EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com

Santiago de Chile. Mié 22/09/2021

18:01
Atención a suscriptores

Santiago:   Mín. 5°C   |   Máx. 20°C   |   Actual 13°C

Las eXcusas más típicas de la corrupción

"...Es importante que las buenas prácticas, la ética, compliance, no sean percibidos como un obstáculo por las organizaciones, más bien deben ser un punto de partida, la regla mínima o denominador común de 'hacer empresa' (...) Es la oportunidad de estructurar una forma de hacer negocios bajo una perspectiva de largo plazo, creando valor de marca, entregando y generando valor para los grupos de interés..."

Miércoles, 30 de junio de 2021 a las 9:25
  • Facebook
  • Twitter
Enviar
Imprimir
agrandar letra
achicar letra
Patricio Véliz
Hace algunos días, en una conferencia online, como se ha hecho habitual en estos tiempos de pandemia, se lanzó un nuevo e interesante documento enfocado en la lucha contra la corrupción. Este trabajo, denominado “No eXcuses”, es una guía práctica que se enfoca en levantar y rebatir las 10 excusas más comunes de un comportamiento corrupto.

Esta publicación es fruto de una iniciativa global de Alliance for Integrity y la Cámara Chileno Alemana de Comercio, en conjunto con la Contraloría General de la República, Chile Transparente y la Cámara de Comercio de Santiago.

Tuve el agrado de participar en el equipo técnico que adaptó para Chile este documento, que se ha venido replicando en varios países de Latinoamérica, y me pareció relevante destacar algunos aspectos o conclusiones que se pueden extraer de este trabajo y que permiten orientar mejor los esfuerzos para el combate de malas prácticas de negocios.

Cada vez existe mayor conciencia del impacto que tiene la corrupción en las sociedades y en la traba que ello constituye para el desarrollo de los países, pese a ello, los avances en su combate resultan ser muy lentos, lo que demuestra la resistencia de algunos a abandonar las “excusas” o justificaciones que aborda esta publicación.

Los bonitos discursos y las definiciones de valores y adhesión a una ética de negocios de personas e instituciones suelen chocar con la realidad de los comportamientos, tal como lo resalta este trabajo. La realidad concreta pone a prueba lo que se sabe es correcto, evidenciando la debilidad de las convicciones.

“¡No sabía que era corrupción!”, “¡siempre se ha hecho así y ha resultado bien!”, “¡usted no entiende como se hacen negocios acá”, ¡si lo hacen otros por qué yo no!, “¡las leyes no sirven para nada!”, entre otros.

Creo que muchos hemos escuchado estas y otras excusas similares.

Lo interesante está en que al indagar sobre cada una de estas excusas se logra visualizar que estas se repiten de un país a otro, con énfasis y lenguaje distinto, naturalmente. Ello da cuenta, por una parte, de lo global del fenómeno y, por la otra, de su multicausalidad.

Este último aspecto nos lleva a entender que terminar con la corrupción supone variados esfuerzos y de múltiples partes y, desde luego, es valorable que se integren en esta tarea tanto el mundo privado como público.

No se trata únicamente de generar normas y regulaciones, lo que está en juego son los comportamientos. Se requiere lograr cambios conductuales, construir una cultura organizacional sólida que no sucumba frente al dilema de lograr ventajas mediante malas prácticas.

Y esto es tarea de todos.

Existe un rol de la legislación, correcto, pero no podemos pensar que la sola creación de la norma, el aumento de la sanción o multa, aún la responsabilidad penal potencial de los infractores, ponen término a la problemática.

Para lograr los comportamientos que promueve la normativa se requiere de “enforcement”, esto es, que se aplique efectivamente la legislación que se dicta; que se logre un efecto disuasivo real y concreto que justifica su dictación.

Si los “controles” no operan, naturalmente las “excusas” seguirán siendo válidas.

Los espacios que deje la normativa seguirán siendo considerados como “oportunidades” o incluso una “necesidad competitiva” por los actores del mercado. Las reglas del juego claras, esto de emparejar la cancha para todos los actores, es un rol crucial del Estado y sus instituciones.

Con frecuencia nos preguntamos por qué en países desarrollados existe una mayor cultura de cumplimiento. Nos resulta extraño, por ejemplo, que al tomar el transporte público alguien deje de pagar el pasaje.

El primer impulso es a responder que en estos países existe otro nivel de desarrollo, no tienen la “picardía” del latino. Pero, la verdad, si indagamos más detrás de esta cultura existen reglas claras y sanciones reales para quienes las vulneran.

Dicho de otra forma, la normativa ha logrado traducirse con mayor eficacia en los comportamientos deseados gracias a su aplicación efectiva y consistente, ha logrado internalizar las consecuencias negativas de desviarse de su cumplimiento.

No hay milagros en esto.

Siguiendo al famoso jurista Hans Kelsen, advertimos que lo normativo es esencial dentro de las relaciones sociales. Para este positivista jurídico un acto u omisión es ilícito porque se le ha conectado con una consecuencia. De ello fluye que la sanción debe seguir al ilícito.

Entonces, la conclusión es obvia, sin sanción no hay norma.

Por otra parte, es importante que las buenas prácticas, la ética, compliance, no sean percibidos como un obstáculo por las organizaciones, más bien deben ser un punto de partida, la regla mínima o denominador común de “hacer empresa”.

Se requiere entender que más que altruismo, lo que hay detrás de “hacer bien las cosas correctas” es la oportunidad de estructurar una forma de hacer negocios bajo una perspectiva de largo plazo, creando valor de marca, entregando y generando valor para los grupos de interés.

En fin, anular las frecuentes excusas para justificar la corrupción es una tarea compleja, que requiere de múltiples actores y de un buen entendimiento de cómo funciona y qué la provoca.

* Patricio Véliz Möller es abogado de la Universidad Católica y director académico del Diplomado de Compliance para Latinoamérica de Thomson Reuters.

EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
El Mercurio

"...Aunque en apariencia modifica una acción judicial, la especialidad es profunda: el automatismo con que debiera operar la responsabilidad (se presumen el daño, la causalidad y la culpa) no parece muy consistente con el sistema de la falta de servicio sino, al contrario, más propio de un régimen objetivo de compensación..."

El Mercurio

"... La reforma en actual discusión otorga una excelente oportunidad para recoger la opinión del mundo académico y corregir los aspectos defectuosos, sin comprometer la función que el Registro inmobiliario ha prestado a la economía del país y su buena reputación como forma de protección de la propiedad..."

El Mercurio

"...Surgen varias interrogantes a raíz de esta nueva normativa, como son, ¿qué ocurrirá con la validez de los finiquitos que no cumplan con las menciones requeridas? ¿Cómo se exigirá al empleador el pago de las cantidades no disputadas? ¿Cómo operara el servicio de tesorerías o la entidad similar? (...) Es de esperar que algunas de estas dudas sean salvadas en la resolución de la Dirección del Trabajo..."

El Mercurio

"...El identificarse un magistrado con ciertos grupos o conglomerados sociopolíticos, de clara y pública tendencia ideológica, con publicidad gráfica de ello, y expresa o tácitamente identificarse con sus propuestas, algunas relativas al Poder Judicial, en circunstancias que el juez sigue desempeñando todos los días su ministerio e integra este poder, puede configurar una vulneración del precepto ético..."

El Mercurio

"...Se requiere un sistema balanceado en que existan fórmulas para que el conocimiento y la tecnología llegue también a los ciudadanos, pero resguardando a los creadores. De otra manera, los incentivos para generar estos activos intangibles se difuminan (...) Por lo que se celebra que la Comisión de Reglamento les esté dando la relevancia que merecen..."

Ver más