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Nuevo biocontrolador permite combatir las enfermedades de la madera en vides

La formulación, que se encuentra en la etapa final de desarrollo, basa su funcionamiento en la acción de hongos endófitos que operan dentro del tejido de la planta y compiten por el espacio con los patógenos que provocan estas patologías.

Miércoles, 25 de marzo de 2020 a las 8:30
- Las enfermedades de la madera de la vid, también llamadas síndrome de decaimiento de la vid, están presentes en alrededor del 75% de los viñedos del país.
Crédito: Gentileza UC Davis Chile
Un enemigo peligroso

Las enfermedades de la madera en vides son producidas por diferentes tipos de hongos —en Chile los más frecuentes son P. chlamydospora, D. seriata y N. parvum— que actúan en coexistencia y que al entrar en contacto con determinado tipo de clima, suelo o manejo de cultivo, provocan alteraciones internas que a su vez impactan en el rendimiento del huerto, la calidad de la fruta obtenida y la integridad de la planta.

Los patógenos están presentes en diferentes estructuras de la vid que pueden actuar como fuentes de inóculo, donde se incluyen restos de poda, cargadores o brazos muertos en el suelo, además de brazos parcialmente enfermos y malezas. Según los especialistas, todo esto favorece la formación de estructuras reproductivas (picnidios), que le permiten a el o los hongos generar conidias (esporas asexuales) a la espera de condiciones ambientales óptimas para su liberación (precipitaciones y/o agua libre y viento).

Es importante tener en cuenta que, dependiendo de la edad de la planta, cada hongo desarrollará una enfermedad diferente. Así, la Esca, la Eutipiosis y el Brazo Muerto, por ejemplo, son las que se desarrollarán en plantas adultas, mientras que la Enfermedad de Petri lo hará en las plantas jóvenes.

Si bien las vides, en general, toleran bien estas enfermedades, el resultado final dependerá mucho de la condición de la planta.

“Dependiendo de las circunstancias, la presencia de estas patologías puede llevar a que un campo que normalmente tiene una vida productiva de 30 años, baje a no más de 15”, afirma Isidora Silva.

Los métodos tradicionales de control

En la actualidad, los métodos de control de las enfermedades de la madera están orientados mayoritariamente a la prevención. Entre los manejos básicos se encuentran la protección de los cortes de poda e incisiones, la eliminación de material de poda infectado e incluso de plantas enfermas y la desinfección de herramientas, entre otras.

“Las estrategias preventivas que se usan en la actualidad para proteger a las plantas de vides son parcialmente eficientes, pero fundamentalmente muy caras, debido a que incrementan de forma importante los costos de la empresa”, asegura Álvaro Castro.

Pero la prevención no es la única opción. Si los hongos ya han ingresado al huerto, una opción que muchos utilizan es usar productos de síntesis química, los cuales de todas maneras no siempre logran resultados positivos.

“Sabemos que la aplicación de fungicidas es súper ineficiente a la hora de eliminar microorganismo que están dentro de la planta como los patógenos que generan las enfermedades de la madera en vides. De hecho, los funguicidas sistémicos suelen funcionar bien en especies herbáceas, pero no en leñosas”, asegura Álvaro Castro.

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Luis Muñoz G.

Las enfermedades de la madera de la vid, también llamadas síndrome de decaimiento de la vid, son en la actualidad una de las principales amenazas fitosanitarias para la industria mundial del vino, debido a que afectan el desarrollo productivo de los viñedos y disminuyen la calidad del producto final.

Concientes de esta realidad, investigadores de la Universidad de California, Davis en Chile (UC Davis Chile), desarrollaron una fórmula biológica capaz de prevenir de manera efectiva en las plantas los efectos provocados por algunos de los patógenos que producen estas enfermedades, que en Chile están presentes en alrededor del 75% de los viñedos.

“Este biocontrolador, que en la actualidad se encuentra en una de sus últimas fases de prueba, tiene un mayor potencial que las estrategias tradicionales para enfrentar a las enfermedades de la madera en vides y además es una solución más económica, por lo que representa una excelente oportunidad para el negocio vitivinícola que en los últimos años ha transitado por una coyuntura de márgenes estrechos”, asegura Álvaro Castro, coordinador I+D de la UC Davis Chile.

La formulación, que a la fecha cuenta con pruebas en laboratorio y campo, basa su funcionamiento en la acción de hongos endófitos —microorganismos que naturalmente habitan y colonizan el tejido interno de la planta sin causar síntomas visibles de enfermedad— del género Clonostachys extraídos y seleccionados de viñedos ancestrales —algunos de ellos obtenidos de valles de la Región de Arica y Parinacota— y comerciales sin síntomas, los cuales fortalecen el sistema de defensa de las vides.

“Estos microorganismos endófitos, al igual que los patógenos que producen las enfermedades de la madera, operan dentro del tejido de la planta, por lo que tienen un alto potencial para competir por el espacio con ellos y derrotarlos”, explica Isidora Silva, investigadora de la UC Davis Chile.

Cada uno de los microorganismos seleccionados cuenta con características distintas para enfrentar a los patógenos que producen las enfermedades de la madera en vides.

Uno de ellos, por ejemplo, mostró durante la fase de laboratorio tener un gran potencial para inhibir, por medio de una sustancia que libera en el ambiente cercano, el crecimiento de algunos de los patógenos que generan las enfermedades de la madera en vides, como Neofusicoccum parvum, Diplodia seriata y Phaeomoniella chlamydospora. Luego, a través del micoparasitismo, parasita y destruye al patógeno que ya se encuentra disminuido.

Apuntando a la prevención

Los investigadores consideran que uno de los mayores desafíos que han enfrentado a la fecha es asegurar que los microorganismos endófitos, al ser inoculados a las plantas permanezcan en ellas brindándoles protección el máximo de tiempo posible.

“Creemos que los microorganismos endófitos pueden estar presentes en las plantas por mucho tiempo, sobre todo si son incorporados en la etapa de multiplicación. La evidencia indirecta de ello es que hemos encontrado plantas de 150 años que los tienen”, asegura Álvaro Castro.

Si bien el objetivo inicial de esta iniciativa era crear una herramienta preventiva, por estos días los investigadores también están evaluando el uso de los hongos endófitos como una alternativa para revertir la infección de hongos de la madera en vides enfermas.

“Aunque este es un tema que recién está siendo evaluado por un grupo de investigadores de la Universidad de Talca, creemos que si la infección de estos hongos patógenos es reciente existe la opción de que los hongos endófitos reviertan ese cuadro. Sin embargo, este panorama cambiará si los patógenos han dañado los haces vasculares de la planta, ya que en ese caso se configura un cuadro irreversible”, sostiene Álvaro Castro.

El investigador explica que en este caso los hongos endófitos se ven enfrentados a una realidad muy distinta a la que se encuentran en la etapa de multiplicación en el vivero, cuando la planta no presenta ningún síntoma.

“Aquí estamos hablando de que hay que realizar aplicaciones en una herida de poda, donde el inóculo del biocontrolador es más pequeño que el que se consigue al aplicar mediante la hidratación en la etapa de multiplicación”, afirma Álvaro Castro.

La formulación, que a la fecha cuenta con pruebas en laboratorio y campo, basa su funcionamiento en la acción de hongos endófitos del género Clonostachys, los cuales fortalecen el sistema de defensa de las vides.
Fuente: Gentileza UC Davis Chile

Un futuro esperanzador

La idea de la UC Davis Chile es seguir realizando pruebas de campo en viveros y viñedos, con el fin de evaluar estos microorganismos a partir de los protocolos y metodologías de cada compañía. Esto, según los investigadores, es muy importante, debido a que el objetivo en el mediano plazo es desarrollar un producto contra enfermedades de la madera que pueda ser usado por la industria del vino y también los productores de uva de mesa.

“Ya presentamos una solicitud de patente para este microorganismo y su formulación como un biocontrolador para hongos de la madera y paralelamente estamos empezando las conversaciones con algunas empresas desarrolladoras, por lo que por ahora solo queda esperar que se hagan las pruebas que faltan y se lleven a cabo las evaluaciones económicas pertinentes”, comenta Patricia Anguitas, responsable de la transferencia y comercialización de tecnologías de la UC Davis Chile.

Es más, los investigadores no descartan que, dados los buenos resultados que se han logrado con los hongos endófitos en vides, esta herramienta pueda ser usada en otros países del mundo con estos problemas e incluso para enfrentar las enfermedades de la madera que afectan a otras especies frutales como arándanos, avellanos europeos y nogales, entre otros.

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