Santiago de Chile.   Vie 25-06-2021
9:53

Gamadiel García: “¿Se va a atrever la ANFP a denunciar si Colo Colo cae en falta?”

El presidente del Sindicato de Futbolistas aborda todo: el dilema de defender jugadores a riesgo de perjudicar laboralmente a otros, la trampa de los clubes que declaran en la ANFP menores ingresos de sus jugadores para no incumplir el fair play financiero, la ley que los equipos no cumplen, los casos de Jaime Valdés, Jorge Valdivia y las insospechadas consecuencias del juicio que sigue la Dirección del Trabajo contra el Cacique que involucra a actuales futbolistas del club. Afirma que si tiene que denunciar, lo hará. “¿Por qué tendría que callar? Si no denuncio me hago cómplice”, afirma.
Antonio Valencia08 de mayo, 2021
—Su posición es incómoda: por defender los derechos de dos socios, otros 20 reclaman perjuicios.

“Al contrario, no es incómodo, defendemos derechos laborales. Lo relevante es quien no cumple”.

—Lo digo por los jugadores de Lautaro.

“Es que están equivocados. No conocen la trastienda. Tuvimos reuniones con el club para que esto no pasara a un nivel distinto. El club desconoció el contrato de Hans Martínez. Fue el mismo dueño y DT el que denostó al jugador y lo conminó a mostrar el contrato. Si hay un culpable, fue el club”.

Gamadiel García, presidente del Sindicato Interempresas de Futbolistas Profesionales (Sifup) estima que el caso Lautaro tiene tantas aristas como insospechadas consecuencias de hechos aún en desarrollo. Todas derivan de un punto común pero por primera vez constatado y sancionado: clubes que declaran menores sueldos que los que realmente pagan.

—Lautaro presentó a la ANFP un contrato por $500 mil, pero le pagaba en realidad $2,7 millones. Y cotizaciones por el monto menor. También tributos.

“Es grave. Lo principal ahí es quién tiene que fiscalizar y controlar lo que los clubes registran en la ANFP. Además, el contrato tipo de la ANFP es muy escueto, insuficiente y contradictorio con la ley. Es un mal contrato. Es casi un contrato de adhesión”.

—La doctrina de la Dirección del Trabajo desde 2018 es expresa en decir que el derecho de imagen tiene “naturaleza jurídica de remuneración” y que debe estar contenido en el contrato de trabajo para efectos de cotizaciones y pago de impuestos.

“Claro. Por eso digo que el formulario de la ANFP es malísimo. Los anexos de contrato deben ser considerados como sueldo”.

—La remuneración real de los jugadores es relevante para no caer en falta con el Fair Play Financiero. Entonces los clubes registran menos para no pasarse del tope.

“Y es una trampa. Si un club no quiere pasarse del tope tiene que pagar lo que corresponde”.

—Situaciones así ocurren hace tiempo y en varios clubes, ¿qué opina?

“Hay una realidad. Los equipos están haciendo las cosas mal. Que se haya hecho hace mucho tiempo no quiere decir que esté bien. Quienes tienen que catalogar que se está fuera de la norma son las entidades reguladoras: ANFP y Dirección del Trabajo. La Dirección del Trabajo dice, por ejemplo, que los contratos por derechos de imagen deben estar incluidos en el contrato laboral”.

—Pero nadie se sabe si eso se cumple si no se investiga.

“¿Y quién es el ente regulador y fiscalizador? Es la ANFP, no el sindicato y menos el trabajador”.

—¿Le consta que ocurra hoy en otros clubes?

“No, porque no recibimos los contratos. No somos ente regulador. Hay una Unidad de Control Financiero de la ANFP que debiera ver si están bien hechos. El jugador tiene derecho a firmar anexos, pero remitir esos anexos a la ANFP es responsabilidad del empleador, del club. Si tú quieres ganar $5 millones, el club te dice que te va a pagar $3 millones por el contrato de la ANFP y los otros $2 millones en un anexo de contrato. Y si tú preguntas al club si eso es legal, el club te dice que sí, porque siempre se ha hecho así. ¿Qué le vas a decir tú? Perfecto, firmemos. Te van a llegar los $5 millones y listo. ¿Pero qué pasa si el club solo mandó a la ANFP el contrato por $3 millones y no el anexo por los otros dos millones? ¿Quién es el culpable? ¿El jugador o el empleador que no envió toda la documentación?”.

—¿El Sifup llamará a que la ANFP fiscalice todos los contratos?

“La ANFP va a tener que controlar”.

—¿Y qué pasa si la ANFP no hace esa fiscalización? ¿El Sifup pedirá a la Dirección del Trabajo que investigue todos los contratos actuales?

“El problema es que en la Dirección del Trabajo se va a encontrar con 1.200 contratos en la ANFP y va a decir que efectivamente están inscritos y al día… el problema son los contratos que no se inscriben”.

—¿Y cómo llegan a esos contratos?

“Es la gran pregunta. ¿Cómo se va a fiscalizar algo que no está inscrito?".

—De la misma forma que se supo el caso de Hans Martínez.

“Por denuncia. Y si no hay denuncia, ¿cómo fiscalizas?”.

—Si ustedes quieren que esto se aclare, ¿por qué no pedir a la Dirección del Trabajo que fiscalice?

“La Dirección del Trabajo tiene que actuar previa denuncia. Lamentablemente si no hay denuncia, no fiscalizan”.

—Un jugador difícilmente hará la denuncia si su club puede ser expulsado.

“A la larga es un tema de costo y beneficio. Cómo se va a abordar estructuralmente este tema es lo relevante. Eso hay que buscar apenas pase este fallo. Y debe ser a nivel federativo”.

—Pero basta con la presunción de que hay más casos para denunciar ante la Dirección del Trabajo o al menos pedir una revisión.

“Por supuesto”.

—¿Lo van a hacer?

“¿Por qué no? ¿Por qué deberíamos no hacerlo?”.

—¿Cuándo?

“El fallo no está a firme y ejecutoriado. Falta la Segunda Sala. OK, todos saben que hay dobles contratos, pero todos actúan en base en algo que pensaban que no tenía ninguna problemática”.

Si hay clubes que no pasan todos los contratos, van a pasar por el tribunal y van a caer las mismas sanciones. ¿Se atreverá el Tribunal a sancionar a los equipos que tienen estas mismas faltas?Gamadiel Garcíapresidente del Sifup



—El caso es que la expulsión de un club derivará en despidos de jugadores.

“Por eso digo, ¿qué es primero? ¿La consecuencia o hacer las cosas bien? Yo no puedo dejar de denunciar, si esa es tu pregunta”.

—¿Independiente que pueda tener consecuencias adversas para sus socios?

“¿Me quieres hacer parte del problema?”.

—Solo pregunto por escenarios probables.

“No puedo dejar de denunciar, porque si no, me hago cómplice. Si tenemos problemas entre un jugador y un empleador, haremos la denuncia. Y no lo descarto. Si la ANFP no hace lo que le corresponde, es problema de la ANFP”.

—Si es un tema tan conocido, ¿por qué no se corrige?

“He visto tres presidencias desde que estoy en el cargo, Salah, Moreno y Milad, y depende de ellos y sus objetivos de transparencia. Esta directiva lo está abordando”.

—¿Cómo?

“Denunció a Lautaro”.

—Me refiero a qué hace para corregir.

“Ahí está el tema: debe haber un cambio estructural. Reforma de Estatutos, cambio de bases y reglamentos”.


Jaime Valdés llegó a San Antonio Unido gracias al esfuerzo conjunto del club y de la empresa portuaria de la ciudad. Para Gamadiel García, aquí no se obsverva la figura de un doble contrato, pues son empleadores diferentes. Foto: SAU




EL “PÁJARO”, EL “MAGO” Y ZALDIVIA



—Jaime Valdés tiene un contrato con San Antonio y otro con la empresa portuaria.

“Si él tiene un contrato con la empresa del puerto, y ese contrato no se deriva de las prestaciones con San Antonio Unido, es un contrato totalmente distinto al laboral”.

—Pero sale con la foto con el gerente mostrando la camiseta y la empresa es sponsor del club. Hay un vínculo obvio.

“Por obvio que sea, no es un vínculo federativo y que no está ligado con los derechos de imagen del jugador, como lo hace Colo Colo con Zaldivia”.

—Es un resquicio.

“Pero mira: ¿Valdés podría venir al sindicato a decir que San Antonio Unido le debe $5 millones si federativamente está inscrito por un millón? No. Ahí yo no tengo las herramientas para pelear por los $5 millones”.

—¿No le parece que es un resquicio? Por algo el contrato lo tiene con el puerto de San Antonio y no con el de puerto de Arica. Es obvio el vínculo.

“Es obvio, pero no puedo juzgar un contrato que no tengo en mi poder. Si fuera una empresa de buses que firma contrato por otros servicios y que tributa por esos servicios, no tiene nada que ver con el contrato como futbolista”.

—Está el caso de Jorge Valdivia, que en 2017 firmó 4 documentos con Blanco y Negro, y tres de ellos se derivaban del contrato de trabajo: uno de derechos de imagen, otro de derechos económicos y otro de premios por minutos jugados.

“Todos esos contratos derivan del contrato de trabajo”.

—¿Qué pasa si el club solo registra en la ANFP el contrato laboral y no los otros tres?

“Caen en la falta que sancionó el Tribunal en contra de Lautaro. La Dirección del Trabajo tiene los contratos de Valdivia, Paredes y otros. Eso va a salir”.



Habrá un antes y un después, no solo por el fallo de la Segunda Sala del Tribunal de Disciplina, sino cuando Colo Colo termine su juicio con la Dirección del Trabajo. El juicio no ha terminadoGamadiel Garcíatimonel del sindicato de futbolistas



—La Dirección del Trabajo pidió los contratos y anexos de 40 jugadores de Colo Colo y varios de esos anexos no llegaron. La Inspección dijo en 2020 que el club entregó documentación incompleta.

“Exacto”.

—¿Y Colo Colo todavía no entrega la documentación?

“No, aún no”.

—Ahí hay jugadores que aún están en el club: César Fuentes, Brayan Cortés, Nicolás Blandi.

“Así es. Y si aparecen contratos que no están registrados en la federación, ¿qué va a hacer la ANFP?”.

—¿Qué respuesta se da?

“Espero que haga lo mismo que hizo con Lautaro. Si nos vamos a la lógica, la ANFP denuncia a un equipo que no inscribió un contrato como correspondía y eso derivó en expulsión por documentación falsa o adulterada, ¿no estaría cayendo Colo Colo y otros clubes en esta misma figura? ¿Se va a atrever la ANFP a hacer la misma denuncia si es Colo Colo? ¿Se va a atrever el Tribunal a tomar las mismas decisiones?”.

—¿No tiene la respuesta?

“No. Porque no soy juez. Espero que la justicia sea pareja”.

—Lo mismo con la factura de Zaldivia.

“Ahí es prestación de servicios y debiese ser parte de la remuneración. Por esos, ese y otros contratos que tiene la Dirección del Trabajo entre ceja y ceja…”.

EL FAIR PLAY FINANCIERO



—Si los clubes suman todos los anexos como remuneración, varios van a pasar el tope de gasto del Fair Play Financiero, que castiga prohibiendo nuevos fichajes si un club pasa el límite.

“Claro”.

—¿Qué pasa ahí’

“Dos cosas: o el Fair Play Financiero no existe o hay que reformularlo. Hay que hacer ese cambio también. Y si alguien dice, ¿saquemos el Fair Play Financiero? Yo digo ¿cómo?, ¿sancionan a Lautaro y para no sancionar a otros se cambia la regla?”.

—¿No le complica que ese efecto dominó termine generando una reducción de sueldos para cumplir el Fair Play Financiero?

“Te vuelvo a preguntar: ¿tú crees que yo sea parte del problema? ¿Entonces yo me callo?”.

—Solo expongo un escenario que puede pasar.

“Cuando las cosas vienen hechas mal… A la larga hasta puedes cambiar el Fair Play Financiero. Que dejen gastar más plata. ¿Por qué voy a andar engañando al sistema si tengo más plata? Entonces dejemos libre el tema del Fair Play Financiero. Transparentemos. Ese es el tema. Es lo mismo que pasa en la Segunda Profesional: en 2017 cuando se limitó a $10 millones para contratar a 22 jugadores y cuerpo técnico, y dentro de ese monto tenías que tener los arriendos de las casas. ¿qué mago hace eso? Esa pregunta se la hice a Salah”.

—¿Y que le respondió Salah?

“Cambiaron a $15 millones”.

—Y la pregunta sigue siendo la misma.

“Claro. ¿Quién tiene un equipo con $15 millones? Por eso este año lo subieron a $25 millones. Hemos pedido la libertad económica en la Segunda Profesional. Por eso la reforma debe ser estructural”.
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