año y medio de buenos rendimientos, porque el equipo había caído en dos semifinales. Ese torneo fue notable: perdimos solo en la final y estuvo el récord de imbatibilidad de ‘Tati’ Buljubasich. Fue tremendo. Apenas tenia 20 años. No lo viví, ni lo dimensioné como lo hice en 2016… Esas imágenes se me cruzan bastante seguido. Son bonitas. Es el día del hincha cruzado, porque fueron la clave de ese día, de cómo creyeron, de cómo apoyaron cuando la cosa era difícil. Lindo lo que se vivió, cómo se revirtió la situación, y lo que se generó después. Ese día se cortó la racha, se logró salir campeón y la historia cambió un poco para los hinchas que habían sufrido tanto”.

—Cuando usted llegó a la UC, justamente en enero ese año, al equipo le costaba ganar incluso un torneo corto. Hoy es tetracampeona.

“La UC hacía buenos torneos, pero no los podía concretar con el título. Y en los últimos años pudimos materializar el buen trabajo con resultados. Como el fútbol es contagio, el ganar ese campeonato de 2016 le dio mucha energía positiva al equipo, cambió el rumbo de perder el campeonato sobre el final que se venía dando por distintas circunstancias, y generamos confianza de se podía ganar más títulos. Tuvimos mentalidad de equipo que busca revertir las situaciones. Y estos últimos años fueron así, luchar por ser campeón siempre, con esa mentalidad a tope; eso generó que fuéramos campeones varios años seguidos”.

FUENZALIDA Y EL TORNEO 2022: “ESTOY ILUSIONADO CON EL CRECIMIENTO DEL EQUIPO EN EL ÚLTIMO TIEMPO”


Podrá retirarse a fin de año, pero hay un presente complejo y él, como dueño de la jinetea, tiene mucho que decir. “¿Si he mirado la tabla? Hoy no la miro mucho, solamente veo a los equipos que están clasificando a copas internacionales. Siempre estuvimos peleando arriba, por salir campeones, y hoy está muy lejano. Más que mirar la tabla, analizo cómo estamos jugando, las mejoras que hemos tenido de los últimos partidos. Quedan 10 encuentros aún”, recuerda.

—Observar la tabla y ver dónde está la UC con el plantel que tiene, es extraño...

“Claro, por eso no da para mirarla... Sabemos en la posición que estamos, sabemos lo que hemos sufrido. No ha sido un año bueno y la tabla nos coloca ahí. Pero estoy muy ilusionado con el crecimiento que ha tenido el equipo en el último tiempo. Y estoy pendiente de los puntos que faltan para entrar a zona de copas. Es parte del futbol, de un proceso exitoso de muchos años, y obviamente duele vernos donde estamos, pero no dice mucho de los que estamos jugando. Estamos jugando bastante mejor y hemos perdido puntos importantes en las ultimas fechas: uno después de ir ganando 2-0, otro en el ultimo minuto. La tabla nos posiciona ahí, pero estamos para mejores cosas”.


—Habla de Curicó Unido, que estaban 2-0 y más cerca del tercero, pero se los dieron vuelta. Los mismo pasó con Palestino.

“Claro. Pero el análisis es más general, de lo que hemos hecho desde que asumió Ariel Holan, de cómo ha evolucionado el equipo en los últimos meses. En esos partidos merecimos más, merecimos marcar mayor diferencia con Curicó, pero tuvimos un mal segundo tiempo. Con Palestino generamos situaciones, no concretamos y sobre el final se nos fue el punto, que era justo por lo que habíamos hecho ambos, pero perder fue injusto. Es parte del proceso que estamos viviendo, con todos los vaivenes que hemos tenido. Jugadores que llegan, otros que se van”.

—¿Por qué no ha sido bueno el año?

“El fútbol es de momentos. Tuvimos muchos años muy buenos, con equipos consolidados e identidad de juego. Llegaba un técnico, imponía su estilo y nos fue dando resultados. Este año no fue así: empezamos ganando, pero sufrimos bajas, no logramos mantener un equipo estable, fuimos perdiendo puntos. Competir en el plano internacional implica tener un plantel más armado y no lo teníamos; en ese momento no había un plantel para pelear en ambas competencias. Los resultados afectan la confianza y hubo un cambio de técnico que siempre es responsabilidad de los jugadores. Ha sido un año difícil, ahora estamos en otra etapa”.

—No es común que la UC tenga tres técnicos en un año.

“Sí, es difícil. Cristián Paulucci tomó un interinato, le fue bastante bien, le dieron la opción de seguir. Pero este año no hicimos las cosas de la misma manera y hubo un cambio de técnico. Siempre intentamos hacer lo mejor, que de eso no queden dudas”.

—¿Cómo ve el proceso de Holan, bien en los tiempos o más lento de lo que pensaba?

“Vamos bien encaminados. El proceso ha sido un poco extraño, porque Ariel agarra cuando termina la primera rueda, empieza la segunda con la partida de jugadores, la llegada de otros y recién un mes después se conformó el plantel. Ha sido una pretemporada medio de principio de año, distinta. El proceso va bien, por la forma de jugar, de cómo uno ve los entrenamientos. Este tipo de forma de jugar implica trabajo, muchas horas de entrenamientos. Siento que estamos bien, que tenemos un muy buen equipo y estamos por hacer un mucho mejor fútbol”.

Fuenzalida ante Curicó Unido, en el estadio La Granja, uno de los partidos que la UC increíblemente dejó ir. Ganaba 2 a 0 y terminó perdiendo. Foto: Photosport

—El primer ciclo de Holan tuvo mucho tiempo para entrenar, porque estábamos en pandemia y no había partidos. Ahora no tuvo tiempo y además se encontró de inmediato con la competencia…

“Cuando la formar de jugar es como quiere Ariel, necesitas trabajo, muchas horas de análisis de videos, de entrenamientos, de ver los movimientos. Pero el fútbol no da ese tiempo. Hoy hemos tenido que jugar, haciendo lo mejor posible, pero sabiendo que no estamos en nuestro nivel y con muchas cosas por corregir. Hemos hecho buenos partidos, como ante Cobresal por ejemplo, mucho dominio, nos generamos situaciones. La forma, el sistema que quiere Ariel, implica trabajo, mucho. Quedan 10 fechas, pero hay que terminar de la mejor manera, lo más arriba posible”.

—¿Va muy rápido el fútbol de hoy?

“Es que no da tiempo para prepararse y hacer un buen fútbol. Las pretemporadas con amistosos, la necesidad de televisar partidos, no permite hacer un trabajo tan específico en cuanto a la forma de jugar y eso afecta a muchos equipos. Por eso los procesos más continuos, los procesos con entrenadores que siguen más tiempo, permiten mantener una idea e ir mejorándola a lo largo del tiempo. Cuando hay cambio de entrenador se pierden un par de meses buscando esa identidad de juego y el fútbol va a otra velocidad. Y los resultados son los que mandan y no se obtienen en forma inmediata”.

—¿Le gustaría que el fútbol viajara a una velocidad más lenta o es lo que hay y el deber es acostumbrarse?

“Es así; así es el negocio, tenemos que adaptarnos a eso. Pero si hubiera un ideal, sería mucho mejor entrenar bien, prepararse, afiatarse y luego enfrentar las competencias”.

—Cuando comenzó la segunda rueda había un plantel más numeroso. Luego se desmembró, partieron varios. ¿Quedaron bien o siente que falta recambio en posiciones como el ‘6’ o el ‘9’?

“Se fueron jugadores importantes, que estaban siendo titulares o como alternativas. Tenemos un buen equipo y jugadores para reemplazar. No son de las mismas características de los que juegan, pero no nos podemos quejar. Tenemos un plantel importante, de jerarquía”.


—¿Pero si no está Fernando Zampedri quién juega de ‘9’?

“Estamos jugando con dos delanteros, Gonzalo Tapia y Zampedri; eso da la alternativa de esperar que se recupere Clemente Montes en un par de semanas… La oportunidad que tenía Diego Valencia era importante y además quedan dos o tres meses de torneo. Los tiempos que estamos enfrentando son distintos a los del mercado y el club tiene que tomar esas decisiones mas allá de que no sean las mejores para el equipo”.

—Pero se fueron jugadores con el mercado local cerrado. No es bueno eso…

“Son oportunidades para los compañeros. Es importante que las puedan tomar y me alegra que el club entienda la situación que se les presenta, que pueda pensar más allá del torneo que estamos viviendo y que ellos disfruten esta experiencia que será muy significativa en sus carreras”.

—¿Está perdido el torneo?

“Ser realistas implica pensar en lo que podemos hacer: ganar la mayor cantidad de partidos, llegar lo más arriba posible. Ser campeón no depende de nosotros, hay equipos que tienen muchos puntos más y ni siquiera dependemos del partido entre nosotros, dependemos de otras circunstancias. Me gusta ser realista y pensar que sí podemos llegar mucho más arriba, debe ser nuestro foco. Debe seguir el proceso de mejora y sobre el final veremos qué podemos pelear. Por la forma de jugar sí podemos estar más arriba. Tenemos equipo para más y eso es lo que motiva”.

Raúl Neira

es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.

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