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Condición de la pradera: Un indicador de producción y salud pratense

Esta herramienta es usada ampliamente en sistemas pastoriles de países como Australia, Canadá y Estados Unidos. En Chile, en tanto, es poco conocida.

Jueves, 04 de diciembre de 2014 a las 8:30
Ignacio López
Ignacio López

Dr. Ignacio F. López y Dr. José Dörner.

Instituto de Producción Animal, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile.

Instituto de Ingeniería Agraria y Suelos, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile.

Centro de Investigación en Suelos Volcánicos, Universidad Austral de Chile.

En el sur de Chile, la pradera es el principal alimento disponible para el ganado. Su producción y calidad se relacionan con la composición botánica, el estado fenológico de las especies y los atributos como la densidad y la altura.

Se ha definido la condición pratense como el estado de salud de la pradera. Para mejor comprensión del concepto de condición, se puede hacer una analogía con la temperatura que registra un termómetro y un enfermo. Entonces, conceptualmente la condición logra con la pradera un objetivo similar a lo que logra el termómetro y el enfermo. La facilidad con que opera a nivel de campo y los resultados positivos de su aplicación han llevado a que la condición de la pradera sea una herramienta usada ampliamente en sistemas de pastoreo en países como Australia, Canadá y Estados Unidos. En Chile este concepto es poco conocido. La condición de la pradera permite una rápida valoración del estado actual de ella. Esto se logra para el caso de un sitio (o potrero) específico, al contrastar la pradera existente, con la que debiera haber cuando el sitio está en su potencial productivo.

Atributos de la pradera para determinar la condición

Para trabajar con la condición de pradera es necesario reconocer las especies que la componen, es decir, la composición botánica por peso, e integrar ello a la densidad y altura de la pradera. De lo anterior se puede establecer cuánto forraje hay disponible (masa de forraje). Este valor puede ser determinado con la ayuda de un plato medidor de forraje u otro método que entregue masa de forraje, lo cual le da robustez a la información obtenida. Sin embargo, siempre es necesario conocer la composición botánica de la pradera.

En las praderas del sur de Chile, una pradera que está en excelente condición tendrá un alto porcentaje de especies como Lolium perenne (ballica inglesa), Bromus valdivianus (bromo), Holcus lanatus (pasto miel) y Trifolium repens (trébol blanco), entre otras. Estas especies son perennes y poseen altas tasas de crecimiento, altos potenciales de producción, alta calidad en estado vegetativo y poseen una alta selección por el ganado a pastoreo. En este estado la pradera posee un alto porcentaje de especies deseables y su producción anual puede variar entre 12 y 14 t MS/ha/año.

Cuando una pradera en excelente condición es sobre pastoreada y/o no apropiadamente fertilizada, ocurre un balance nutricional negativo (la extracción de nutrientes supera a su incorporación); la recuperación de las plantas post-defoliación es lenta; y la pradera pierde densidad por la muerte de plantas, generándose espacios en ella que pueden ser colonizados por especies menos deseables y menos consumidas por el ganado a pastoreo si se compara con las especies nombradas. Estas especies menos deseables poseen menores tasas de crecimiento, menor producción de materia seca y calidad. Por lo tanto, mientras la presión de pastoreo se mantenga sobre las especies más preferidas, estas nuevas especies tendrán una mayor oportunidad para establecerse y crecer. Algunas de ellas son Agrostis capillaris (chépica), Poa annua (pasto piojillo), Lotus uliginosus (alfalfa chilota) y Arrhenatherum elatius spp bulbosum (pasto cebolla). En esta situación la pradera estará en una condición media y su producción anual estará ubicada alrededor de 8 t MS/ha/año.

Si la pradera continúa siendo mal manejada y sobre pastoreada, los procesos de degradación del suelo y de ella continuarán, cayendo su condición a pobre. En ese nivel la producción pratense es baja, puede fluctuar entre 3 y 5 t MS/ha/año, y en la composición botánica destacan altos porcentajes de Anthoxanthum odoratum (pasto oloroso), Vulpia dertonensis (vulpia), Leontodon nudicaulis (chinilla), Hypochaeris radicata (hierba del chancho), entre otras. Estas especies son de crecimiento lento, poseen un período corto de crecimiento vegetativo, las especies gramíneas tienen una bajísima capacidad para producir macollos y hojas, y las hojas de las especies de hoja ancha crecen muy cerca del suelo, lo que dificulta su aprehensión por el ganado, especialmente por el bovino. La densidad de plantas de la pradera es baja y entre ellas existe suelo desnudo que facilita la erosión y muchas veces es colonizado por musgo, el que al cubrir densamente la superficie del suelo interfiere en la llegada de la luz a las yemas de macollos de las gramíneas, acentuando los problemas de baja densidad de macollos de la pradera. Es en este tipo de ambiente que en la estación Experimental Agropecuaria Austral, de la Universidad Austral de Chile, se está desarrollando el Proyecto Fondecyt 1130795 “Mejoramiento Sustentable de Praderas y su relación en la Calidad de Suelo”. Este es el segundo proyecto Fondecyt consecutivo que se desarrolla en esta línea de investigación y evalúa el impacto de la aplicación de métodos para mejorar praderas degradadas sobre el estado de un suelo derivado de cenizas volcánicas (Trumao) y la condición de la pradera. Son parte de este proyecto el Dr. Peter Kemp, Institute of Agriculture and Environment, Massey University, Nueva Zelandia, Constaza Descalzi estudiante del Doctorado en Ciencias Agrarias, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile, e Iván Ordoñez, estudiante del Magister en Ciencias mención Producción Animal, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile, y estudiantes de la carrera de Agronomía de la Universidad Austral de Chile.

Avances en el mejoramiento sustentable de praderas

El proyecto Fondecyt 1130795 ha mostrado que existe una relación estrecha y positiva entre las especies de pobre condición anteriormente nombradas y el aumento del porcentaje de saturación de aluminio. Estudios anteriores son consistentes con ello e indican que en praderas de pobre condición el porcentaje de saturación de aluminio puede incluso llegar a valores superiores a 30%. Un alto porcentaje de saturación de aluminio (>10%) restringe fuertemente la sobrevivencia de especies de rápido crecimiento y calidad como la ballica inglesa y el bromo, y se relaciona con el descenso de bases intercambio como el potasio, calcio y sodio. El estado inicial del suelo del proyecto Fondecyt 1130795 presentó 8.6% de saturación de aluminio y 67 mg/kg de potasio intercambiable, ambos estaban entre las mayores restricciones que presentaba el suelo.

Cuadro 1. Principales limitantes de fertilidad del suelo (20 cm de profundidad) Marzo, 2013 y 2014
  2013 2014
pH 5.60 5.78
Fósforo Olsen (mg kg-¹) 8.6 9.3
Potasiointercambiable (mg kg-¹) 67.6 128.2
Suma de bases intercambiables (cmol+ kg-¹) 2.8 4.6
Saturación de Aluminio (%) 8.6 2.6

El proyecto Fondecyt 1130795 evalúa la sustentabilidad de 4 métodos de mejoramiento de praderas: 1-La preparación de suelo tradicional para sembrar ballica inglesa y trébol blanco (LTST); 2-La siembra de la mezcla anterior usando cero labranza (LTCL); 3-La siembra de una pradera diversa formada por ballica inglesa, trébol blanco, bromo, pasto miel y pasto ovillo, usando cero labranza (PCL); 4-El encalado y fertilización de la pradera permanente degradada (NCF). Como pradera testigo se ha mantenido la pradera degradada original, la que sólo se pastorea sin recibir ningún tipo de enmienda o fertilizante (NSF). El pastoreo con ovinos es intensivo pero controlado. Éste se inicia cuando la pradera alcanza entre 10 y 12 cm de altura, y finaliza con una altura del residuo de 5 cm.

Luego del primer año de evaluación, desde el otoño de 2013 al de 2014, los principales resultados han mostrado un aumento importante del potasio intercambiable y un descenso significativo de la saturación de aluminio, lo que junto con la alta fijación de fósforo, son las principales limitaciones químicas de los Trumaos. Los valores alcanzados por ambas variables indican que el suelo debiera ser capaz de soportar el ingreso de especies del grupo de excelente condición.

Las curvas de crecimiento de las praderas mostraron una alta estacionalidad (Figura 1), donde NSF tuvo una tasa de crecimiento máxima menor a los alcanzados por los tratamientos de mejoramiento. Las tasas de crecimiento más altas fueron dadas por NCF y LTCL. En cuánto a la producción total anual del primer año (masa de forraje), todos los tratamientos fueron significativamente mayores a NSF (Cuadro 2). Es interesante saber que la producción de pradera de NCF duplicó a la entregada por NSF. De las praderas mejoradas, las que tenían una mayor diversidad de especies fueron las que tuvieron una distribución más homogénea del crecimiento, siendo esto hacia el verano y hacia el invierno.

Figura 1. Tasas de crecimiento de las praderas.

Por lo tanto, el mejoramiento de praderas debiera estar cimentado sobre tres pilares que deben ser trabajados en forma integrada. El primero, enfocado a bajar el nivel de estrés nutricional del suelo hacia las especies de altas tasas de crecimiento. Es decir, es importante la disminución de la saturación de aluminio y llevar el potasio, calcio, magnesio y sodio a los niveles requeridos, según sea la producción pratense a alcanzar. Lo mismo para el fósforo disponible. El segundo, corresponde al control del pastoreo, herramienta clave para el aumento de las especies de excelente condición en la pradera. El tercero, el análisis sobre la conveniencia de incorporar material pratense por medio de la siembra o cero labranza. La conjunción de estos elementos facilita lograr una mayor persistencia y sustentabilidad de la pradera mejorada.

Cuadro 2. Estacionalidad del crecimiento de las praderas y producción del primer año.
Tipo de pradera Crecimiento de pradera Producción año 1
(kg MS ha-¹)
2013 2014
OTO (%) INV (%) PRI (%) VER (%) OTO (%)
NSF 0.6 13.5 54.0 30.4 1.4 4079 b
NCF 11.3 19.2 45.2 19.5 4.9 8089 a
LTST 6.1 9.4 57.9 24.4 2.1 7499 a
LTCL 3.5 5.3 66.9 21.4 3.0 7302 a
PCL 7.7 11.8 52.2 23.8 4.5 6729 a
Significancia   P=0.001


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Análisis
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