Editorial
Viernes 16 de marzo de 2018
Enfoque de la modernización del Estado
Para que la ciudadanía aprecie el sentido de la modernización del Estado, se requiere que ese proceso se transforme en una multitud de acciones concretas que mejoren su interacción con los usuarios de manera perceptible.
El gobierno que acaba de asumir ha puesto entre sus objetivos la modernización del Estado, al que el Presidente Piñera ha caracterizado como uno "creado en el siglo XIX, parchado en el siglo XX y que ya no responde a los requerimientos de los chilenos del siglo XXI". La forma y profundidad que tome un esfuerzo de ese tipo dependen, obviamente, del nivel de convicción que el Gobierno tenga para llevar adelante una tarea de esa magnitud, de la persistencia con que los gobiernos posteriores mantengan ese impulso, pero, además, del contenido específico que se pretenda dar a esa modernización.
En ese sentido, el Centro de Estudios Públicos acaba de presentar un estudio que recoge el trabajo de una comisión que convocó a esos efectos, titulado "Un Estado para la ciudadanía". Este tiene un diagnóstico similar respecto de las falencias del Estado chileno actual, pero dirige su atención preferente hacia la forma de organizar el Gobierno para una mejor toma de decisiones, a la manera de reclutar a su personal superior para atraer talento, y a las instituciones que permitan monitorear de mejor forma el buen uso de los recursos y que anticipen las implicancias financieras de las medidas que se tomen y de los programas que se diseñen para corregir los problemas o inconsistencias que se detecten. El Gobierno no ha especificado con total precisión los objetivos tras la modernización que propone, pero uno de ellos parece estar dirigido a profundizar el programa "Chile Atiende Online", con miras a elevar la calidad de los servicios que el Estado entrega a la ciudadanía mediante la digitalización y el uso intensivo de las tecnologías de información.
Otra organización que ha planteado la importancia de esta temática es la Sociedad de Fomento Fabril, la que organizó un seminario con varios de los actuales ministros del gobierno entrante, para discutir sobre modernización. En esa ocasión, el actual ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, se refirió al tema, indicando que la relación entre el Estado y los ciudadanos debe ser eficaz y ágil, de manera de satisfacer los requerimientos de estos, eliminando los trámites burocráticos innecesarios y desentendiéndose progresivamente de los "papeles". Esto vuelve a poner el énfasis en la digitalización y en las ventajas que ella permite: un mismo canal de acceso para toda la información, instantaneidad en su obtención, facilidad de control y drástica disminución de la discrecionalidad funcionaria.
Para que un proceso de modernización del Estado de largo plazo comience a caminar, requiere de una voluntad política con la convicción necesaria de su importancia. El gobierno del Presidente Piñera ha incorporado al ministro de Desarrollo Social a su comité político, lo que le da a esa instancia una particular pertinencia en estas materias. En efecto, si la modernización del Estado tiene que ver, como lo ha dicho el ministro Blumel, con la calidad y oportunidad con que aquel otorga los servicios que promete a los ciudadanos, y si muchos de esos servicios de apoyo serán coordinados por el Ministerio de Desarrollo Social, entonces el Comité Político puede transformarse en un adecuado catalizador inicial de este proceso, que lo saque de la inercia que otras iniciativas similares han tenido en el pasado.
La modernización del Estado requiere, para que la ciudadanía aprecie su sentido, transformarse en una multitud de acciones concretas percibidas por esta como una mejora en su interacción con aquel. De paso, ello aumentará la productividad del Estado, y permitirá darle un sentido más concreto a ese elusivo término, porque, finalmente, es el aumento de la productividad de todas las actividades del país lo que impulsará el desarrollo y la calidad de vida de su población.
En ese sentido, el Centro de Estudios Públicos acaba de presentar un estudio que recoge el trabajo de una comisión que convocó a esos efectos, titulado "Un Estado para la ciudadanía". Este tiene un diagnóstico similar respecto de las falencias del Estado chileno actual, pero dirige su atención preferente hacia la forma de organizar el Gobierno para una mejor toma de decisiones, a la manera de reclutar a su personal superior para atraer talento, y a las instituciones que permitan monitorear de mejor forma el buen uso de los recursos y que anticipen las implicancias financieras de las medidas que se tomen y de los programas que se diseñen para corregir los problemas o inconsistencias que se detecten. El Gobierno no ha especificado con total precisión los objetivos tras la modernización que propone, pero uno de ellos parece estar dirigido a profundizar el programa "Chile Atiende Online", con miras a elevar la calidad de los servicios que el Estado entrega a la ciudadanía mediante la digitalización y el uso intensivo de las tecnologías de información.
Otra organización que ha planteado la importancia de esta temática es la Sociedad de Fomento Fabril, la que organizó un seminario con varios de los actuales ministros del gobierno entrante, para discutir sobre modernización. En esa ocasión, el actual ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, se refirió al tema, indicando que la relación entre el Estado y los ciudadanos debe ser eficaz y ágil, de manera de satisfacer los requerimientos de estos, eliminando los trámites burocráticos innecesarios y desentendiéndose progresivamente de los "papeles". Esto vuelve a poner el énfasis en la digitalización y en las ventajas que ella permite: un mismo canal de acceso para toda la información, instantaneidad en su obtención, facilidad de control y drástica disminución de la discrecionalidad funcionaria.
Para que un proceso de modernización del Estado de largo plazo comience a caminar, requiere de una voluntad política con la convicción necesaria de su importancia. El gobierno del Presidente Piñera ha incorporado al ministro de Desarrollo Social a su comité político, lo que le da a esa instancia una particular pertinencia en estas materias. En efecto, si la modernización del Estado tiene que ver, como lo ha dicho el ministro Blumel, con la calidad y oportunidad con que aquel otorga los servicios que promete a los ciudadanos, y si muchos de esos servicios de apoyo serán coordinados por el Ministerio de Desarrollo Social, entonces el Comité Político puede transformarse en un adecuado catalizador inicial de este proceso, que lo saque de la inercia que otras iniciativas similares han tenido en el pasado.
La modernización del Estado requiere, para que la ciudadanía aprecie su sentido, transformarse en una multitud de acciones concretas percibidas por esta como una mejora en su interacción con aquel. De paso, ello aumentará la productividad del Estado, y permitirá darle un sentido más concreto a ese elusivo término, porque, finalmente, es el aumento de la productividad de todas las actividades del país lo que impulsará el desarrollo y la calidad de vida de su población.





