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El Mercurio - Campo

Las ventajas de trabajar con sensores no destructivos en la fruticultura

Este tipo de herramientas brindan información detallada sobre las propiedades físicas o químicas de los cultivos, en diferentes etapas de su crecimiento, entre otras ventajas.

Jueves, 19 de enero de 2023 a las 8:30
Paula Vargas
Paula Vargas

La tecnología es fundamental para avanzar como sociedad, ya que permite agilizar los procesos en tiempo, adaptación e interpretación por parte de los usuarios, disminuyendo costos y habilitando nuevas infraestructuras laborales.

En el caso agrícola debería ocurrir lo mismo, ya que permite un mejor uso de los recursos, tanto naturales como económicos por parte de las empresas agrícolas.

Es el caso, por ejemplo, de las herramientas no destructivas, como los sensores de espectrometría, que son rápidos, precisos en el dato y fáciles de usar en el campo, abarcando un gran número de muestras en un limitado tiempo, y que brindan información detallada sobre las propiedades físicas o químicas de los cultivos, en diferentes etapas de su crecimiento.

Las muestras sólidas, como frutos o material vegetal, pueden ser medidas directamente con poco tratamiento previo, o incluso sin tratamiento, si se utiliza el equipo adecuado. Esto mediante técnicas no destructivas ni invasivas, que no requieren el uso de reactivos o materiales, ya que solo basta con colocar el sensor cerca de la fruta para obtener una medición, sin necesidad de una mayor intervención.

De esta forma, la medición, así como la entrega de los resultados es rápida; y la automatización de la técnica tiene por efecto un mayor rendimiento en los procesos, lo que a su vez, reduce los costos analíticos y disminuye el tiempo.

Los usos de la tecnología no destructiva

Durante las últimas décadas, las inversiones en investigación y tecnología de agricultura digital han aumentado significativamente en todo el mundo. Es por esto que los sensores conectados con teléfonos inteligentes están abriendo nuevas oportunidades para los agricultores, que antes no tenían acceso a la información agrícola actualizada.

Centrándonos solo en los sensores no destructivos, esto abre la puerta a una serie de usos como determinar la madurez de la fruta por medio de diferentes compuestos y la calidad de frutos a través de sólidos solubles, materia seca, acidez, y color interno y externo de la fruta, para determinar si está en punto óptimo de comercialización.

A esto se suma el uso de sensores para monitorear el desarrollo de los cultivos, analizando la presencia de malezas, el estrés hídrico, falta de nutrientes, predicción de la calidad y rendimiento de los granos y la identificación de plagas y enfermedades causadas por patógenos.

De hecho, mediante una calibración matemática, estas herramientas pueden ser de gran ayuda para el diagnóstico temprano de posibles eventos de campo como daños provocados por plagas, sequías, entre otros.

Análisis tradicional versus no destructivo

En comparación con los métodos de análisis tradicionales, los métodos no destructivos requieren poca o ninguna preparación de muestra y no necesitan productos químicos ni personal especializado.

Por ejemplo, para determinar las necesidades de nitrógeno en los cultivos, los productores usan el color como un indicador subjetivo y visual; cuando las hojas son pálidas o de color verde-amarillento en lugar de verde-oscuro, los agricultores consideran que necesita más nitrógeno.

Varias investigaciones han determinado que la intensidad del color de las hojas está directamente relacionada con el contenido de clorofila y con la cantidad de nitrógeno en la hoja. Sin embargo, basar los planes de fertilización en estas metodologías, genera aplicaciones de nutrientes en forma subjetiva y poco oportuna.

Por otra parte, se realizan recomendaciones según la experiencia e intuición del técnico o asesor de campo, o en algunos casos, se utiliza un análisis químico de suelo o foliar que, por su alto costo, limita el número de análisis y no representa en totalidad al campo, por lo que muchas veces es más perjudicial que efectivo.

Esto afecta la optimización de los rendimientos y la inocuidad de la producción, lo que se traduce en pérdidas económicas, por lo que contar con datos oportunos como los brindados por los sensores Vis NIR, ayuda a mejorar la producción y logística en los campos.

Masificación, una tarea pendiente

A nivel nacional, el uso de estas tecnologías no se ha masificado. Hay un gran número de herramientas dentro del mercado, pero aún existen brechas que se deben trabajar como los modelos de transferencia y capacitación de los usuarios, para lograr una mayor adaptación y provecho de la información que estos equipos proporcionan.

Sobre la base de lo expuesto, es de vital importancia definir con claridad el comportamiento de las diferentes tecnologías asociadas a las labores del sector agrícola, en cuanto sus requerimientos y potenciales. Con ello se podrá detectar la dinámica de su incorporación en el mercado.

Una gran ventaja de la adopción de este tipo de sistemas de monitoreo es que requiere de nuevas habilidades en los recursos humanos especializados, principalmente, en el manejo agronómico enlazado al uso computadores y software. Esto genera nuevas oportunidades para el empleo agrícola.


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