Santiago de Chile.   Lun 24-01-2022
19:57

La operación rescate de Huachipato

Huachipato, después de una pésima conducción deportiva, recibe una nueva vida ante un rival que estaba en la incertidumbre absoluta, que vio partir a su entrenador, Erwin Durán, pero ante todo extravió el ritmo futbolístico que exhibió en los meses finales del Ascenso.
Foto: Photosport
Danilo Díaz14 de enero, 2022
No eran iguales, pero en resumidas cuentas los casos de Deportes Melipilla y Lautaro de Buin aparecían como primos hermanos. Por eso. cuando hubo información contrastable sobre pagos irregulares de los melipillanos en 2020, fuera de los contratos registrados en la ANFP, la sensación fue clara: la primera sala del Tribunal de Disciplina aplicaría el mismo criterio que en el caso del “Toqui” y los expulsaría, mientras que, en el tribunal de alzada, operaría la resta de puntos. De esta manera, los “Potros” quedarían en 32 unidades y descenderían.

El problema en esta historia previsible radica en por qué el directorio de la ANFP suspendió la promoción entre Curicó Unido y Deportes Copiapó. La presión de Huachipato, a través de su controlador Victoriano Cerda, resultó gigantesca. Pablo Milad fue amenazado con las penas del infierno y el timonel de Quilín optó por aplazar la disputa de la postemporada, aunque los copiapinos fueran perjudicados de manera flagrante.

Cuando en el castigo a Lautaro de Buin se restaron seis puntos de 2020, se entendió que la falta ocurrió antes de que concluyera el año futbolístico. Eso planteó la Segunda Sala. Ergo, bajo este mismo razonamiento, a Melipilla se le sancionaba en 2021 con el pretexto de que los torneos no concluyeron. Así se salvaba a Huachipato, que después de una pésima conducción deportiva, recibía una nueva vida ante un rival que estaba en la incertidumbre absoluta, que vio partir a su entrenador, Erwin Durán, pero ante todo extravió el ritmo futbolístico que exhibió en los meses finales del Ascenso.

Si se disputaban los duelos entre copiapinos y curicanos, la temporada concluía y la sanción a Melipilla quedaba para 2022. Ahí tendrían que descontarle 6 puntos y hubiera comenzado con -6 o incluso más, si la Segunda Sala estimaba que la falta era más gravosa.

Por lo anterior, nadie cree que la decisión de la ANFP buscó cautelar el desenlace de la promoción. Simplemente, con los antecedentes arriba de la mesa, se protegió a los “acereros”, quienes, como consta en el fallo de primera instancia, iniciaron la búsqueda de documentos o testigos que pudieran darles lo que en la cancha no consiguieron. El relato de Marcelo Pesce, expresidente de Huachipato, descrito en la sentencia de la primera sala, en que se explicita la reunión que tuvo con los representantes de futbolistas Daniel Behar (TwentyTwo, cuyo propietario es Fernando Felicevich) y Marco Calle (socio de Andes Sport Management), ilustra la amplia red que se tejió para el salvataje del club de Cerda y Pesce. Solo así se explica, por ejemplo, la denuncia que interpuso Cobresal, a través de su presidente, David Agüero, quien rompió la tradicional neutralidad de su institución. Un hecho que cayó mal entre los regentes de Codelco en El Salvador.

Es cierto que todos pedíamos a gritos que se programara la promoción, pero llama la atención que la mesa de la ANFP diera luz verde para la reanudación previo al fallo de la denuncia de Melipilla en contra de Universidad de Chile, por el caso del uruguayo Ramón Arias. Si existiera coherencia, aunque a nadie le gustara, el torneo tendría que esperar el curso procesal de esa acción.

Ahora, a ver qué pasa entre Copiapó y Huachipato. Por fin, es la hora de la pelota.
Danilo Díaz

es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.

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