Santiago de Chile.   Vie 25-06-2021
9:47

Felipe Cornejo: El derrotero de un DT que a los 30 años ya es experto en ascensos

Pese a su jovialidad, ya gasta fama de ser un técnico perito en promover equipos a categorías mayores: subió a Fernández Vial a Segunda División y a San Marcos a Primera B, torneo en el que en su estreno tiene a Puerto Montt encumbrado, de líder. Dos fracturas, de tibia y peroné primero, y de tibia otra vez, frustraron el deseo de ser futbolista. Probó suerte en Europa, trabajó lavando platos y descargando pescados en un puerto. “Ahí hice la pretemporada de mi vida”, grafica. No se cierra a ningún estilo de juego, prefiere atacar la cabeza de sus dirigidos. “El secreto es que el jugador esté emocionalmente bien, ahí nace todo, si está contento fluye”, asegura. Le gustan los equipos valientes y su aspiración está definida: “Sueño con dirigir en el fútbol argentino, me gusta la presión”.
Foto: Prensa Club Puerto Montt.
Como buen penquista Felipe Cornejo creció viendo jornadas interminables de fútbol en el viejo Collao. Con siete años ya se escapaba a ver a Fernández Vial y Deportes Concepción, porque su abuelo se obnubilaba con el juego de Jorge “Koke” Contreras en el conjunto lila. Intentó ser futbolista, como lateral derecho preferentemente, pero dos fracturas lo mermaron. Le rompieron primero la tibia y peroné en El Morro defendiendo una selección universitaria y después se arruinaría de nuevo la tibia. Alcanzó a defender a Arauco en Tercera División.

“Muchas condiciones no tenía y tampoco hice los esfuerzos que hay que hacer para ser profesional”, reconoce el actual técnico de Puerto Montt, club al que tiene como líder de la Primera B después de cuatro jornadas.

Con 19 años, la vida le abrió una nueva puerta: se mudó con su madre a España y se instaló en Boiro, localidad costera en la zona de Galicia. Allí flirteó con un club de la quinta categoría. “Fue duro, porque en el equipo no le tenían mucho cariño al latino, al final terminé trabajando de todo: en la cocina, lavando platos, manejando yale, descargando camiones de pescado en el puerto, eran 15 horas de trabajo por día, bien duro, eso me hizo valorar todo lo que tenía. Fue como hacer la pretemporada de mi vida”, confidencia.


Regresó a Chile dos años después y decidió cursar Educación Física para entrelazarse con la alta competencia. “Pero ahí te preparan para ser profesor en un colegio y está bien, pero yo quería otra cosa”, dice. Empezó a incursionar en escuelas de fútbol hasta que se matriculó en el INAF. Terminó la carrera de entrenador en el módulo con exjugadores, entre ellos Rodrigo Meléndez, Juan José Ribera y Gustavo Dalsasso. En las aulas conoció a Iván Endre, que lo invitó a trabajar como analista y auxiliar técnico a Naval. "Yo no era el más mateo, pero sí me apasionaba", explica.

“El 2014-15 era ayudante de Iván y Mario Lepe en Naval y cuando ellos se van sigo solo y nos salvamos del descenso con una juvenil reforzada. Me despiden a principios del 2106 y en el segundo semestre trabajo en el fútbol formativo de Iberia. En 2017 me llega la chance de Fernández Vial y logramos el ascenso a Segunda; el 2018 voy a Independiente de Cauquenes y salimos terceros; y el 2019 subo con San Marcos a Primera B después de ser punteros de principio a fin. No seguí en Arica, el motivo que me dieron era que no tenía experiencia en la B”, relata.

Hay que saber manejar la personalidad de los jugadores. Para corregir a algunos debes hacerlo delante del grupo, llamarle la atención y así los despiertas, pero con otros hay que caminar en solitario, abrazarlo, explicarle para no minar su confianza

Con 36 años –cumplirá 37 el 6 de junio-, Cornejo no se ata a ninguna corriente. Dice que le gustan las formas de Diego Simeone (“parece el jugador número 12 de su equipo”) y también lo que ha leído sobre Carlo Ancelotti. “Aspiro a que mi equipo esté preparado para todo, sea capaz de arriesgar y jugar mano a mano si hay que revertir resultados, como nos ha pasado en el inicio de este torneo, pero que también sepan aguantar y defender con mucha gente si es necesario. Hay que adaptarse al juego que se va presentando. Pero sí busco siempre un equipo valiente, que sea desagradable de enfrentar. A mí me ha costado todo y busco reflejar ese sacrificio en mi equipo”, dice a modo de declaración de principios.

El equipo sureño ya le ganó a Copiapó, San Felipe y San Luis. Tras meterse en la liguilla los últimos dos años, Puerto Montt aspira a volver a la máxima categoría. Foto: Prensa Club Puerto Montt.

“El jugar bien es un concepto muy manoseado, se cree que es solo tener el balón y generar a través del juego de posición, pero para mí es leer bien lo que pasa en el partido y sacar provecho de las cualidades de mi equipo. Si hay que jugar directo porque nos conviene, lo hacemos; si hay que contraatacar lo mismo, debes tener esa versatilidad. El jugador debe estar preparado para diversos roles, soy de escucharlos mucho, porque es importante lo que yo veo de fuera, pero más importante es lo sienten ellos adentro, estimulo ese feedback en relación al juego, es clave que el futbolista se sienta cómodo”, observa el DT salmonero.

Cornejo no se enreda con la teoría y pregona su tesis propia. “Existen muchas corrientes metodológicas, pero esencial es que el jugador emocionalmente esté bien, ahí nace todo. Si el jugador se siente respetado, querido, todo lo demás fluye. Después está el manejo de situaciones, porque hay semanas que planificas de una forma, pero si ves al plantel tensionado hay que tomar el librito y romperlo, porque la realidad te dice que es necesario liberar, soltar, para eso existen trabajos lúdicos, que se rían, se diviertan. Y a veces por el contrario hay que apretar”.

"SI EL JUGADOR TE CREE, SE ENTREGA"


El técnico admite que el validarse ante sus dirigidos es un proceso diario. “No te dejan pasar una”, asiente. “Por eso hay que ser consecuente en lo que dices y haces. La lectura de los partidos también te valida, si eres capaz de anticipar lo que pasará o si no sucede, tu capacidad de reaccionar y revertir a favor nuestro un trámite con cambios o estrategia. Cuando el jugador cree, se entrega”.

Lo más complicado es tener activo, en punta de pies, al futbolista que no está jugando; es difícil que el jugador te entienda cuando no juega, pero siempre hay que ser justo y ser coherente entre lo que dices y haces

Cornejo buscó caras conocidas para armar el Puerto Montt 2021. Recurrió a exdirigidos en San Marcos (Eduardo Vilches, Camilo Melivilú, Fernando Isla, Renato González y Kevin Flores), el Vial (Guillermo Avello, Cegy Durán y el meta Gustavo Fuentealba) y Naval (el paraguayo Arnaldo Castillo). “Busqué características futbolísticas y también grupales, porque es bueno saber cómo se comportará el jugador cuando no le toque jugar, si será pro equipo o será un lío. Me gusta el futbolista con hambre, picado, que quiere conseguir cosas. Vamos con metas cortas, hay que disfrutar el día a día, pero cómo no ilusionarse con el ascenso”.

“¿Mis metas? Me gustaría consolidarme como un técnico confiable en Primera B, después pasar a Primera y ojalá conseguir logros. Uno piensa en ir al exterior, es un sueño dirigir en el fútbol argentino, para ellos la vida es el fútbol, hay mucha presión y me gustaría vivirlo”, reconoce, mientras se apronta para leer el libro “Bilardo-Menotti. La verdadera historia”. Para las metas, dice, hay que prepararse.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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