EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com
¿Está usted suscrito?
SUSCRÍBETE AQUÍ

Santiago:   Mín. 5°C   |   Máx. 20°C   |   Actual 14°C

Santiago de Chile. Mar 26/05/2020

23:51

El Tiempo:  Santiago Máx. 20°C | Mín. 5°C | Actual 14°C

Tiempo
El Mercurio - Campo

El nuevo impulso a las tecnologías que se vive en el agro

Instituciones como Inia y Corfo promueven la creación de polos regionales y consorcios para desarrollar proyectos en conjunto entre universidades, startups y empresas de tecnología que creen nuevas soluciones para el sector.

Martes, 28 de enero de 2020 a las 8:30
En el agro aún persisten barreras como el limitado acceso a internet.
Crédito: El Mercurio
Ecosistema de tecnologías para el agro
Según los especialistas, si bien una de las razones por las cuales la agricultura tiene bajos niveles de incorporación de tecnologías es cultural, producto de que por varias generaciones han producido sin necesitar análisis de datos, uno de los impulsos que vive el sector tiene que ver con la llegada de nuevas generaciones al campo, las que están familiarizadas con las nuevas tecnologías.

Sin embargo, no es suficiente, y uno de los puntos que se deben mejorar en Chile es propiciar un ecosistema para promover y desarrollar soluciones tecnológicas, como proyecta el consorcio SmartFruit de Corfo.

Ricardo Valdés, de IBM, considera que una de las tareas más urgentes en ese sentido es "nivelar la cancha" y generar una oferta tecnológica básica, con soluciones simples, que ya operan en forma masiva en otros países.

"Por ejemplo, se deben incorporar sistemas dinámicos de riego tecnificado, lo que implica incorporar tecnologías y usar modelos para optimizar el consumo de agua y fertilizantes, donde se debe partir por «sensorizar» los campos... Eso no se ha hecho porque no hay una oferta consistente de ese tipo de servicios para el agro, y es urgente de hacer", afirma.

Para eso, además, es clave avanzar en la conectividad de las áreas rurales, en términos de acceso a internet, ya que es la única opción de aplicar los modelos tecnológicos.

Enviar Mail Delicious Opine
imprimir agrandar letra achicar letra
Paloma Díaz A.

El investigador Stanley Best lleva más de 15 años dedicado al uso y desarrollo de nuevas tecnologías para la agricultura en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (Inia), donde hoy dirige el programa de agricultura de precisión.

Desde la sede Quilamapu, en Chillán, donde trabajan 12 de los 15 investigadores que tiene el Inia para esa área en el país, asegura que el sector enfrenta una gran oportunidad para el desarrollo de nuevas tecnologías y que está en un momento ideal para aprovecharla.

"Hoy existe una convergencia de la electrónica, la informática y la agronomía, donde la más atrasada es la agronomía, pero ahí es donde nosotros tenemos la experiencia y los conocimientos para analizar esa información y entregar a los usuarios lo que necesitan específicamente... El corazón de esto está en la capacidad de análisis que puedas tener para traducir los datos en información útil. Ahí están las oportunidades", asegura Stanley Best.

Sin embargo, el investigador advierte que aún persisten barreras, como el limitado acceso a internet en las áreas rurales, lo que impide recolectar más datos e información, junto a una brecha de conocimientos a nivel de usuarios en los campos y un pobre desarrollo de recursos humanos especializados.

"Hoy no hay dónde capacitarse sobre agricultura de precisión a nivel de usuario, para los productores. También falta hacer un desarrollo fuerte de recursos humanos, porque en las carreras no hay un giro a estas líneas más prácticas... Estamos formando empleados en las carreras de agronomía y no lo que se requiere", plantea.

Frente a la oportunidad de potenciar el desarrollo de tecnologías para el agro, que incluso podrían representar una nueva área de exportaciones para Chile a mediano plazo, uno de los puntos clave que plantean distintos especialistas y representantes de empresas ligadas a este rubro es crear ecosistemas o grupos de trabajo colaborativos, para aprovechar el conocimiento que ha alcanzado Chile en esta industria y complementarlo con las herramientas informáticas que ya están disponibles.

Con esa mirada, el último trimestre del año pasado Corfo lanzó una convocatoria para crear un consorcio para el desarrollo de tecnologías asociadas a la fruticultura, llamado SmartFruit, en conjunto con el gobierno regional de Maule, que considera una inversión de $3 mil millones en cinco años, más $1.500 millones que deben aportar empresas privadas, para generar soluciones orientadas a ese sector, entre las regiones de O'Higgins y Ñuble.

"Técnicamente, esta convocatoria nace porque existen iniciativas importantes para «sensorizar» procesos productivos, pero varios hablan lenguajes que no se vinculan, cada uno usa sus tecnologías y sistemas, y tiene sus plataformas, y vemos una oportunidad para regular una interoperabilidad de sistemas y establecer lenguajes que todos deberían tener", asegura la directora de programas tecnológicos de Corfo, Macarena Aljaro.

En paralelo, empresas del área de tecnologías y telecomunicaciones, como IBM y TelsurGTD, miran al agro como una oportunidad atractiva para abrir nuevas áreas de negocios y buscan trabajar en forma colaborativa con empresas, universidades y centros de investigación locales.

El llamado de Corfo

De los 35 a 40 consorcios que actualmente maneja Corfo en el área de programas tecnológicos -de los cuales cada uno cuenta con $3 mil a $4 mil millones por parte de esa institución, más un aporte similar del sector privado-, un tercio está asociado al sector agrícola y de alimentos, ya que es considerado un rubro clave para Chile.

En general están vinculados al área de alimentos, ingredientes funcionales, envases, gestión del agua y genética. Sin embargo, la última convocatoria apunta al desarrollo de tecnologías porque identificaron que se requiere mejorar el bajo grado de digitalización y capacitación en esa área que tiene el agro.

El objetivo es que las startups del sector y futuros emprendimientos puedan tener una base y lenguaje común, para que puedan operar en conjunto y ser compatibles, desde el establecimiento de un cultivo hasta su comercialización, incluyendo problemáticas productivas, climáticas y de trazabilidad, entre otras.

"La toma de decisiones hoy está siendo prácticamente a ciegas en cuanto a datos, dependiendo de la especialidad de los asesores, que son muy buenos, pero que podrían funcionar mucho mejor con el aporte de las tecnologías", explica Macarena Aljaro, como una de las razones que dio pie a SmartFruit.

Otro de los requisitos que pide Corfo para desarrollar el consorcio es crear un catastro de las soluciones tecnológicas que ya están disponibles para el sector, a nivel local e internacional, para saber dónde es necesario desarrollar soluciones nuevas y dónde se tiene que adaptar a la realidad local lo que ya existe, y, además, crear al menos diez pilotos para mostrar esas herramientas en al menos tres regiones.

"La idea es que todo esto se incorpore, que los pilotos permitan hacer economías de escala asociadas a su posterior transferencia como productos o paquetes de tecnologías", afirma Macarena Aljaro.

Sin embargo, la primera convocatoria -en la que participó un grupo de más de 50 entidades, entre ellas algunas universidades, el Inia y emprendimientos del sector- fue declarada desierta al no cumplir con todos los objetivos que fijaba Corfo.

"Esperamos abrir una segunda convocatoria en enero, para cerrarla en abril, y que la propuesta que había mejore considerablemente, y ojalá recibir más postulaciones, porque queremos que no solo sea una difusión de lo que ya está, sino que un polo de desarrollo y que garantice la interoperabilidad de ellos", recalca.

Tecnología de nivel mundial

Hace tres años, en paralelo al anuncio de la compra de la empresa The Weather Company, IBM decidió entrar al sector de agronegocios con un área específica para este rubro. En Chile, la empresa va a cumplir un año trabajando con el agro y en 2020 pretende ir por más.

"Nosotros vemos al sector agrícola como una tremenda oportunidad, en un contexto de cambio climático y donde se debe aumentar la producción de alimentos... Chile es interesante porque tiene una combinación de climas y geografía que hacen que el problema sea de mayor complejidad, donde requiere soluciones especiales y variadas, por lo que sin duda puede transformarse en una especie de laboratorio de soluciones para otros lugares", asegura el ejecutivo de IBM Ricardo Valdés.

Junto con ese potencial, destaca el buen nivel de investigación que existe a nivel agronómico en el país, lo que en IBM pueden combinar con sus conocimientos tecnológicos, impulsados por su departamento de investigación, uno de los más grandes a nivel mundial como empresa privada.

"Lo que ofrecemos a nivel global en la agricultura tiene mucho que ver con el trabajo de científicos de IBM, el que, combinados con el conocimiento agronómico de expertos chilenos, más nuestras plataformas tecnológicas generan una combinación muy interesante", plantea, y añade que el objetivo es desarrollar un modelo de trabajo colaborativo, donde participen también productores o empresas que están en la cadena de valor agrícola.

Con esa mirada, ya sellaron un acuerdo con la Universidad de Talca para trabajar en una plataforma avanzada para la agricultura, donde los investigadores pueden aprovechar los desarrollos que IBM ya ha creado -en análisis y procesamiento de datos, por ejemplo- para enfocarse en resolver los problemas agronómicos.

"Queremos potenciar el que se desarrollen soluciones comercializables, donde establecemos una relación de largo plazo para trabajar en conjunto. Así, ellos pueden preocuparse de la complejidad agronómica y nosotros de la tecnológica, y de hacer disponibles las soluciones sobre plataformas nuestras para quienes estén interesados en usarlas o consumirlas. Con eso es más fácil pasar de una investigación exitosa a un modelo comercial", explica Ricardo Valdés, y detalla que están en conversaciones con otras universidades para llegar a acuerdos similares.

Desarrollo regional

Con la idea de potenciar el desarrollo de soluciones locales para el agro, en el Inia Quilamapu están trabajando para formar un polo de desarrollo de tecnologías agrícolas desde Chillán, que funcione como un faro de tecnologías, en el cual están en conversaciones para asociarse con IBM y TelsurGTD -empresa de telecomunicaciones que cubre desde Concepción hasta Cochrane-, y donde podrían converger startups y futuros emprendimientos locales.

El año pasado, TelsurGTD inició un programa similar con la industria salmonera, en la Región de Los Lagos, que hasta ahora han evaluado con éxito, y que -como operan entre O'Higgins y Aysén- despertó su interés por la agricultura.

"Formamos una mesa de colaboración con la que buscamos cómo aprovechar las tecnologías disponibles en función de los procesos productivos, lo que nos dio pie para crear un área especializada y exportar esa experiencia a otras industrias. Ahí se abrió esta posibilidad de hacer algo con el agro, en lo que estamos avanzando", explica Carlos Andrade, gerente comercial de corporaciones y empresas de TelsurGTD, ya que la definición que tomó la compañía es crear una nueva línea de negocios enfocada en la transformación digital de distintas industrias.

El ejecutivo insiste en que es clave el concepto de trabajo colaborativo con otros actores del sector, como el Inia, para aportar con los conocimientos que cada uno desarrolla, y que en el caso de TelsurGTD es la infraestructura tecnológica y la conectividad.

"Uno de los focos que nos propusimos es articular temas relacionados con aplicaciones que puedan ir en beneficio de los productores, y así se combinen el talento de la investigación del Inia, nuestros servicios de comunicaciones y de almacenamiento en la nube, y otro partner tecnológico que tenga desarrollos avanzados, mirando hacia la producción agrícola, alimentos y la industria vitivinícola", asegura Carlos Andrade.

Sin embargo, por ahora afirma que están en una etapa de exploración, en la que también están analizando el sector de la salud, y que será clave ver si existe la necesidad de crear valor en la agricultura.

"Probablemente, habrá que demostrarle a la industria cómo se ha hecho esto en otros lugares del mundo, con casos reales. Así lo hicimos con los salmoneros, con quienes viajamos a Noruega y vimos el valor de implementar tecnología en los procesos. Creemos que en el mundo agrícola va a ser un proceso parecido", dice Carlos Andrade.

imprimir agrandar letra achicar letra


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
No realizar trabajos en el suelo, cortar y eliminar el follaje senescente, hacer un adecuado control de malezas y realizar una buena fertilización es vital para conseguir turiones de alta calidad.
El Mercurio
Facilitar las condiciones para que estos procesos se den de manera adecuada en los huertos será fundamental para alcanzar una buena cosecha.
El Mercurio
Considerando que entre el 25% y el 50% de estos cultivos no logran llegar a sus mercados de destino por un mal manejo a lo largo de toda la cadena productiva, es necesario tomar una serie de precauciones para aminorar las pérdidas.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores