EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com

Santiago:   Mín. 5°C   |   Máx. 20°C   |   Actual 13°C

Santiago de Chile. Vie 22/10/2021

8:15
El Mercurio - Campo

Cada vez más al sur: el peligroso avance de las plagas y enfermedades en nogales

El aumento de las temperaturas medias en los últimos años ha beneficiado a diversas amenazas que se han ido desplazando paulatinamente. Ante este escenario, dicen los expertos, los nogaleros no se pueden relajar. El monitoreo constante es clave.

Viernes, 24 de septiembre de 2021 a las 8:30
Rolando Araos Millar

“Los nogaleros no se pueden relajar, el alza de las temperaturas está provocando que diversas plagas y enfermedades se intensifiquen y muchas estén avanzando al sur. Esto no se había visto antes”.

Con esta advertencia el asesor y especialista en frutales Jean Paul Joublan insta a los productores a mantener el monitoreo constante contra las diversas amenazas que se ciernen sobre el nogal, con el objetivo de optar siempre por la prevención.

“Si se debe aplicar un químico o realizar un manejo para controlar una determinada plaga o enfermedad, ya se llegó tarde. Es necesario apostar por la prevención, por un manejo más sostenible y sustentable en el tiempo”, dice Joublan.

Lo anterior viene dado porque el uso excesivo y constantes de agroquímicos destruye el balance natural entre los controladores biológicos y la plaga o enfermedad, por lo que si el invasor sobrevive al manejo químico, no tendrá ningún contrapeso capaz de frenar su avance.

Sin embargo, para prevenir, es necesario conocer al enemigo y sus pasos. Por ello, a continuación, se detallan las principales plagas y enfermedades que afectan al cultivo, cómo encontrarlas, tratarlas y prevenir su aparición.

Botryosphaeria, una amenaza silenciosa

“Los hongos de la familia botryosphaeria han aumentado notablemente su incidencia en nogales en la zona centro y sur del país, producto del cambio climático y del mal manejo”, dice tajante Rodrigo Herrera, especialista en fitopatología vegetal, académico de la Universidad Católica de Temuco y asesor del Laboratorio de Diagnóstico Vilatalab.

Esta familia —donde destacan Botryosphaeriaceae dothidea y Diplodia mutila— genera una muerte regresiva de ramas y ramillas que comienzan a avanzar hasta las ramas principales. Esta se caracteriza porque produce una desecación de brotes tiernos de la planta o las ramas, aparecen exudaciones blanquecinas e incluso defoliación y un agresivo fallecimiento de la planta.

Una vez que comienzan a atacar al árbol no hay forma alguna de detenerlos, más allá de cortar la zona afectada por el hongo hasta encontrar madera sana, blanca, sin ningún tipo de pardeamiento.

El problema, dicen los especialistas, es que aún cuando se corte la rama afectada, no hay ninguna seguridad de que las esporas de Botryosphaeria no hayan ingresado al cultivo por otras zonas.

Lo anterior viene dado porque el hongo usará cualquier herida del cultivo para entrar, ya sea cortes de poda, heridas por desprendimiento de hoja o fruto o daños causados por insectos plaga.

Pase el mouse (en computadores) o pulse sobre el "ojo" (en celulares) para ver el texto. En PC, bastará con sacar el mouse de encima para que el texto se deje de ver. En celulares, presione fuera del recuadro blanco para cerrarlo. Cómo identificar el ataque de hongos de la madera en nogales. | Infografía: Rolando Araos

Al ingresar, el patógeno podrá permanecer en el cultivo de forma latente, sin atacar ni manifestar síntoma alguno, durante semanas o meses. Cuando inicie su ataque lo hará lento, pero seguro.

“Su avance es lento y por lo mismo pasan desapercibidos. Con el tiempo llegan a ramas más gruesas y ahí el daño es mayor e incluso puede llegar al tronco principal y provocar una muerte del árbol o disminución importante de la producción”, dice Herrera.

Por ello, la mejor forma de evitar la aparición de esta amenaza es realizar una aplicación de pasta poda en cualquier herida que pueda tener el árbol. Esta tarea deberá extenderse durante toda la temporada, debido a que factores como las altas temperaturas o las lluvias estivales pueden generar estragos en la planta.

Esto se debe a que, con las precipitaciones y el calor, el cultivo se estresará más y podría sufrir pérdida de hojas, yemas o frutos, los que al desprenderse dejarán una puerta de entrada para el patógeno.

Otra opción es favorecer la luminosidad dentro del huerto, ya que esto permitirá la entrada de rayos UV al árbol, los que acabarán con el hongo o ralentizarán su avance.

“Para ello se requiere un buen manejo y conducción de la estructura del árbol y su vigor. No es solo podar y abrir espacios”, dice Joublan.

Estos manejos serán cada vez más necesarios, debido a que factores como las lluvias de verano o el alza de las temperaturas favorecerá la caída de hojas y yemas, generando más heridas que podrán ser utilizadas por los patógenos.

“Con el cambio climático se producen lluvias estivales y mayores temperaturas en otoño, favoreciendo el desarrollo de estos hongos, los que impactarán el rendimiento productivo de los árboles en pocos años”, explica Julio Retamales, fitopatólogo y académico del Instituto de Ciencias Naturales de la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía de la Universidad de las Américas.

También, en otoño-invierno y producto de heladas, cortes de poda, o eliminación de ramas, se pueden producir focos de infección que permitirán el ingreso del hongo.

Respecto a si existirá, en el corto o mediano plazo, otra alternativa para lidiar con los ataques de Botryosphaeria, los especialistas dicen que se están realizando ensayos con pasta poda que contiene diversos controladores biológicos, los que permitirán frenar el avance del hongo.

Sin embargo, esto todavía es a nivel experimental y, de momento, no existe ningún producto a nivel comercial.

Armillaria y Phytophthora, una combinación letal

“He visto muchos cultivos en la zona sur del país que nunca se habían enfermado y que ahora están presentando ataques de Armillaria y Phytophthora, muchas veces juntos, y esto no ocurría”, dice Jean Paul Joublan.

Este problema, dice el especialista, tiene dos factores: el cambio climático y los manejos agroquímicos.

A juicio del asesor, las altas temperaturas estresan más a los árboles, lo que se suma a las constantes aplicaciones de cobre y funguicidas, manejos que terminan por desertificar el suelo, dejándolo estéril y sin competencia para que estos dos hongos —aunque a Phytophtora se le considera un “pseudo hongo”— ataquen las raíces y el cuello del nogal.

Otro factor de relevancia que genera la aparición de estas enfermedades es la larva del burrito de la vid, la que se alimenta de las raíces hasta que llega a una etapa adulta, abriendo una enorme ventana para que puedan ingresar estos hongos.

“Una vez que se ve el burrito caminando por las hojas, el daño ya está hecho, ya se desarrolló. Es más, el daño que genera el espécimen adulto es marginal comparado con la larva, que daña las raíces”, explica Rodrigo Herrera.

La amenaza del burrito de la vid en nogales. | Infografía: Rolando Araos

¿Cómo saber si hay presencia de estas enfermedades? Julio Retamales explica que, si bien los síntomas pueden llegar a ser detectados a nivel de la canopia, es necesario monitorear frecuentemente tronco y raíces de la planta.

Si hay sospechas de ataque, el productor puede cortar la corteza de esta zona con un chuchillo y notará que la madera tendrá un color oscuro. En estas más avanzados e incluso terminales, el árbol exudará un líquido negro con un aroma licoroso.

“Otro signo más intenso es una defoliación violenta del árbol en los meses de enero y febrero. Esto también dará paso a que se desarrollen otros hongos en las plantas”, dice Joublan.

Una vez que estos síntomas aparecen, es muy complejo restaurar el cultivo. Pero existen alternativas paliativas. Una es, si se realiza una detección temprana de estas enfermedades, aplicar productos cúpricos para cerrar la herida que se haya detectado.

“Otra opción es utilizar Fosetil Aluminio, producto que es absorbido por las raíces y actúa de forma sistémica, traslocado por haces vasculares, lo que permite frenar, en cierta medida, la enfermedad”, dice Rodrigo Herrera.

Sin embargo, aún con todos estos manejos, es poco probable que el recupere su potencial productivo, por lo que la recomendación es apostar a la prevención.

“Se debe evitar el riego por surco, por anegación o extensión y apostar por el riego tecnificado. Si el suelo se satura, se producirá una asfixia y muerte radicular, lo que facilitará la entrada de estos patógenos”, recomienda el académico de la Universidad Católica de Temuco.

Otra alternativa, pero que implica una programación desde antes de realizar la plantación, es trabajar con patrones tolerantes a Phytophtora como VX211, RX1 y VLACH. Estos portainjertos son selecciones clonales de Paradox (hibrido entre Juglans regia x juglans hindsii) obtenidos en la Universidad de California.

“La inversión inicial es mucho más elevada porque si un nogal tradicional sobre Juglans regia puede costar cerca de 4 mil pesos, uno con estos patrones clonales puede tener un valor de 10 e incluso 12 mil pesos con royalty”, dice Joublan.

Junto con esto, dice el asesor, es fundamental incorporar materia orgánica, mejorar la vida del suelo e intentar orientar los manejos hacia una perspectiva más orgánica. Esto permitirá que el cultivo se mantenga sano en el mediano y largo plazo.

Cómo identificar el ataque de Armillaria y Phytophtora en nogales. | Infografía: Rolando Araos

Peste negra, grave amenaza en el Biobío

¿Cómo detener a una bacteria que es capaz de ingresar por las aperturas naturales del nogal? Es la pregunta que se han hecho por años los investigadores de Xanthomonas arboricola pv. juglandis, patógeno que causa la peste negra en nogales.

Controlar a esta bacteria implica una gran dificultad debido a que es capaz de invernar en las yemas del árbol durante el invierno, y cuando estas comienzan a brotar a inicios de la primavera, aprovecha todos los espacios disponibles para penetrar e ingresar al cultivo. Si no se controla adecuadamente, puede provocar pérdidas de entre 20% a 50% de la producción.

“También ataca al fruto pequeño, produce aborto e incluso tizón en los amentos. Si no es controlada, producirá necrosis en los frutos, junto con avanzar y atacar a todos los brotes nuevos que se vayan formando”, advierte Rodrigo Herrera.

Otro signo que permite identificar el ataque de peste negra en nogales son las puntuaciones negras que deja en las hojas, dicen los expertos.

Xanthomonas arboricola pv. juglandis, una grave amenaza para el nogal. | Infografía: Rolando Araos

La única forma de evitar la aparición de esta enfermedad es realizar entre 2 a 3 aplicaciones invernales de productos cúpricos, distanciadas en lapsos de dos a tres semanas. Esto disminuirá la carga de Xanthomonas existentes en el cultivo.

La dosis, dicen los especialistas, dependerá del producto a utilizar.

“En invierno se usan los llamados “cobres invernales” oxicloruro de cobre, oxido cuproso o hidróxido de cobre. Estos liberan CU+2, que es la parte de la molécula que es biocida, más lento que las formulaciones más nuevas como los sulfatos de cobre pentahidratados”, explica Herrera.

El problema, acusan los especialistas, radica en que ya se han reportado poblaciones de Xanthomonas resistentes a estos tratamientos. De hecho, en la región del Biobío, particularmente en Los Ángeles y San Rosendo, este problema es severo.

Según Herrera, los productores de tales zonas realizan entre 16 a 20 aplicaciones cúpricas y aun así sufren pérdidas productivas de 20%.

Esto se debería al auge de poblaciones resistentes, sumado a que estas zonas son muy lluviosas, por lo que bacteria se desarrollará a piacere.

“Antes de realizar las aplicaciones, es relevante considerar la carga del patógeno en los tejidos del nogal (yemas/brotes/amentos) y determinar los niveles de tolerancia/resistencia que presentan estos patógenos frente a agroquímicos”, aconseja Julio Retamales.

¿Existirán formas más efectivas de controlar la peste negra en un futuro? Los especialistas creen que sí. De hecho, aseguran que se han descubierto controladores biológicos, particularmente bacteriófagos capaces de controlar a Xanthomonas, sin embargo, todavía no existe nada a nivel comercial.

“Esto está en etapa de estudio. Todavía no existe una formulación que puedan ejercer un control biológico a nivel comercial”, asegura Herrera.

Polillas, un riesgo incluso en poscosecha

Conocidas son la polilla del manzano (Cydia pomonella) y la polilla del algarrobo (Ectomyelois ceratoniae), amenazas muy peligrosas para el nogal puesto que pueden provocar pérdidas sobre el 20% e incluso 30%.

La distribución de ambas polillas es amplia y cubre la totalidad del área de distribución del nogal. Sin embargo, no se descarta que en los próximos años, y producto del alza de las temperaturas, aumente su incidencia e intensidad en las nuevas áreas de distribución de este cultivo en el sur de Chile.

“Ambas polillas atacan al fruto en formación, siendo la polilla del algarrobo un problema incluso en poscosecha, ya que es capaz de penetrar el fruto a través de las rupturas naturales que posee la cáscara y alimentarse del fruto, dejando gran cantidad de fecas en el interior”, explica Ernesto Cisternas, entomólogo e investigador del INIA La Cruz.

Dado lo anterior, Cisternas dice que estas polillas revisten un peligro importante, por lo que es fundamental realizar un monitoreo constante del huerto, con ayuda de personal propio capacitado y calificado, buscando detectar y cuantificar la presencia de estos insectos.

Este monitoreo y posterior control, debe ejecutarse cada año a partir de los primeros 15 días de octubre y mantenerse hasta enero o febrero, debido a que en dicho período las temperaturas superan los 13°C, permitiendo a las polillas iniciar su apareamiento, ovipostura y desarrollar sus ciclos de vida y ciclos estacionales.

“A nivel orgánico, contra la polilla del manzano, la mejor alternativa es aplicar como base, un programa de manejo de feromonas sexuales para producir una disrupción de la cópula, es decir, evitar la reproducción de las polillas. Esto puede ser a través de la instalación de difusores y/o dispensadores automáticos de aerosol que contiene la feromona sexual dentro del huerto”, dice Cisternas.

Si bien la aplicación de estos disruptores será de mucha utilidad, es fundamental que se complemente con insecticidas orgánicos, los que pueden contener virus de la granulosis, Bacillus thuringiensis, espinosinas e incluso aceites de origen vegetal o mineral con registro orgánico.

Tanto la polilla del manzano como la del algarrobo atacan al fruto en formación, pero la segunda puede ser un problema incluso en poscosecha. | Infografía: Rolando Araos

Para el caso de la polilla del algarrobo el manejo orgánico debe ser diferente, ya que la feromona comercial es solo para detección y monitoreo.

En este sentido, lo mejor es instalar diversas trampas de feromonas específicas para monitorear su población y de esta forma aplicar una estrategia de manejo.

En relación a un manejo convencional, tanto para la polilla del manzano como la del algarrobo, es útil realizar aplicaciones de diferentes alternativas químicas disponibles en el mercado actualmente como Clorantraniliprol, Thiacloprid, Espinosina y Methoxyfenozide, los que han mostrado muy buenos y excelentes resultados en los últimos años.

Además de estas aplicaciones, es fundamental que, durante el invierno, los productores extraigan del huerto todas las nueces que hayan quedado sin cosechar, debido a que la polilla del algarrobo es capaz de permanecer dentro del fruto en estado larvario, para posteriormente emerger en fase adulta a inicios de la temporada siguiente.

Escamas, un daño evitable

Los especialistas son unánimes. La escama de San José (Diaspidiotus perniciosus) y la escama morada del manzano (Lepidosaphes ulmi) pueden ser totalmente evitables siempre que los manejos dentro del huerto respeten y entiendan el delicado equilibrio natural que existe entre ellas y sus controladores biológicos.

Por el contrario, si se realizan aplicaciones químicas de forma innecesaria, se terminará con todos los organismos capaces de controlar y mantener a raya las poblaciones de estos insectos chupadores.

“Cuando la población de escamas se descontrola, se produce un desecamiento de las ramillas y los puntos de producción de los brotes tiernos donde están los puntos de crecimiento y las yemas o dardos productivos”, explica Ernesto Cisternas.

La escama de San José puede ser un grave problema si su población se descontrola. | Infografía: Rolando Araos

Esto se produce porque los insectos, al alimentarse de las ramillas, inyectan toxinas que producen la muerte de los brotes y por ende las yemas. Este proceso, si bien solía ocurrir solo en primavera-verano, producto del alza de las temperaturas ahora puede ocurrir durante y desde muy temprano en inviernos cálidos e incluso en otoño.

“El alza de las temperaturas ha provocado que el ciclo estacional de este insecto se mantenga durante gran parte del año con insectos activos y que incluso sus ciclos de vida sean más cortos de lo normal, dando pie a posibles nuevas generaciones”, advierte Cisternas.

Para contrarrestar este escenario, dice el entomólogo, lo mejor es realizar un manejo biológico, donde se deben liberar diversos controladores naturalizados como la avispas y chinitas Encarsia perniciosi, Aphitys spp, Coccidophilus citrícola y Rhizobius lophantae i. si su presencia y actividad es baja.

Si bien es plausible realizar aplicaciones químicas preventivas, esto no es recomendable debido a que una vez que el producto cumpla su efecto, las poblaciones de escamas volverán a emerger, pero esta vez sin ningún enemigo natural que las detenga.

“Por ello, lo mejor es apostar al monitoreo para la detección temprana y aplicación de productos orgánicos o de síntesis química en las épocas oportunas. La detección de estos insectos chupadores será clave para un manejo integrado”, dice el entomólogo del INIA.

La escama morada raramente genera problemas económicos. Esto no significa que los productores puedan descuidarse. | Infografía: Rolando Araos

Arañitas, apostar al equilibrio

Tal como sucede con las escamas y eventualmente con algunas conchuelas, si no se maneja con productos químicos adecuados, podrían aparecer plagas secundarias que estaban remanentes. Un ejemplo de estos son las arañitas bimaculada (Tetranychus urticae) y roja europea (Panochychus ulmi).

Estas generan “arañazos” en el cultivo, es decir, atacan las hojas del nogal provocando una especie de bronceado y ‘acucharamiento’ de las hojas, parecida a una quemadura como también manchas de color cobrizo en el follaje. Al corto plazo, esto irá mermando la capacidad fotosintética de la planta, impactando en la futura producción del árbol.

Estos ataques, que suelen ocurrir desde enero en adelante (incluso en poscosecha) pueden llegar a provocar una defoliación anticipada del cultivo, aunque esto también sucede en veranos calurosos y secos.

Para evitarlo, es fundamental realizar un monitoreo constante del cultivo, tal como sucede con las demás plagas y enfermedades.

“Si hay sospechas de arañitas, con la ayuda de una lupa se debe determinar su presencia en el haz y envés de las hojas y en invierno en ramillas y yemas los huevos de la arañita roja”, explica Cisternas.

Tal búsqueda debe realizarse en unos 10 a 20 árboles, por cuartel de 4 o 5 hectáreas. Con ello, se podrán obtener unos 100 foliolos, los que permitirán determinar la presencia o ausencia de la plaga y su intensidad de ataque.

A nivel general, si se detecta sobre un 10 % de los foliolos con arañita y no hay enemigos naturales, será necesario realizar un control.

Para realizar un adecuado control natural, una de las alternativas es liberar fitoseidos (Phythoseiulus sp y Neoseiulus sp), los que son capaces de controlar eficazmente a la arañita roja europea y a la arañita bimaculada.

Las arañitas bimaculada y roja atacan a las hojas del nogal, disminuyendo el potencial fotosintético del cultivo. | Infografía: Rolando Araos

Para controlar a la bimaculada se pueden hacer liberaciones de arañitas predatoras nativas de Chile, acarófagas, llamada Neoseiulus chilenesis, las que han demostrado ser muy eficientes, junto a un ensamble mayor de enemigos naturales y que en algunas épocas del año son abundantes y generalistas en el consumo de sus presas como Stethorus histrio y Oligota pygmaea.

Pulgón del nogal, un enemigo controlado

Si bien hace unos años el pulgón del nogal (Chromaphis juglandicola) era una amenaza importante para el nogal, esto ha dejado de ser así.

“El pulgón se ve cada vez menos porque hace unos años el SAG ingresó al país un controlador biológico llamado Trioxys pallidus, parasitoide que controla muy bien al insecto”, dice Joublan.

Trioxys, dice Joublan, está presente prácticamente en toda la zona de producción Nogalera, por lo que es capaz de lidiar muy bien con el pulgón.

De todas maneras, este insecto aún puede ser un problema es aquellos predios con aplicaciones de insecticidas de amplio espectro. Esto se debe a que el controlador biológico es muy sensible a los insecticidas y en su ausencia las poblaciones del pulgón se incrementan descontroladamente, lo que obliga a intervenciones específicas para su control.

Los pulgones se consideran una plaga controlada, sin embargo, un uso indiscriminado y excesivo de los plaguicidas pueden provocar su descontrol al eliminar a sus enemigos naturales. | Infografía: Rolando Araos


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
“Realizar un adecuado manejo a nivel sanitario, de nutrición y de riego, entre otras cosas, resulta fundamental para avanzar hacia el objetivo principal de la temporada, que no es otro que obtener más y mejor fruta”.
El Mercurio
Considerando que este rubro tiene márgenes muy apretados, es fundamental identificar el punto crítico, es decir, la instancia donde el animal deja de producir músculo y comienza a acumular grasa, lo que aumenta costos y reduce la utilidad.
El Mercurio
Las altas temperaturas registradas en las últimas semanas pueden terminar afectando la acumulación de frío de las plantas y poner en riesgo los objetivos productivos del proyecto, por lo que es vital que los productores se mantengan atentos a lo que pueda pasar en materia climática en los próximos meses.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores