EL MERCURIO. COM
Versión para imprimir El Mercurio.com
¿Está usted suscrito?
SUSCRÍBETE AQUÍ

Santiago:   Mín. 5°C   |   Máx. 20°C   |   Actual 14°C

Santiago de Chile. Mié 27/05/2020

0:07

El Tiempo:  Santiago Máx. 20°C | Mín. 5°C | Actual 14°C

Tiempo
El Mercurio - Campo

Portainjertos en paltos: Buscando la mejor opción

Mexícola, el portainjerto más usado en Chile, presenta una alta variabilidad de resultados, lo que queda en evidencia en la expresiva heterogeneidad que se aprecia en las plantaciones del país. Por lo mismo, resulta fundamental llevar a cabo un recambio de patrones lo antes posible. ¿Cuál es la mejor opción? Descúbralo a continuación.

Martes, 07 de agosto de 2018 a las 8:30
Gonzalo  Vargas
Enviar Mail Delicious Opine
imprimir agrandar letra achicar letra
Gonzalo Vargas

Uno de los desafíos más importantes que presenta por estos días el sector productor de paltas en Chile, es llevar a cabo una limpieza genética de los portainjertos utilizados tradicionalmente. En ese grupo, Mexícola —patrón de origen mexicano— aparece como el más utilizado en las plantaciones chilenas. De hecho, se estima que está presente en más del 90% de la superficie paltera nacional.

El portainjerto influye de manera importante en aspectos productivos de la planta, como su precocidad, producción, añerismo, enfermedades, calibre de la fruta, asfixia, homogeneidad, replante sobre palto, tolerancia al estrés hídrico y salinidad.

En el caso del portainjerto de semilla Mexícola es normal encontrar entre 25% y 30% de plantas sobresalientes, altamente productivas y con bajo añerismo. Luego aparece un porcentaje de 40%-50% de plantas productivas con alto añerismo, y finalmente 25%-30% de plantas débiles, que prácticamente no aportan producción consistente. Además de presentar una alta variabilidad entre sus individuos, Mexícola desarrolla un mal comportamiento como replante y genera un mediocre resultado en la reingeniería de huertos de palto sobre palto.

Pero para ser justos también se debe decir que existe un escenario en el que la utilización de este portainjerto aparece como una opción viable. Esta se relaciona con el establecimiento de una plantación intensiva o súper intensiva en suelo virgen, con 1.000-3.200 plantas por hectárea. En ese caso, en el corto plazo, las plantas débiles se irán manifestando y las vigorosas ocuparán ese espacio, generándose una selección natural del portainjerto de semilla, prevaleciendo los ejemplares con mayor vigor y potencial productivo.

Las alternativas

Más allá de este último punto, no se puede obviar lo evidente. Lo cierto es que el sector requiere de un recambio de patrones, y afortunadamente existen opciones para ello.

En ese contexto, es importante destacar que si bien hace tiempo que en el mercado se encuentran disponibles otros portainjertos distintos a Mexícola, sólo en los últimos años se ha podido demostrar con hechos que estos representan una mejor opción.

Entre las opciones de semilla, destaco las siguientes: Zutano, Nabal, Velvick, Benik y la familia de antillanos, especialmente Fair Child, Waldrin, Degania (s), Ashdot (s) y Zriffin (s). Cabe destacar que todas estas opciones presentan una mayor tolerancia a la salinidad y al replante, menor añerismo y mayor uniformidad que Mexícola.

Dentro de la gama de portainjertos clonales destaco Dusa, Duke 7 y Toro Canyon, los cuales presentan un muy buen desempeño en suelos pesados y con alta presencia de Phytophthora en condiciones de replante. Son también una buena opción para plantaciones de palto sobre palto, con suelos infectados (no requieren fumigación).

Además son vigorosos y tolerantes a la asfixia. Sin embargo, son muy sensibles a la salinidad (cloruro), mostrando malos comportamientos en las zonas de Mallarauco, María Pinto y Pomaire.

Es importante también tener en cuenta que los portainjertos clonales son bastante más caros que los de semilla. Así, por ejemplo, los primeros pueden costar entre $8.000 y $9.000, mientras que los segundos entre $2.000 y $2.800 por planta. Por lo mismo, resulta fundamental que antes de elegir, el productor tome en cuenta la realidad de su huerto, es decir, la condición del suelo, calidad de agua y orientaciones de las caras.

Las plantas clonales son bastante frágiles y necesitan un tiempo mínimo de 24 meses en vivero para lograr desprender la semilla nodriza y completar el enraizamiento del clon en desarrollo. Es por eso que el tamaño al momento de entrega debe alcanzar 1,5 de altura, cuello grueso, tipo plantón. La idea es que las plantas sean despachadas a terreno temprano en la primavera, para que logren una buena aclimatación. Las que se entregan antes de tiempo, a menudo tienen serios problemas de enraizamiento y peor aún: las que se plantan desde noviembre en adelante se estresan por fotoxidación y muestran un mal comportamiento. En resumen, frente a un clon con pobre desarrollo y plantación tardía, es mejor optar por un portainjerto de semilla con mayor vigor.

imprimir agrandar letra achicar letra


EL MERCURIO.COM
Términos y condiciones de la Información © 2002 El Mercurio Online
Análisis
El Mercurio
No realizar trabajos en el suelo, cortar y eliminar el follaje senescente, hacer un adecuado control de malezas y realizar una buena fertilización es vital para conseguir turiones de alta calidad.
El Mercurio
Facilitar las condiciones para que estos procesos se den de manera adecuada en los huertos será fundamental para alcanzar una buena cosecha.
El Mercurio
Considerando que entre el 25% y el 50% de estos cultivos no logran llegar a sus mercados de destino por un mal manejo a lo largo de toda la cadena productiva, es necesario tomar una serie de precauciones para aminorar las pérdidas.

Comentarios Recientes

Más Comentados

Ranking de Comentadores