EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com

Santiago:   Mín. 14°C   |   Máx. 30°C   |   Actual 18°C

Santiago de Chile. Mié 24/02/2021

14:57
El Mercurio - Campo

Manejos clave para la poscosecha en huertos de cerezos

Durante el verano y parte del otoño, el cultivo buscará acumular la mayor cantidad de energías para pasar el invierno. Si el árbol se estresa, este proceso no se llevará a cabo correctamente, impactando en la producción de la próxima temporada.

Lunes, 18 de enero de 2021 a las 8:30
- Mientras mayor sea la reserva de energía del cerezo, más y mejor fruta se producirá a futuro.
Crédito: Gentileza Jean Paul Joublan
Cuidado con la poda

Los especialistas aseguran que, en esta época, no se debe podar ya que puede generar rebrotes en el cultivo de cara al invierno, impidiendo que el proceso de lignificación ocurra de forma adecuada.

“Si es necesario podar en verano, es porque el productor algo hizo mal antes. Cortar ahora genera muchos problemas de tipo sanitario”, dice Joublan.

Por su parte, Patricio Espinosa, alerta que si es muy urgente podar ahora, lo mejor es dividir el árbol en tres tercios: copa, media y parte basal. La poda solo debe ocurrir en la zona de la copa.

Es fundamental que dicha poda sea de un volumen muy bajo, ya que si la luz solar entra con mucha fuerza a las hojas que están en la zona interior del árbol, estas se podrían dañar o quemar debido a que no están acostumbradas a recibir un nivel de luminosidad muy alto.

“Si la poda es muy abundante, incluso se podrían generar quemaduras en la madera”, señala Espinosa.

Por otra parte, Lemus señala que parte importante de la poda debe tener fines sanitarios, es decir, se debe enfocar en la eliminación de madera dañada por hongos y bacterias.

“El objetivo es evitar que los restos eliminados se transformen en inóculo, es decir, que los hongos o bacterias crezcan y se desarrollen para el otoño e invierno siguientes, dañando o infectando a la planta”, indica Lemus.

El especialista añade que este es un momento oportuno para la curación de cancros de la madera y la eliminación de agallas del cuello de la planta.

Protección solar

Con las altas temperaturas y el alto nivel de rayos UV que impactan día a día al campo, la recomendación general es aplicar bloqueadores solares a los cultivos.

“Es crítico que, si se van a usar bloqueadores solares, estos sean aplicados lo antes posible después de finalizada la cosecha”, explica Gamalier Lemus.

En este sentido, el especialista recalca que la mejor alternativa es utilizar productos en base a caolinita o carbonato de calcio y aplicarlos con ayuda de maquinaria especializada.

“Estos elementos generarán que el exceso de radiación rebote en el cultivo, protegiendo a las hojas y permitiendo que estas continúen realizando el proceso de fotosíntesis”, dice Lemus.

Una alternativa complementaria a los bloqueadores es el uso de mallas, las que también son de utilidad para evitar el golpe de sol en cerezos.

“También pueden usarse mallas de distintos colores o negras que generarán más sombreamiento y otras blancas que reflejarán la radiación, ambas pueden ser útiles para proteger al cultivo la radiación. Estas soluciones son útiles cuando las temperaturas llegan hasta los 32°C o 35°C. Sobre esta temperatura, no hay mucho que hacer”, sentencia Joublan.

Otra solución, postula Masman, es el enfriamiento evaporativo, alternativa que no ha sido muy explorada en el país.

“Otra alternativa prácticamente muy poco desarrollada en nuestro país, está relacionada con el enfriamiento evaporativo, mediante aplicación de agua, realizada con aspersores en altura”, señala Walter Masman.

Rolando Araos Millar

Evitar que los huertos se estresen. Esa debe ser la consigna para todos los cereceros durante el verano y parte del otoño, ya que esto permitirá a las plantas almacenar la mayor cantidad de energía y nutrientes de cara a la próxima temporada.

Lo anterior cobra vital importancia porque desde diciembre y hasta principios o mediados de febrero ocurre la diferenciación floral, proceso donde comienza la formación de las estructuras florales.

Y mientras mayor sea la reserva de energía, el potencial de producir más y mejor fruta, se producirá a futuro.

“Las flores que se verán en septiembre de este año, se están formando ahora. Por eso es importante que los cerezos no se estresen. Hoy, los productores se están jugando los resultados de la próxima temporada”, sentencia Walter Masman, asesor especialista en cerezos.

Por ello, es fundamental que los productores, desde ya, realicen una serie de manejos tendientes a mantener a sus cultivos en un estado de confort.

No dejar de regar

Con las altas temperaturas que se producen en verano, los cerezos están evapotranspirando de forma constante. Este proceso, similar a lo que hace el humano al sudar, permite al cultivo reducir su temperatura y mantenerse entre los 18°C a 24°C que es su nivel óptimo, incluso si a nivel ambiental es superior.

En este sentido, gran parte del agua que se administra al cultivo será utilizado en este proceso.

“De los 5 mil a 9 mil metros cúbicos por hectárea que se riegan al año en cerezos aproximadamente desde sur a norte, cerca del 99% es utilizado para regular la temperatura. Sin un riego adecuado, el cultivo comenzará a sufrir un daño fisiológico en sus tejidos y, en consecuencia, a su productividad futura”, dice Jean Paul Joublan, asesor internacional y especialista en frutales.

Además, si el productor no repone la cantidad adecuada de agua que el cultivo requiere, el árbol cerrará sus estomas, dejará de evapotranspirar y comenzará a gastar sus reservas de energía para lidiar con el estrés que le genera el calor.

“Si el cultivo cierra sus estomas, empezará a consumir su energía. Esto incluye al almidón, diversos polisacáridos y arginina, entre otros componentes vitales para los frutos que se formarán a futuro”, apunta Patricio Espinosa, director de PEC Chile.

Por ello, la recomendación general de los especialistas radica en contar con bandejas evaporimétricas o una estación meteorológica.

La primera alternativa entregará, al final del día, un nivel aproximado de los milímetros de agua que evapotranspiraron los cultivos y que deberán ser repuestos a través del riego.

La estación meteorológica cumple la misma función, con la diferencia de que su tecnología permite realizar un cálculo de la evapotranspiración en tiempo real, es decir, es posible conocer en qué punto del día el cultivo libera más agua.

“Por ejemplo, si la bandeja o la estación determinan que el cultivo evapotranspiró 5 mm en el día, se deberán reponer a través del riego esos 5 mm. Como máximo, esta reposición debe ocurrir al día siguiente, bajo la condición de un suelo que no presente limitantes”, explica Walter Masman.

Además, tras la cosecha, los productores deben realizar una evaluación y limpieza de las líneas de riego, controlar la presión de trabajo y asegurarse que los emisores entreguen el caudal para el que están diseñados y que dicha distribución sea homogénea.

Cuidado con el suelo

Considerando que las lluvias, el riego o el paso de maquinaria favorecen la compactación del suelo a lo largo de la temporada, ahora es el momento para realizar una descompactación, factor que será clave para que el agua llegue efectivamente a las raíces del cerezo.

“Si el suelo se compacta, el agua no será capaz de infiltrarse correctamente, por lo que el riego no llegará a los sectores donde están la mayoría de las raíces. Este problema no se notará hasta dentro de unos meses más”, alerta Joublan.

En esta línea, el especialista en frutales estima que lo mejor es contar con coberturas vegetales en la entre hilera del cultivo, donde destacan especies como triticale, trigo, avena, entre otros cereales.

Tales especies se deben sembrar en la entre hilera —idealmente en mayo, en el caso de Chile—, a través del uso de maquinaria de cero labranza, es decir, sin rastrar ni intervenir el suelo de ninguna forma.

Tras ello, hay que esperar que el cereal se desarrolle para ser cortado y dejado en la misma entre hilera para que se seque, como si fuera mulch.

El material producido en la entre hilera debe ser cortado, secado e incorporado en la hilera del cultivo.
Crédito: Gentileza Jean Paul Joublan

“Las coberturas vegetales a utilizar van a ser distintas dependiendo de la zona geográfica donde se encuentre el huerto. La idea es utilizar especies adaptadas a las condiciones de la zona donde se ubica el predio”, dice Jean Paul Joublan.

Este manejo aumentará la presencia de materia orgánica en el suelo y la tasa de infiltración, lo que además ayudará a reducir los problemas de escorrentía e irrigación durante el verano.

“Esto permitirá que el agua penetre a mayor profundidad y no se quede en los primeros centímetros de suelo. Además, a través del mulch ayudará a que la humedad del suelo perdure más tiempo, ya que disminuirá la evaporación”, explica Joublan.

Respecto a realizar una descompactación física del suelo, los especialistas creen que esto sería más perjudicial, debido a que en suelos compactados las raíces tienden a desarrollarse más cerca de la superficie donde hay más oxígeno y acercarse a la superficie, buscando los sectores sin exceso de humedad.

Por ende, si se realiza una descompactación física, se corre el riesgo de romper raíces que serán fundamentales para que el cultivo logre obtener una reserva importante de energía.

Programa de fertilización

Elaborar un adecuado programa de fertilización permitirá que el cultivo obtenga todos los nutrientes que necesita de cara al invierno. Para lograr este objetivo, es fundamental realizar un análisis foliar posterior a la cosecha, no más allá del 15-20 de enero para la zona central.

“Si el análisis se hace antes de la quincena de enero o en febrero, los resultados podrían estar alterados. Esto se debe a que es en este periodo donde la concentración de nutrientes del cultivo se estabiliza y muestra realmente el estado al que llega tras la cosecha”, dice Gamalier Lemus, investigador del INIA Rayentué y experto en cerezos.

Para realizar un análisis representativo, lo más recomendable es realizar un monitoreo constante del huerto. Para ello, es debe marcar ojalá los árboles que serán muestreados y que ojalá sean siempre los mismos, pueden ser 20 o más por cuartel homogéneo. Mientras mayor sea la muestra, más representativo será el análisis.

Eso sí, todos los árboles de la muestra deben estar en condiciones similares: tipo de suelo, portainjerto, sin problemas sanitarios u otros.

“Si se muestrea una planta con suelo arenoso y después otra con suelo arcilloso, lo más probable es que las medidas que se tomen a partir de la medición no sean las correctas”, acota Jean Paul Joublan.

Con los resultados en mano, será posible realizar un programa de fertilización de mantención —pensando que los programas anteriores fueron exitosos— o de corrección —en caso que existan déficits importantes—.

Esto ayudará a que el cultivo recupere el potasio, nitrógeno, magnesio, calcio y azúcares que perdió durante la cosecha.

Respecto a la fecha para dar inicio al programa, los expertos recomiendan estar atentos a la etapa de caída de hojas del cerezo.

“Si el productor realizará una fertilización foliar, lo ideal es ejecutarla 30 días antes de la caída de hojas. De esta forma, el nitrógeno, zinc o boro se trasladará efectivamente al cultivo, mejorando el dardo y por ende la yema”, aconseja Patricio Espinosa.

Un programa de fertilización óptimo ayudará a que el cerezo recupere el potasio, nitrógeno, magnesio, calcio y azúcares que perdió durante la cosecha.
Crédito: Gentileza Jean Paul Joublan

Favorecer el crecimiento radicular

En esta época, el cerezo está viviendo su segundo peak radicular —el primero ocurre en octubre y el tercero entre abril y mayo—, siendo este el más importante de todos.

Dado lo anterior, es fundamental favorecer dicho desarrollo ahora, ya que si esto se atrasa para marzo o abril, el cultivo atravesará muchos problemas en invierno.

“Si el desarrollo radicular es tardío, y ocurre en otoño, el árbol va a llegar al invierno activo y no va a entrar en receso. Esto causará problemas productivos que pueden ser graves de cara a la próxima cosecha”, dice Walter Masman.

En este sentido, el especialista dice que lo mejor es realizar aplicaciones de enraizantes —siempre que, durante estas semanas, el desarrollo de éstas sea pobre o nulo— particularmente de aquellos productos que contengan auxinas sintéticas como el ácido indolbutírico (AIB) y/o elementos naturales como: micorrizas, acido fúlvicos o materia orgánica que también fomentarán la expansión radicular.

En caso que las raíces no puedan expandirse debido a limitaciones físicas del suelo, como un suelo compactado, se pueden tomar medidas como las que se mencionaron anteriormente en la nota o realizar aplicaciones de ácidos húmicos, teniendo claro que esto no solucionará el problema de la compactación.

“El ácido húmico actuará como un paliativo, puede descompactar ahora, pero en el futuro el suelo volverá a compactarse”, señala Joublan.

Problemas fitosanitarios

Dado que esta temporada la mano de obra fue mucho más escaza, es probable que diversos cultivos a lo largo del país hayan quedado con fruta sin cosechar. Esta debe ser extraída de los árboles e incorporada al suelo o eliminada.

Es fundamental realizar esto para evitar el surgimiento de Drosophila suzukii, mosca que utilizará dichos frutos para hospedarse e hibernar.

Esto es un gran peligro de cara al próximo verano, ya que si no se bota la fruta, el número de ejemplares de D. suzukii podría ser muy complejo de controlar.

“Esta fruta remanente es ideal para que Drosophila suzukii hiberne y se hospede en esos frutos, para después propagarse. Entonces, para la próxima temporada, el productor partirá con una mayor presión de la plaga, mucho más importante si no toma las medidas pertinentes”, advierte Jean Paul Joublan.

Otro enemigo potencial para el cerezo, pero que todavía no ha llegado a impactar en los campos, es el chinche marmoleado o chinche apestoso (Halyomorpha halys), insecto que ya se ha detectado en algunos parques de Santiago de Chile.

“Esta especie es muy polífaga, puede atacar al cerezo, maíz, manzanos, avellanos, tomate, hortalizas, de todo. Casi nada se le escapa. En EE.UU. ha provocado pérdidas multimillonarias”, añade Joublan.

En este sentido, el experto hace un llamado a estar atento a la presencia de este insecto y reportarla inmediatamente en caso de avistarlo.


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
Ejecutar este tipo de manejo no implica simplemente regar menos y estresar más al cultivo, sino que requiere de una estrategia y conocimiento acabado del cultivo donde se trabajará.
El Mercurio
Buscar una zona con buen clima y suelo, usar plantas de excelente calidad y contemplar la utilización de riego tecnificado, entre otras cosas, es fundamental para lograr buenos resultados productivos en un proyecto de este tipo.
El Mercurio
Para que el grano cosechado cumpla los requerimientos para satisfacer de manera adecuada la demanda de nutrientes y materia seca para que los animales entreguen una leche de buena calidad es cumplir ciertas exigencias que consideran la elección de la semilla, la fertilización.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores