Santiago de Chile.   Sáb 13-08-2022
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El retorno de Isla evoca los regresos más bombásticos de la historia del fútbol chileno

Los jugadores icónicos repatriados que más fulgor lograron en la bitácora del profesionalismo fueron Jorge Robledo (Colo Colo 1953) y Elías Figueroa (Palestino 1977). “El primero revolucionó el fútbol chileno y disparó la popularidad de los albos, mientras que Palestino campeón no se explica sin Elías”, ponderan los historiadores. “Isla será un plus para el torneo, es un refuerzo calado, estos jugadores se pagan solos”, dice Juan Gutiérrez, director deportivo que articuló los regresos de Jaime Valdés, Jean Beausejour y Esteban Paredes. En 1990, Patricio Yáñez marcó un hito al jugar en la U y cambiarse a Colo Colo al año siguiente, mientras que a comienzo de siglo hicieron ruido los retornos de Iván Zamorano (2003) y Marcelo Salas (2005). Los cracks que agitaron la escena y los que desencantaron. Enfermedades y los años también arruinaron regresos de ensueño.
Foto: Photosport
Claudio Herrera de la Fuente26 de junio, 2022
El cuarto tripulante. Mauricio Isla se une a Gonzalo Jara (U. de Chile 2016), Jean Beausejour (Colo Colo 2014) y Jorge Valdivia (Colo Colo 2017), futbolistas que integraron el equipo base que conquistó la Copa América 2015 y que optaron reubicarse en el torneo chileno (el resto incluye a Claudio Bravo, Gary Medel, Marcelo Díaz, Arturo Vidal, Charles Aránguiz, Eduardo Vargas y Alexis Sánchez), generando el ruido propio de un fichaje que ostenta 136 presencias en la selección.

“Isla será un plus para el torneo, lo jerarquiza, se trata de un refuerzo calado para Universidad Católica, viene en un ritmo superior, jugó casi 15 años en Europa. Este tipo de jugadores pueden parecer caros, pero se pagan solos, generan un retorno, no solo en lo deportivo, también en recaudaciones, suben los abonos, aparecen sponsors y te permite eventualmente jugar torneos internacionales”, expone Juan Gutiérrez, exdirector deportivo de Blanco y Negro, encargado de gestionar los regresos al país de Jaime Valdés y Beausejour, desde Italia e Inglaterra respectivamente, y de Esteban Paredes y Humberto Suazo, ambos de México.

Beausejour no fue barato (para Colo Colo), pero después se vendió a la U más caro todavía, fue buen negocioJuan Gutiérrezexdirector deportivo de Blanco y Negro

“Beausejour no fue barato, pero después se vendió a la U más caro todavía, fue buen negocio”, precisa el ejecutivo. El caso de “Chupete” se arruinó por el mal genio del artillero (se peleó con el cuerpo técnico de José Luis Sierra) y el capítulo terminó en tribunales con una indemnización millonaria a favor del despedido atacante.


La lista de futbolistas icónicos que pegó la vuelta al fútbol chileno es robusta. El historiador Sebastián Salinas acota: “Los regresos más espectaculares al fútbol chileno, por rendimiento y por cómo estaban al momento de llegar, son Jorge Robledo (1953, Colo Colo), que era titular en Newcastle, y Elías Figueroa (1977, Palestino), el mejor de Brasil en su puesto, ambos en nivel top. Dos figuras que cambiaron el torneo local, sin Elías no se entiende el Palestino campeón y Robledo marca una revolución”.

“Después podría ubicarse la vuelta de Carlos Caszely (1977, Colo Colo), que termina con los años sin títulos de los albos (1973-1978), a diferencia de Zamorano (2003, Colo Colo) y Salas (2005, U. de Chile), cuyos retornos son muy relevantes, pero ambos venían en curva descendente”, comenta Salinas. “Bam Bam” solo duró un semestre en el Cacique, y su último partido terminó en escándalo: expulsado en la final perdida ante Cobreloa por agredir al árbitro Carlos Chandía. El “Matador” duró más, pero también sufrió frustraciones: la UC (Clausura 2005) y Colo Colo (Apertura 2006) derrotaron a los azules en finales sucesivas.

Hace 32 años, Universidad de Chile trajo desde España a Patricio Yáñez, quien tras una temporada se fue a Colo Colo y fue campeón de la Libertadores. “Jugó poco, pero sin él la U desciende o juega la Promoción. Otro ejemplo de buen regreso es el “Koke” Contreras (1989, Universidad Católica), que se transformó en figura inmediata. Isla no llega en su época de oro, lo veo parecido al regreso de Jorge Valdivia, es una incógnita. En relación con el impacto en el público, la Revista Estadio reseña que nunca se había visto el nivel de efervescencia que despierta Robledo, disparó la popularidad del club, porque uno supone jugadores que llenarían estadios, pero cuando Zamorano debuta con Audax el Monumental no estaba lleno y Salas no jugaba en la U con todas las entradas vendidas, en los últimos años no está eso de seguir a un jugador, que sí pasaba antes”, prosigue Salinas.

Si de testigos se trata, el regreso de Jorge Toro desde Italia a Colo Colo congregó 47 mil fieles en un lluvioso y frío jueves de octubre de 1971 durante un amistoso ante Vélez Sarsfield en Ñuñoa. La esperanza se diluyó rápido: el mundialista de 1962 no logró gravitar en el Cacique y al año siguiente se marchó a Unión Española.

Elías Figueroa fue elegido tres veces el mejor jugador de América y luego recaló en Palestino. Foto: El Mercurio

“Lo de Robledo y Figueroa es indiscutible, después hay regresos de jugadores muy emblemáticos, como Eladio Rojas (1965, Colo Colo), Jaime Ramírez más de una vez (1954, Colo Colo; 1961, O’Higgins; 1963, Audax; 1966, U. de Chile), Jorge Toro, Sergio Livingstone (1944, Universidad Católica), ‘Paco’ Molina (1957, Audax), todos esperados con ánimo, después cómo les fue es otra cosa” sentencia el periodista Edgardo Marín.

La operación para traer a ‘Paco’ Molina desde el Atlético de Madrid al Audax fue muy grande, costó un dineral, pero no rindió en el equipo que salió campeón el 1957 debido a que sufría amebiasisGino Barducciinvestigador

“La operación para traer a ‘Paco’ Molina desde el Atlético de Madrid al Audax fue muy grande, costó un dineral, pero no rindió en el equipo que salió campeón en 1957 debido a que sufría amebiasis. El ‘gringo’ Robledo causó impacto en el ’53, era completo, tenía una pillería cuando saltaba a cabecear, con la cadera hacía perder el equilibrio a sus marcadores y salían disparados. Antes, menos conocido, pero no menos importante, está el caso de Felix Corte, un valdiviano descendiente de italiano que, sin tener mayoría de edad, viaja a Europa a enrolarse en la 1ª Guerra Mundial, es herido en el campo de batalla, y luego sería el primer chileno en jugar en el calcio, por el Livorno (1919). Regresó al Audax como un héroe. Otros retornos simbólicos al club son Carlos Giudice de Peñarol y Ascanio Cortés de River”, describe Gino Barducci, recopilador incansable de la bitácora itálica.

“El regreso de Isla es extraordinario, va a potenciar el fútbol chileno y mientras no se contagie del ritmo local hará diferencias”, augura Rodolfo Dubó, asistente de José Sulantay en el Sub 20 de 2007, y también testigo privilegiado del boom de “Don Elías” hace 45 años. “Ahí ya hablamos de otra cosa, un crack-crack, Elías era un espectáculo, con él se ganó la Copa Chile (1977), el campeonato (1978), se alcanzó un invicto de 44 partidos, él subió el nivel de todos en el equipo; al ‘Flaco’ (Edgardo) Fuentes, que era un juvenil, lo transformó en un jugadorazo, cuando íbamos a Brasil a la Copa, allá nos daban gracias por ser chilenos”, suma el volante.
Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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