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Santiago de Chile. Mar 27/07/2021

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Estimulante orgánico disminuiría hasta en 75% daños de cancro bacteriano en kiwis

El producto, desarrollado en Chile, y que comenzaría a comercializarse en 2022, aumenta la productividad del cultivo entre 1,2 a 3 toneladas por hectárea.

Martes, 22 de junio de 2021 a las 8:30
- A la izquierda, planta de kiwi con PSA y a la derecha, kiwi al que se le ha aplicado el bioestimulante.
Crédito: Gentileza Ernesto Moya - Facultad de Agronomía - Universidad de Concepción
Rolando Araos Millar

Una disminución de entre 40% y 75% de los daños provocados por cancro bacteriano (Pseudomonas syringae pv. actinidiae) en kiwis consigue un estimulante orgánico desarrollado por la Universidad de Concepción en colaboración con la empresa Bioinsumos Nativa, de acuerdo a los estudios realizados durante los últimos tres años en huertos ubicados en las regiones de Ñuble y El Maule.

“Además, en ensayos semicomerciales, el bioinsumo favoreció la formación de botones florales, incrementando los rendimientos entre 1,2 a 3 toneladas por hectárea”, dice Ernesto Moya Elizondo, profesor asociado de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción y director del proyecto.

El bioinsumo, además, abre la posibilidad de tratar la enfermedad en momentos en que los otros productos no pueden ser utilizados.

“Los productos sintéticos que están disponibles en el mercado para tratar la bacteriosis o cancro bacteriano en kiwis no se pueden usar en floración porque dañan los centros productivos de la planta, es decir, a las flores. Este producto, al ser orgánico, sí puede ser usado en floración”, explica Moya.

Cómo opera el estimulante

El bioestimulante funciona a partir de diversas bacterias del género Pseudomonas en la rizósfera (espacio de contacto entre las raíces y la planta) aisladas de cultivos de trigo de la zona centro sur del país.

Tales bacterias, al ser asperjadas sobre las hojas y madera del kiwi, inducen a la planta a entrar en un estado de “alerta” o de activación de sus genes de defensa que se prolonga durante un lapso de entre 1 a 14 días.

Durante ese tiempo, las defensas del organismo vegetal atacarán con todas sus fuerzas ante cualquier ente patógeno que pueda hacer ingreso.

“Las bacterias activan genes relacionados a la defensa contra patógenos (fitoalexinas o proteínas relacionadas con la patogénesis) y a condiciones de estrés. Así, cuando el patógeno llegue, el kiwi se encontrará en un estado de guardia”, explica Eduardo Donoso, director de Bio Insumos Nativa.

Esta acción es de gran utilidad, dicen los expertos, debido a que las plantas pueden ser lentas para iniciar sus mecanismos de defensa, por lo que están más expuestas a ser dañadas por los patógenos que les ataquen.

Cuánto y cuándo aplicar

Los especialistas explican que, según los ensayos, el estimulante podrá aplicarse en las etapas de brotación, botón floral y floración del kiwi, período que comprende un tiempo de entre 30 a 45 días en total.

Eso sí, el estimulante protege por un lapso de entre 1 a 14 días, por lo que será necesario repetir su aplicación.

“El productor tendrá que aplicarlo cada 15 días. En total, se podrían requerir entre 2 a 3 aplicaciones por temporada”, comenta el director del proyecto, quien añade que la planta demorará tan solo una hora en activar sus defensas tras la asperjar el bioinsumo.

El especialista agrega que el producto será una formulación en polvo, la que se puede aplicar con una nebulizadora o pulverizador sobre el tejido de la planta.

“La dosis es de 2 kg por hectárea, considerando un mojamiento de 1000 litros por hectárea. Los ensayos han demostrado que, si la cantidad aumenta, la respuesta por parte de la planta seguirá siendo la misma, por lo que aumentar la dosis es innecesario”, dice el académico de la Universidad de Concepción.

Cerezas y nogales en el horizonte

Las siguientes etapas de validación, aseguran los expertos, se ampliarán a otras especies como cerezos, nogales, arándanos, avellanos, tomates, entre otros cultivos por determinar.

“El mecanismo de acción de este producto permitirá activar genes de resistencia en estas especies. Una de las hipótesis es que el producto podría tener efecto contra otras bacteriosis y hasta reducir el daño de hongos como Botrytis cinérea”, asegura Ernesto Moya.

Esto, asegura el académico, se debe a que los genes de resistencia producen compuestos cuya actividad es antiviral, antibacterial y antifúngica.

¿Funciona para todos los kiwis?

Entendiendo que existen diversas variedades de kiwi, Moya hace hincapié en que el producto será capaz de proteger a los kiwis verdes y amarillos.

“El estimulante orgánico activa genes de defensa y protege tanto a los kiwis verdes (Actinidia deliciosa) como a los amarillos (Actinidia chinensis). Ambos se cultivan y producen en nuestro país”, precisa el académico de la Universidad de Concepción.


Uno de los huertos de kiwi donde la Universidad de Concepción llevó a cabo la evaluación del bioestimulante.
Créditos: Gentileza Ernesto Moya Elizondo - Facultad de Agronomía - Universidad de Concepción


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