Señor Director:
Este año, la Casa Matriz de Banco de Chile está cumpliendo 100 años, un siglo que trasciende lo simbólico y que invita a reflexionar sobre el camino recorrido y el futuro que buscamos seguir construyendo como organización y también como país.
Diseñado por el arquitecto austríaco Alberto Siegel Lübbe e inaugurado en 1926, su edificio en el centro de Santiago representa más que un hito arquitectónico. Es expresión de la solidez, estabilidad y vocación de servicio de una institución que ha acompañado el desarrollo económico y social del país. Su condición de Monumento Histórico Nacional, otorgada en 2016, reafirma su valor histórico y cultural.
Su arquitectura, sobria y pensada para perdurar, refleja principios esenciales como la confianza, la prudencia y el compromiso. Al mismo tiempo, su concepción como un espacio integrado a la vida urbana la convirtió, por décadas, en un punto de encuentro y referencia para la ciudad, evidenciando un vínculo profundo con las personas. En un contexto de transformaciones aceleradas, resguardar estos valores se vuelve fundamental. La integridad y la confianza son la base de instituciones que aspiran a perdurar.
Con motivo de este centenario, invitamos a la comunidad a ser parte de esta historia. El pasado 30 y 31 de mayo, en el Día del Patrimonio, volvimos a abrir las puertas de nuestra Casa Matriz en Santiago y, por primera vez, nuestra sucursal Prat en Valparaíso también fue parte de esta celebración. En total, cerca de cinco mil personas pudieron recorrer sus espacios, conocer su historia y apreciar su valor arquitectónico y cultural, acercando estos edificios patrimoniales a más personas.
Porque el patrimonio no solo se hereda: también se cuida y se comparte, proyectando así el sentido de nuestra historia común.
Eduardo Ebensperger Orrego
Gerente general Banco de Chile