Precisiones sobre el referéndum de las Islas Falkland
Jon Benjamin: "...Argentina tampoco puede llamar a negociar si lo que busca es dictar de antemano el único desenlace aceptable para ellos: el traspaso de la soberanía...".
Ayer en este diario el embajador argentino Ginés González desestimó el valor del reciente referéndum en las Islas Falkland, en el que sus residentes, con un 99,8% de los votos, manifestaron su deseo de permanecer como Territorio de Ultramar Británico. Él insiste en que el Reino Unido se niega a cumplir resoluciones de la ONU para negociar la "Cuestión Malvinas"; sin embargo, no existe una sola resolución que diga explícitamente que los habitantes de las Falklands no tienen el derecho de expresarse en forma libre sobre su futuro político.
Argentina tampoco puede llamar a negociar si lo que busca es dictar de antemano el único desenlace aceptable para ellos: el traspaso de la soberanía. Esto, negándose a incluir a los habitantes de este territorio en las conversaciones.
Si bien mi colega Ginés González reconoce finalmente que los habitantes de las islas tienen derechos, se contradice con lo que indicó recientemente el canciller Timerman, quien dijo textualmente que los isleños "no existen".
El Reino Unido no negociará la soberanía de las islas a espaldas de sus habitantes o contra su voluntad, pero sí deseamos tener conversaciones con Argentina sobre temas como la pesca, las comunicaciones y los hidrocarburos, tal como lo hicimos en los noventa. Sin embargo, el actual gobierno argentino hace esto imposible y fue su propia agresividad la que impulsó a los isleños a manifestarse.
Mi colega argentino se equivoca al decir que en el referéndum votaron solo ciudadanos británicos, pues participaron quienes son legítimos residentes de las Falklands, incluyendo también a estadounidenses, rusos, chilenos e incluso argentinos. Esto es fácilmente comprobable y así lo corroboraron los observadores internacionales, entre los que se contaba un observador chileno.
Los isleños exigen su derecho a la autodeterminación y eso es lo que mi país apoya. Sin embargo, Argentina desestima este derecho indicando que la población de las islas es una población "trasplantada". Si esto fuera cierto, ¿no sería ese entonces el caso de toda América, incluso de Argentina? No olvidemos que los habitantes de las Falklands han residido en las islas por hasta nueve generaciones, lo que es mucho más tiempo que lo que llevan muchas familias viviendo en lugares como Chile y Argentina, a los cuales sus antepasados emigraron buscando mejores oportunidades. Y no creo equivocarme al decir que nadie se atrevería a catalogarlos de "población implantada".
El embajador argentino también se equivoca al decir que las Falklands fueron ocupadas por la fuerza hace más de 180 años. Quiero precisar que las islas estuvieron originalmente deshabitadas y que en 1765, varias décadas antes del nacimiento de la República de Argentina, el comodoro Byron desembarcó en la Isla Saunders, en West Falklands, y reclamó las islas para la corona británica. Esta presencia se ha mantenido, salvo por un breve período a fines del siglo XVIII, hasta hoy y Gran Bretaña ha afirmado su soberanía históricamente sobre estos territorios.
El argumento sobre la expulsión forzada de la población argentina del archipiélago también cae en errores fundamentales. Hacia principios del siglo XIX existía una comunidad integrada por representantes de diversas nacionalidades, entre ellos marineros de Nueva Inglaterra, Gran Bretaña y Francia. También había habitantes argentinos, que en 1833 fueron invitados a quedarse por Gran Bretaña, que además consideró a estos territorios como abiertos a la inmigración desde distintos lugares.
Tampoco es cierto que el Reino Unido esté "militarizando el Atlántico Sur". Territorios como Santa Helena o Tristán de Acuña no cuentan con efectivos militares y tampoco contamos con presencia militar en la Antártica, a diferencia de otros países. La presencia militar en las Falklands es meramente disuasiva y su contingente se ha reducido respecto de una década atrás. No olvidemos que la verdadera "militarización" de las islas fue la invasión no provocada por parte de Argentina en 1982. Es solo por eso que el Reino Unido se ve en la necesidad de mantener una base disuasiva.
Mi par argentino habla de "colonialismo británico" y erróneamente menciona a Hong Kong. Este caso es totalmente distinto porque en 1898 se estableció un acuerdo de arrendamiento por un período de 99 años, que el Reino Unido respetó. Nunca ha existido un trato de esta índole con Argentina.
El colonialismo en los tiempos actuales sería lo que pretende Argentina con la población de las Falklands, que es obligarla a vivir bajo su dominio, en contra de sus deseos. Por eso los isleños decidieron manifestar su opinión a través del referéndum, la forma más libre y democrática que existe. Y el resultado está a la vista.
Jon Benjamin
Embajador del Reino Unido

