EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com

Santiago:   Mín. 4°C   |   Máx. 19°C   |   Actual 9°C

Santiago de Chile. Mar 29/09/2020

8:15
El Mercurio - Campo

Producen plantas de uva de mesa resistentes al oídio

Investigadores chilenos lograron este objetivo gracias a la incorporación en las plantas de dos genes capaces de restringir el avance del hongo que provoca esta enfermedad.

Miércoles, 22 de julio de 2020 a las 8:30
- Esta enfermedad suele manifestarse sobre el follaje y el fruto de la uva de mesa, cubriéndolos con un manto blanco.
Crédito: Mauricio Lolas - El Mercurio
La enfermedad

El oídio es una enfermedad que en la planta de uva de mesa suele manifestarse sobre el follaje y el fruto, cubriéndolos con un manto blanco, aunque también causa ‘russet’ o cicatrices en las bayas infectadas.

Al ser prácticamente incurable, las estrategias de control se concentran en prevenir su aparición con una serie de funguicidas químicos en base a azufre. El gran problema de estos tratamientos es que con el tiempo, se tornan ineficaces contra el patógeno ya que su uso continuo genera resistencia.

Rolando Araos Millar

Una investigación de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en conjunto con el Consorcio Tecnológico de la fruta ASOEX, permitió generar plantas de uva de mesa resistentes al oídio (o powdery mildew en inglés), una enfermedad prácticamente incurable, que puede generar importantes caídas en los rendimientos productivos.

El trabajo, que fue desarrollado por el académico Patricio Arce y su estudiante de doctorado Viviana Sosa, ambos del Departamento de Genética Molecular y Microbiana de la Pontificia Universidad Católica de Chile, consistió en transferirles a las plantas mediante cruzamientos asistido por marcadores moleculares los genes RUN1 y REN1, los cuales tienen la capacidad de restringir los ataques de Erysiphe necator, hongo que provoca el oídio.

“Mientras REN1 ha sido asociado a una reducción en la producción de conidiosporas (espora del hongo), RUN1 se relaciona a la muerte programada de células infectadas de la planta, lo que evita que el hongo penetre al huésped”, menciona el estudio que fue divulgado en el IX Simposio Internacional de Uva de Mesa.

Si bien cada gen por separado cuenta con las capacidades para transformarse en una barrera eficaz contra la acción del hongo que genera oídio, los investigadores indican que al ser usados juntos en la planta se genera un efecto mucho mas duradero y potente.

Así, en el estudio se pudo apreciar que las plantas, al contar con estos genes, generaban procesos oxidativos (conocido como ROS en inglés) contra el patógeno, formaban depósitos callosos e inducían a la muerte programada de las células afectadas por el hongo, impidiendo que el patógeno pudiera penetrarlas.

“En contraste, las plantas testigo, susceptibles al hongo, no mostraron ningún signo de resistencia ante el ataque, similar a la respuesta de las vides que actualmente utilizamos”, asegura el estudio.

El proceso

La etapa inicial de la investigación se realizó en decenas de plantas pertenecientes a siete variedades de uva de mesa: crimson seedless, exótica, flame seedless, perlón, red globe, superior y thompson seedless.

La incorporación de los genes REN1 y RUN1 se realizó durante el proceso de polinización de las plantas. Posteriormente, las flores polinizadas fueron aisladas. Tras ello, se cosecharon y extrajeron los frutos resultantes, los cuales fueron intervenidos con la idea de extraer sus semillas. Estas fueron estratificadas para elegir las 180 candidatas más adecuadas para la siguiente fase: el desarrollo y crecimiento de uvas de mesa resistentes al oídio.

Una vez que las plantas seleccionadas crecieron y entraron en producción, los investigadores llevaron a cabo una evaluación del estado de los frutos resultantes. La idea, dice el estudio, era conocer la condición de la uva de mesa en pre y poscosecha.

En el caso de la condición de la fruta en precosecha, el estudio reveló que esta tenía un calibre de entre 15 y 17 mm, un color uniforme, un sabroso sabor y crocancia. También indicó que algunos frutos no presentaron semillas, lo que es una característica muy valiosa para la uva de mesa.

Respecto de la condición de la fruta en poscosecha, el estudio señaló que esta al permanecer en una cámara fría por 30 días mantenía una buena condición, un color uniforme, buen sabor y crocancia.

Los próximos pasos

Con los resultados en la mano, los investigadores ahora enfocarán sus esfuerzos en desarrollar uva de mesa que no solo sea resistente al oídio, sino que además sea comercialmente viable, es decir, tenga buen calibre y color, mantenga una buena condición en poscosecha, e idealmente no tenga semillas.


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
Al realizar esta labor no solo se elimina madera sino que también se compromete la existencia de los centros frutales, es decir, se reduce el potencial productivo de las plantas.
El Mercurio
Instalar este tipo de tecnologías en el predio no solo permiten identificar cuánto se regó realmente y cómo está trabajando el equipo de riego, sino que también alertan en caso de que haya un corte en el suministro eléctrico o si el tranque se quedó sin agua. Además, es posible programar los equipos de riego y fertirriego a la distancia.
El Mercurio
Para que el grano cosechado cumpla los requerimientos para satisfacer de manera adecuada la demanda de nutrientes y materia seca para que los animales entreguen una leche de buena calidad es cumplir ciertas exigencias que consideran la elección de la semilla, la fertilización.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores