EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com

Santiago:   Mín. 14°C   |   Máx. 33°C   |   Actual 23°C

Santiago de Chile. Sáb 16/01/2021

21:59
El Mercurio - Campo

Cristóbal Uauy: El científico chileno que revoluciona la genética del trigo

Hace dos años fue uno de los investigadores que lideraron la identificación de los genes del cereal, recientemente fue reconocido como uno de los investigadores más influyentes en su especialidad a nivel mundial y acaba de publicar un artículo en la revista Nature donde se identifica el genoma de 15 variedades de trigo que hoy se usan en distintos países, lo que impactará en el desarrollo de nuevas variedades en las próximas décadas.

Miércoles, 02 de diciembre de 2020 a las 8:30
- Con solo 42 años, Cristóbal Uauy es uno de los científicos chilenos más reconocidos en el mundo.
Crédito: El Mercurio
“Me gustaría aportar más”

Si bien está en contacto permanente con Chile, Cristóbal Uauy dice que a nivel profesional ha estado desconectado de las instituciones que se dedican al mejoramiento genético del trigo, como el Inia.

“Conozco a los investigadores y con el tiempo me he ido acercando para tratar de aportar, pero me gustaría aportar bastante más porque estoy un poco desconectado”, afirma, y detalla que en los últimos años ha estado trabajando con la Universidad Austral para avanzar en algunas líneas de trabajo.

En cuanto al ambiente que existe en Chile para promover el desarrollo de la investigación científica y ante la eventual rebaja del presupuesto para el Ministerio de Ciencias el próximo año, plantea que se deberían revisar las condiciones en las que trabajan los profesionales.

“Yo estoy en un lugar donde puedo trabajar pensando a cinco o diez años tranquilo, porque tengo mi puesto estable y también el de mi equipo de investigadores. No hay mucho dinero de base y también se han ajustado los presupuestos, pero sí hay estabilidad y eso permite pensar a largo plazo y hacerte preguntas importantes, en vez de estar dedicado a ver cómo adjudicarte dineros... La investigación en Chile hoy es muy utilitaria y piensa en el resultado, en el producto, pero se deben enfocar en generar conocimientos. La utilidad viene después”, dice.

También plantea que los científicos deberían acercarse más a los colegios, no solo a los de elite, y mejorar los materiales educativos con los que se trabaja en ciencias, algo que en Inglaterra igual está pendiente.

“Creo que es necesario que los científicos muestren que son personas normales, que hay mujeres y jóvenes, que no son locos, y que se les genere el espacio para desarrollar su carrera, porque si a alguien le gusta y se va con una beca a estudiar, pero vuelve obligado o no encuentra trabajo, le quitan las ganas a cualquiera que tenga la curiosidad por ser científico. Hoy no es una carrera muy alentadora en Chile y debe tener más apoyo”, plantea.

Revista del Campo
Lea la nota completa en la versión digital de la Revista del Campo. Para ello, solo necesita pinchar la imagen de la portada.


Paloma Díaz

Antes de estudiar agronomía en la Universidad Católica; antes de hacer su doctorado en Genética en UC Davis, en California; y mucho antes de ser el líder de grupo de investigación en Genética y Genómica del trigo en el John Innes Centre de Reino Unido, donde trabaja desde hace 11 años. Cristóbal Uauy Valdivia recuerda que su curiosidad por el trigo partió cuando era niño, en el campo, en las vacaciones que pasaba recorriendo los cultivos con su abuelo cerca del río Diguillín, en la Región de Ñuble.

Desde niño estuvo rodeado de científicos y reconoce que siempre le ha interesado ayudar a producir más y mejores alimentos influenciado por su padre, Ricardo Uauy –quien recibió el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas en 2012 y dirigió por varios años el Inta de la Universidad de Chile–, por lo que la genética y las nuevas tecnologías lo cautivaron apenas las conoció.

“Estudiando Agronomía, me acuerdo perfecto de haber leído las revistas Nature y Science cuando se publicó el genoma humano y de haberme fascinado con la idea de usar la genética y la genómica como herramientas para los descubrimientos biológicos. Fue algo que capturó mi imaginación”, dice a través de una videollamada, desde Inglaterra.

Era fines de la década de los 90 y los conceptos eran poco conocidos en Chile, por lo que partió a estudiar a Estados Unidos, iniciando una exitosa carrera en la que se ha convertido en uno de los científicos chilenos más reconocidos a nivel internacional y en un referente mundial en la investigación genética del trigo, al ser –entre otras cosas– uno de los profesionales que descubrieron el genoma del cereal, dado a conocer en 2018.

“Tuve la suerte de llegar donde Jorge Dubcovsky, que estaba partiendo con su laboratorio en UC Davis y hoy es el investigador de trigo más importante del mundo. Estuve en el momento justo, con las tecnologías correctas y el mejor guía”, dice Cristóbal Uauy, quien el año pasado recibió la Medalla de Investigación de la Sociedad Real de Agricultura de Inglaterra por su aporte en la identificación del genoma del trigo.

Con solo 42 años de edad, sus avances no se han detenido. Hace pocos días fue reconocido en el ranking anual de Web of Science –la plataforma de información científica más influyente a nivel global– como parte del 1% de los científicos más citados de su especialidad, Ciencias Animales y Vegetales, reflejando la influencia que tiene entre sus pares.

Además, a mediados de la semana pasada, la revista Nature publicó una de sus más recientes investigaciones, realizada junto a un grupo internacional de científicos del trigo, donde identifican el genoma de 15 variedades del cereal que hoy se producen en diferentes países, lo que significará un gran avance para el mejoramiento genético del cultivo en las próximas décadas.

“Las tecnologías que han aparecido en los últimos cinco años nos han permitido avanzar mucho más rápido, porque tenemos todo tipo de recursos de investigación, y eso nos permite desarrollar las herramientas para que la investigación pase al campo, al agricultor”, asegura.

El impacto del gen

La tesis de doctorado de Cristóbal Uauy en UC Davis fue publicada en la revista Science, lo que marcó un antes y un después en su carrera, ya que descubrió que un gen del trigo –llamado NAC– al estar presente en una variedad, permite aumentar en 10% el nivel de proteínas, hierro y zinc que contiene cada grano, algo que hasta ese momento era desconocido y que se comenzó a utilizar en los programas de mejoramiento genético.

“Hace unos cuatro años estaba en una universidad en India y me mostraron las nuevas variedades de trigo disponibles, donde salía como gran novedad que tenían este gen, y ver eso fue increíble… Publicar en las revistas está bien, pero yo me dedico a investigar para lograr un impacto directo en la alimentación de millones de personas, a lograreso que estaban mostrando en India”, destaca.

Como parte de esa investigación, también identificó un gen que permite controlar la resistencia a la roya, una de las principales enfermedades que afectan al trigo, lo que le valió una segunda publicación en Science, algo inédito para un científico tan joven.

“Cristóbal terminó su doctorado con dos papers publicados en Science, algo que no es usual. No conozco otro caso. Ha sido uno de mis mejores estudiantes y alguien que integra dos cosas: ser un excelente investigador y una excelente persona”, destaca el investigador principal del laboratorio de genética del trigo de UC Davis, Jorge Dubcovsky.

Otros investigadores también reconocen la calidad humana de Cristóbal Uauy y su interés constante por aplicar las investigaciones que realiza en el campo.

“El año pasado, en el primer congreso internacional del trigo que se hizo en Canadá, todos hablaban de Cristóbal. Sin duda hoy es uno de los científicos chilenos más destacados a nivel internacional y su trabajo genera gran impacto en la productividad del trigo, la resistencia a enfermedades y las mejoras en la calidad de las harinas”, resalta Andrés Schwember, doctor en Fitopatología de UC Davis y académico de la Universidad Católica.

También comenta que lo ha invitado a dictar clases a los estudiantes de Agronomía, en el curso de fitomejoramiento molecular.

“Es alguien que es capaz de usar un lenguaje simple y tener una comunicación fluida aun cuando es un científico brillante. Tiene la capacidad de situarse al nivel de los demás, lo que no es común”, destaca.

Conocimiento abierto

Pese a tener una atractiva proyección en Estados Unidos, hace poco más de una década Cristóbal Uauy decidió dar un giro en su carrera e irse a Inglaterra.

Recuerda que no cumplía con los requisitos que exigía el cargo al que postuló y que, poco antes de casarse, tomó un avión a Londres y estuvo en entrevistas sin parar durante tres días, hasta que fue seleccionado para liderar el laboratorio de investigación en trigo en el John Innes Centre, uno de los principales centros de Europa en esta materia.

“Este centro tenía una historia muy rica en el área genética y de mejoramiento del trigo, que es el cultivo más importante en Inglaterra. Y yo venía de un ambiente súper competitivo en Estados Unidos, donde la parte humana no era lo más importante. Acá vi que había una mirada de largo plazo, de saber que esto es una maratón y no cien metros planos. Encontré un mayor equilibrio entre familia y trabajo, y eso me gustó”, comenta.

También destaca que el centro tiene una estructura horizontal, con libertad para proponer los temas de investigación y sin grandes presiones para publicar o lograr resultados finales concretos.

“El mantra es pensar en la excelencia, pero con impacto. Y ese impacto puede venir de distintas formas… No nos hacemos preguntas para resolver un problema, sino que para generar conocimiento”, dice.

Como su trabajo de investigación está centrado en una etapa anterior al desarrollo de nuevas variedades de trigo, el John Innes Centre pone los conocimientos a disposición de diferentes industrias y centros internacionales, en forma abierta, sin que exista intercambio de dinero.

“Para mí es fundamental que no haya barreras de adopción y que las empresas puedan usar nuestros conocimientos, porque estamos aportando solo un par de genes dentro de una variedad que tiene 120 mil genes y que va a tardar diez años en obtenerse… Queremos que nuestra investigación llegue a la mayor cantidad de campos posible”, asegura.

Nuevos mapas genéticos

El primer genoma del trigo, que se dio a conocer hace dos años y donde uno de los investigadores líderes fue Cristóbal Uauy, corresponde a una variedad silvestre de comienzos del siglo XX, que hoy no se utiliza en los campos.

Con la idea de aumentar la disponibilidad de información sobre la diversidad genética que hay en otras variedades de trigo que se usan en diferentes países, el científico chileno participó junto a un conglomerado internacional para identificar la secuencia genética de las 15 variedades más utilizadas actualmente, cuyo resultado fue publicado a mediados de la semana pasada en Nature.

“Este es un mapa de las variedades que representa la diversidad que hoy existe en los campos, por lo que es un avance que acerca mucho más la genómica al campo. Para muchas plagas hay genes específicos que confieren resistencia a las plantas y generalmente los mejoradores usan marcadores moleculares que están cerca del gen, pero encontrarlo con precisión es muy difícil. Con esta secuencia los agricultores podrán tener un marcador perfecto, con el que podrán saber exactamente si una variedad tiene ese gen”, explica.

También está trabajando en simplificar toda la información obtenida y procesarla para que otros científicos puedan visualizarla en forma simple y tomar decisiones sin tener que manejar sistemas de procesamiento de datos o programación.

“Al tener solo una variedad del genoma del trigo, no hay una idea muy completa de lo que es el cultivo y por eso se hizo este proyecto, para tener una visión más global de la diversidad que existe en el trigo y entrega el genoma completo de 15 variedades, lo que va a ser muy significativo y útil para todos los proyectos de investigación en esta área”, destaca Jorge Dubcovsky.

El puzzle

Más de 95 científicos participaron en el programa 10+ Genome Project para secuenciar el genoma completo de 15 variedades de trigo, entre ellos, Cristóbal Uauy. Los resultados se publicaron la semana pasada en la revista Nature y según los especialistas, representa el “atlas” más completo de secuencias del genoma del cereal.

“Esto es como encontrar las piezas faltantes de tu puzle favorito, en el que has estado trabajando por décadas. Al tener disponibles muchos bloques de genes completos, ahora podemos resolver el gran puzle, que es el pangenoma masivo del trigo, y marcar el comienzo de una nueva era para el mejoramiento del trigo”, explica Curtis Pozniak, director del Centro de Desarrollo de Cultivos de USask y líder del proyecto.


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
Heladas, frío, exceso de radiación o de lluvias son algunos de los factores a los que hay que poner atención para evitar daños, especialmente en estos meses cuando muchas variedades están iniciando el proceso de crecimiento de ramilletes expuestos, floraciones e incluso cuaja.
El Mercurio
Considerando que este rubro tiene márgenes muy apretados, es fundamental identificar el punto crítico, es decir, la instancia donde el animal deja de producir músculo y comienza a acumular grasa, lo que aumenta costos y reduce la utilidad.
El Mercurio
Considerando que entre el 25% y el 50% de estos cultivos no logran llegar a sus mercados de destino por un mal manejo a lo largo de toda la cadena productiva, es necesario tomar una serie de precauciones para aminorar las pérdidas.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores