EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com

Santiago:   Mín. 8°C   |   Máx. 17°C   |   Actual 14°C

Santiago de Chile. Mar 18/05/2021

20:09
El Mercurio - Campo

Cómo sacarles partido a las inversiones de riego

En un proyecto agrícola, el costo de los sistemas de riego puede significar el 30% del total. Sin embargo, hay conciencia en el agro de que no se le saca el máximo de provecho. Los expertos recomiendan desde mejorar la preparación de los suelos para homogeneizarlos, hasta capacitar y mejorar los sueldos a los trabajadores encargados del riego, entre otras medidas.

Martes, 04 de mayo de 2021 a las 8:30
- $400 mil puede ganar un trabajador encargado de riego, una cifra muy baja para su impacto en la producción.
Crédito: Francisco Olea - El Mercurio
Especial de Riego

También puede leer esta nota del Especial de Riego en la versión digital de la Revista del Campo. Para ello, solo necesita pinchar la imagen de la portada.



Eduardo Moraga

“Soy la tercera generación en la familia que usa riego tecnificado. Por nuestra situación geográfica, en el valle Limarí, sería imposible sacar adelante los huertos frutícolas sin esa herramienta”, sostiene Juan Enrique Prohens, gerente general Provalle Agro.

En la parte alta del valle nortino, donde las lluvias son raras y los huertos trepan los cerros, Prohens cultiva cítricos, uvas de mesa y uva pisquera. En temporada alta, un millar de trabajadores se mueven entre la cosecha en el campo y la central de embalaje, donde se arman las cajas que salen a mercados como China o Estados Unidos. Nada de eso sería posible sin el riego por goteo o las bombas que impulsan el agua pendiente arriba.

El riego tecnificado no solo transformó la precordillera desértica en un vergel, también posibilitó el auge de las hortalizas en el valle de Aconcagua, la fruticultura en San Fernando, la creación del valle vitivinícola de Leyda y el auge de los avellanos en Curicó. Una verdadera revolución productiva.

De hecho, se ha vuelto tan indispensable que usualmente casi el 30% de los fondos que se invierten en un proyecto frutícola se destinan a diseñar e implementar el sistema de riego tecnificado que tendrá el huerto.

Sin embargo, a pesar de los altos montos y de la importancia que tiene para el éxito de los negocios agrícolas, falta bastante para sacarles todo el potencial a esas tecnologías.

“Un error en el diseño de un sistema de riego va a impactar negativamente la vida útil de un proyecto. Muchos agricultores están muy presentes a la hora de comprar un tractor, pero no lo están de la misma forma cuando se invierte en riego”, sostiene Ricardo Ariztía Tagle, gerente general de ATF Gestión, empresa que administra más de 20 predios agrícolas.

Quedan también otras tareas pendientes en el agro chileno en este tema. Desde una adecuada preparación de suelos, pasando por el bajo estatus que tienen los trabajadores a cargo del riego dentro de la jerarquía de los campos, más participación de expertos en riego y una mayor preocupación por la mantención de los equipos.

“En Chile hay mucho conocimiento y tenemos tremendos exponentes en riego. Sin embargo, falta avanzar en algunos temas para sacarle mayor provecho”, sentencia el empresario nortino Juan Enrique Prohens.

Asesor de riego permite ahorrar

“En riego es importante tomarse el tiempo adecuado. Los chilenos quieren terminar todo luego. Sin embargo, es mejor generar un proyecto muy bien pensado. El costo de hacer algo rápido y mal en riego se termina pagando en cómodas cuotas anuales”, sostiene Ignacio Casali, director técnico de la Viña Garcés Silva.

El ejecutivo señala que la calidad de la oferta en riego es diversa. A veces se ofrecen tecnologías que se ven bien en el papel, pero que los mismos vendedores no conocen muy bien. Casali también tiene la sensación de que algunas empresas cuentan con muchos proyectos en carpeta, es decir, están sobrevendidos, por lo que se enfocan en terminar rápidamente. “Me ha pasado algunas veces que el encargado ha cambiado dos o tres veces, porque parten a otro proyecto”.

Por eso Casali cree que desde el primer minuto es necesario contratar a un asesor de sistemas de riego.

“Necesitas externalizar el riego, tener un experto que esté de parte tuya. A esa persona le tienes que explicar qué es lo que quieres, para que haga un diseño que sea en beneficio tuyo. Así te evitas que en el proyecto tenga tecnologías o insumos que te los está poniendo el vendedor. Quizás no lo requieres y va encareciendo y retrasando el proyecto”, sostiene Ignacio Casali.

El papel del experto en riego no termina allí. Lo ideal es que ayude a generar y dirimir una licitación en la que participen tres o cuatro empresas. Una competencia como esta libera al agricultor de la tentación de darle el trabajo a un conocido o amigo, algo que puede ser una fuente de sinsabores. La decisión no solo debe ser económica, sino que también técnica. Perfectamente, una propuesta barata puede descansar en productos clave de calidad inferior.

Una vez que los trabajos de instalación estén en marcha, el experto debe verificar que tienen las especificaciones indicadas en el contrato y, una vez que terminen, dar el visto bueno para su recepción. No es mala idea dejar atada la entrega exitosa del proyecto al último pago por parte del agricultor.

“Tener un experto de tu lado te va a dejar un proyecto más barato en inversión y operando correctamente. El costo por hectárea va a ser menor si contratas a ese profesional que si no lo tuvieras. Además, los proyectos se vuelven más eficientes y longevos”, sostiene Casali.

El ejecutivo cree que también es importante hacerse asesorar por un profesional eléctrico, pues el riego tecnificado descansa en ese tipo de energía. Si no se dimensionan bien las necesidades, se puede terminar pagando anualmente más de lo que se debería en la cuenta de electricidad.

Medir todo lo posible

Sebastián Warnier tiene sobre sus hombros una gran responsabilidad: es gerente agrícola de Garcés Fruit, la mayor productora y exportadora de cerezas del país. El ejecutivo ha hecho de la medición del agua uno de los pilares de su gestión.

“Es necesario saber cuánta agua tengo en un campo, partiendo por un aforador, para ver el volumen que entra al sistema. En Chile los volúmenes de los canales son muy variables. Lo mismo pasa con la calidad del agua, que cambia mucho por los deshielos o lo que se siembre aguas arriba”, sostiene Warnier.

El ejecutivo también insiste en la necesidad de hacer análisis periódicos de agua. En algunos valles, sobre todo en la zona central, los cauces arrastran mucho limo. El agua puede terminar por tapar los goteros, generando una falta de uniformidad en el riego.

Si esa situación se advierte antes, se puede implementar una piscina de decantación y filtros adecuados para procesar el tipo de agua que se recibe.

“Lo ideal es tener un riego con 95% de uniformidad. Sin embargo, uno puede ver bastantes huertos que se riegan de manera dispareja. Por eso es importante medir también el agua que sale de los goteros. No se necesita una gran tecnología. Es tan simple como mandar a una persona con un vaso que mide los centímetros cúbicos que salen del gotero en un minuto. Eso sí, hay que tener la disciplina de hacerlo constantemente”, afirma Warnier.

Los sensores de humedad en el suelo también pueden arrojar datos interesantes sobre las reales necesidades de las plantas.

El encargado del riego, la estrella del campo

Antonio Lobato trabaja en un manual sobre riego. El asesor explicará por qué se debe elegir un microaspersor o un gotero, entre otros temas técnicos. A través del fono, resume de forma clara los dos sistemas y sus efectos. Tiene espíritu de pedagogo.

Sin embargo, su tono cambia al hablar del papel que los encargados de riego cumplen en las empresas agrícolas.

“Todavía en buena parte de los campos el tractorista está por sobre el que riega. Es como cuando éramos niños y al jugador más malo lo ponían al arco. En la agricultura, el 70% de la producción se puede explicar por el riego y el 15% por la nutrición. ¿Cómo puede invertir casi $1.500 millones en un campo de 50 hectáreas de cerezos y el encargado de riego gana $400 mil a $500 mil? El que riega debería ser una persona muy competente y bien pagada”, advierte Lobato.

De hecho, el asesor explica que empresarios agrícolas de vanguardia están comenzando a contratar agrónomos para dirigir el día a día del riego.

Para cerrar la brecha, en todo caso, también está la capacitación de los trabajadores agrícolas. Una de las estrategias que se recomiendan es dejar amarrado en el contrato con los proveedores la instrucción de los futuros operadores de los equipos.

Lobato aconseja aprovechar los materiales sobrantes de la instalación del sistema de riego para ensayar reparaciones.

“Es distinto arreglar un piquete o rajo. El trabajador debe saber cómo hacerlo. Generalmente, los accidentes ocurren en el peor momento posible y hacer reparaciones no es el negocio principal para las empresas de riego. Lo mejor es que este tipo de competencias estén dentro del campo”, afirma Lobato.

También es importante que el personal de la empresa agrícola esté presente cuando se instalan las cañerías y sepan interpretar los planos en que se describen la infraestructura colocada. Una vez que los conductos se entierran, es fácil que con el paso del tiempo el conocimiento de dónde están y cuáles son sus características se pierda.

El empresario hortalicero Pedro Escobar, de Huertos Carolina, también hace hincapié en mantener un programa continuo de capacitación en riego.

“Hay muchos cursos que dan las empresas y que no siempre se usan. Hay gente externa que son muy buenos profesores y la capacitación se puede descontar de los impuestos. En mi experiencia, son muchos los beneficios. El primero es que se mejora el conocimiento técnico de los equipos y se logra un mejor riego tecnificado. En mi caso, el crecimiento de Huertos Carolina no podría haber sido posible con un riego tradicional. Los niveles de productividad que necesitamos hacen necesario usar riego tecnificado. En segundo lugar, cuando los trabajadores que se capacitan se sienten más valorados y motivados, se forma un espíritu colectivo de querer hacer las cosas mejor, incluso en cosas que exceden el tema del riego”, afirma Pedro Escobar.

Alianza con empresa de riego

Una de las ventajas de la globalización es que casi todo se puede comprar con un clic en el computador. Traer una bomba desde China o de Suecia nunca había sido tan fácil. Por eso más de algún agricultor asumió el “modelo de ferretería” en el riego: comprar las partes y contratar a una constructora para que los instale. La solución puede ser barata, sin embargo, en el largo plazo puede terminar costando cara.

“Hay que tener cuidado con los ahorros mal entendidos. El objetivo principal en la agricultura tiene que ser lograr una alta producción. Es como hacer una casa. Tienes dos opciones: comprar tú los materiales y pedirle a unos maestros que la construyan o ir donde un arquitecto para que la diseñe y te la entregue llave en mano. Creo que el mejor resultado lo vas a lograr con una empresa con trayectoria y que te dé respaldo en la operación de los equipos. Lo que compras es un sistema de riego, no materiales de riego”, afirma Ricardo Ariztía Tagle.

Aún más, Jaime Enrique Prohens cree que no solo es mejor confiar en empresas de riego establecidas, también apunta a establecer relaciones de largo plazo con algunas de ellas.

“Me tocó trabajar con empresas que surgían y luego desaparecían. Cuando tenías un problemas no sabías a quién recurrir. Ahora lo que busco es que el proveedor se convierta en mi asesor hidráulico, que juntos hagamos crecer un campo. En el fondo, quiero que sea mi socio, pues en la fruticultura se necesita de un conocimiento muy especializado y para eso se requiere de tiempo”, sentencia Prohens.

El suelo se construye

Para Eduardo Alonso no basta con tener los mejores equipos de riego, ni los trabajadores más calificados para operarlo. Ha visto muchos proyectos que cumplen con esos requisitos, pero obtienen pobres resultados. Según el asesor, la base de todo está en el suelo.

“En Chile no se tiende a preparar bien los suelos para instalar un huerto. Primero hay que estudiar lo que se tiene. Además hay que usar maquinaria para mover el suelo y volverlo más homogéneo. También hay que realizar las enmiendas necesarias, pues usualmente se trata de suelos que ya han tenido un uso agrícola importante”, sostiene Alonso.

El asesor explica que para mover los suelos se usan las mismas maquinarias utilizadas en la construcción de caminos. Cree que deberían trabajarse con herramientas que permitieran hacerlo con mayor profundidad, idealmente un metro.

Al respecto, hay que tener en cuenta que usualmente los suelos en Chile son rellenos con estratos no muy gruesos que se superponen, lo que genera una gran diversidad y dificulta tener un riego homogéneo.

Alonso también advierte que aunque se pueden agregar fertilizantes a través del riego tecnificado, es imposible suplir la totalidad de los elementos que no se colocaron en la enmienda inicial.


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
Avanzar en la construcción de infraestructura de acumulación de agua y tecnificación de los sistemas de riego, utilizar genética más tolerante a la sequía y la salinidad, mejorar la calidad de los fertilizantes usados y llevar a cabo manejos específicos en el suelo para evitar la compactación, serán de gran ayuda para alcanzar este objetivo.
El Mercurio
Considerando que este rubro tiene márgenes muy apretados, es fundamental identificar el punto crítico, es decir, la instancia donde el animal deja de producir músculo y comienza a acumular grasa, lo que aumenta costos y reduce la utilidad.
El Mercurio
Fortalecer la zona donde interactúan las raíces con los microorganismos del suelo ayudará a que los cultivos capten los nutrientes que necesiten de forma más rápida y eficiente, y estén en mejor condición frente a situaciones de estrés y ataques externos.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores