Santiago de Chile.   Vie 28-01-2022
16:11

Los siete tetracampeones en voz de siete históricos

Raimundo Rebolledo, Germán Lanaro, José Pedro Fuenzalida, Ignacio Saavedra, Luciano Aued, Diego Buonanotte y Diego Valencia estuvieron en las cuatro estrellas más recientes de la UC. Su rendimiento y su evolución es analizado por recordadas celebridades que vistieron la camiseta franjeada. Un capítulo imperdible en la historia estudiantil.
Foto: Mariola Guerrero
Raúl Neira04 de diciembre, 2021
JOSÉ PEDRO FUENZALIDA
“Es un futbolista que está bendito. Salió campeón en todos lados, entonces algo tiene. No había sido líder en los equipos que estuvo, pero sí aprendió muy bien de los líderes que tuvo. Y cuando llegó a la UC, se transformó en uno de los mejores líderes en mucho tiempo, y eso que antes estuvieron Cristián Álvarez y Milovan Mirosevic. Después apareció el ‘Chapa’, una mezcla de todos, sumado a que futbolísticamente nunca bajó el nivel y si lo bajó, lo bajó muy poco. Cuando llegó era extremo goleador y ahora es un lateral que asiste mucho. Lee muy bien el juego. Recuerdo que en 2016 no era titular y nos juntamos a tomar un café. ‘Acá estoy, peleándola como siempre, pero no he jugado lo que he querido’, me dijo. Le contesté que estuviera tranquilo. A los dos días le metió el gol a la U, con la camiseta rajada, y cambió su historia y la historia. Y esa camiseta me la regaló. Es única. Hoy, posicionado más atrás en la cancha, llega con más espacio, elige cuando ir, cuando pasar, generalmente centra bien, generalmente remata bien. Termina muy bien la jugada. Sabe que cuando un lateral pasa debe terminar la jugada para no generar una contra”.
José Luis Villanueva, campeón de la Copa Chile 2011.

RAIMUNDO REBOLLEDO
“Otro de los jugadores que ha sacado la cantera y que ha rendido bien. A diferencia de laterales más ofensivos que tuvo la UC, como Rubén Espinoza, Caté o el mismo ‘Chapa’ Fuenzalida, Rebolledo es más de marca. Y eso en un equipo que ataca bastante, da solidez y seguridad defensiva. Las veces que pudo irse en ofensiva respondió bien. Lo suyo es defender, cerrar bien, sólido en el mano a mano, fuerte en los duelos. No es fácil mantenerse tantos años a un buen nivel, sobre todo siendo tan joven, y lo logró. Lamentablemente las lesiones le impidieron terminar la temporada jugando, pero si no me equivoco jugó más de una rueda”.
Álex Martínez, campeón del Torneo Nacional de 1987.

LUCIANO AUED
Es un jugador de equipo; juega fútbol, no juega a la pelota. Donde ha jugado ha rendido muy bien. Llegó el segundo semestre de 2017. Ese semestre el equipo no anduvo bien, quizás porque ya llevaban mucho tiempo con Mario Salas y los jugadores necesitaban un cambio. Al año siguiente fue el jugador que vimos en Argentina: ordenado, inteligente, rendidor, moviéndose siempre con sabiduría, pidiendo la pelota… Destacaría su orden, porque eso hace que los demás de ordenen. Antes de que llegara Zampedri era el que pateaba los penales, además, e hizo varios importantes. Su experiencia ayudó mucho en la cancha, pero también fuera de ella. Se nota que los más jóvenes lo escuchan y siguen sus consejos. Es de esos jugadores que dejan huella, que no solo trascienden en el tema deportivo. Su influencia ha sido notoria. Este año le costó un poco más ser titular, las lesiones lo afectaron bastante, pero cuando volvió y tomó ritmo fue el de siempre. Es de los buenos argentinos que han llegado a Chile”.
Jorge Aravena, campeón del Torneo Polla Gol de 1983 y del Torneo Nacional de 1984.

Luciano Aued reapareció en la recta final del torneo, después de superar una fractura en el quinto metatarsiano del pie izquierdo. Foto: Photosport

GERMAN LANARO
“Ha sido uno de los jugadores fundamentales. Que lleve tanto tiempo de titular, ya seis años, así lo demuestra. Ha mostrado fuerza, ser un tipo aguerrido, quizás no muy técnico, pero sí tremendamente eficiente. Para un central lo fundamental es ser regular, mantenerse siempre de titular, porque eso significa varias cosas: que andas bien, que el equipo anda bien, que los compañeros confían en uno… Es rápido para salir a los costados. Cuesta mucho encontrar defensas de equipo grande, porque siempre defienden con mucho espacio por cubrir, porque el equipo generalmente está atacando. No es lo mismo eso que defender con cinco o seis compañeros y más cerca del arquero que de los delanteros. Esa es su principal virtud. Los resultados lo avalan, además: desde que llegó ha ganado varios campeonatos”.
René Valenzuela, campeón del Torneo Nacional de 1984.

IGNACIO SAAVEDRA
“Me encanta como juega. Para su edad es súper maduro, pareciera que llevara años en Primera. Se adapta a cualquier sistema, da equilibrio, tácticamente es súper bueno. No va a durar mucho en Chile. No sintió la diferencia al pasar de ser juvenil a jugar en Primera. Y creo que eso es por el buen trabajo que hace la UC. Cuando me tocó debutar, ante Boca Juniors en San Carlos, sentí que estaba preparado por todas las herramientas que me habían dado en la etapa formativa. Eso fue hace años. Imagina ahora, que las herramientas son todavía más y mejores. El cambio no es brusco, pese a que las presiones y el ritmo es distinto. Al principio me parecía que a Saavedra le faltaba personalidad, que era muy callado, pero ha sacado la voz. Y es importante eso, porque estando en la mitad de la cancha con un grito solucionas más cosas que corriendo. Tiene buen remate, juega bien hacia los costados, mete pases filtrados. Es completo. Es el volante que la selección chilena necesita”.
Jorge Acuña, campeón del Torneo de Apertura de 2002.


DIEGO BUONANOTTE
“Cuando llegó, para el Clausura de 2016, lo hizo cumpliendo la función que sabe hacer: la de enganche. Calzaba perfecto en el esquema de Mario Salas, porque tenía dos volantes centrales cubriéndole la espalda y arriba tenía a tres delanteros. Encaraba siempre, tomaba la pelota e iba hacia adelante; si no podía, metía pases precisos para los delanteros. Se entendió muy bien con Nicolás Castillo ese torneo. Formaron una linda dupla: Castillo sabía cuándo picar al espacio porque Buonanotte le iba a meter un pase preciso y entendía cuándo había que retroceder unos metros para armar una buena jugada. Anduvo bastante bien. Fue de los ‘10’ clásicos que cada año escasean más en el futbol. Después la UC ya no utilizó ese sistema y le costó rendir de la misma manera. Terminó como puntero, pero cada cez que entraba se notaba su calidad para meter pases justos o tener la pelota si lo que se necesitaba era bajar el ritmo. Es de los buenos zurdos que he visto”.
Miguel Ángel Neira, campeón de la Copa Polla Gol de 1983, y de los torneos Nacionales de 1984 y 1987.

DIEGO VALENCIA
“Ha evolucionado muchísimo y eso habla de que la adaptación de un jugador de fútbol pasa por no encasillarse en un puesto. Tengo un lema: si me hubiese pasado, también lo hubiese hecho. A mí que me hagan jugar de todo, menos de arquero. Y lo hago. Valencia seguirá siendo un ‘9’, por más que se tire a los costados, porque de alguna forma termina en el área. Así pasó en el primer gol que le hace la UC a Huachipato; hace una diagonal y termina definiendo como delantero centro. Hay que felicitarlo. Ha entendido que el técnico le pidió otro tipo de cosas y el respondió con madurez e inteligencia. Eso mismo lo ha transformado en un jugador completo, porque ya no es el delantero que se ubica como ‘9’: se mueve por las orillas, asiste, persigue al lateral, defiende en las pelotas paradas… Esa clase de jugadores merece todo mi respeto, porque si bien es un chico joven demuestra inteligencia y una madurez increíble. Uno nunca deja de aprender. Que siga por ese camino”.
Juan Carlos Almada, goleador de la Copa Libertadores de 1993.

Raúl Neira

es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.

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